¿Qué hace que un vino pase de bueno a excepcional?
Hay vinos buenos. Muy buenos. Vinos técnicamente precisos, equilibrados, complejos, con una gran materia prima y un enorme trabajo detrás. Y después están esos otros. Los que, por alguna razón, quedan dando vueltas en la cabeza mucho después de haber terminado la copa.