Eliminar ingresos brutos para promover la industria, esa es la cuestión

Catamarca señaló el camino de las provincias bajando la presión fiscal para generar ambientes propicios para el desarrollo industrial en su territorio. Es el inicio de la competencia entre los distritos para atraer inversiones.

Por: Rodolfo Cavagnaro
Columnista de Memo

La semana pasada dos provincias establecieron normas que llamaron la atención en forma positiva. Una de ellas fue la provincia de Catamarca, que decidió eliminar el impuesto a los ingresos brutos a las actividades industriales. La decisión fue anunciada por el gobernador Raúl Jalil y es la primera provincia en eliminar la totalidad de este impuesto para todas las ramas industriales. La razón es elemental. Ingresos brutos es muy mal impuesto y atenta contra la competitividad de las empresas.

En otras provincias hubo antes algunas decisiones que se otorgaron bajo regímenes de promoción. San Luis, La Rioja, Catamarca, San Juan, Córdoba y Neuquén tienen esquemas de ese tipo por montos parciales, aunque en algunos casos están sujetas a compromisos de inversión. Los sectores industriales venían pidiendo este tipo de medidas porque ingresos brutos tiene efecto cascada. Cada uno que lo paga lo incorpora al precio y se vuelve a repetir. Cuanto más larga es la cadena de valor mayor es la incidencia de este impuesto sobre el precio a los consumidores.

Más allá de esta iniciativa, es necesario acordar un sistema que reemplace este impuesto por un impuesto a la última venta, que implique eliminar el IVA a nivel nacional. Esto no es fácil porque el IVA es el impuesto que más recauda y, además de ser coparticipable, algunas partes del mismo van a alimentar los números del sistema previsional para ayudar al pago de jubilaciones. Además, hay que ver como se concilia esto con el sistema del Convenio Multilateral, que permite a las provincias cobrarle a empresas de otra jurisdicción.

Al respecto, hay una iniciativa del diputado de Entre Ríos Guillermo Michel que plantea una revisión de los sistemas impositivos que cargan sobre las micropymes. En este caso, el legislador propone revisar la carga sobre el empleo registrado y trabajar en una simplificación para que estas micro empresas no sigan pagando IVA y Ganancias y pasen a tributar con una cuota mensual, similar al régimen del monotributo.

Algunas jurisdicciones reconocen la necesidad de resolver el tema pero, como Buenos aires o Mendoza reconocen la imposibilidad de eliminarlo, por ahora, dado el peso que tiene este tributo sobre la recaudación provincial. Por ahora, la única iniciativa concreta es la de Catamarca, que vive una temporada positiva por las explotaciones de yacimientos de Litio.

La otra sorpresa vino del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien anunció que a partir del mes próximo los empleados públicos rionegrinos no iban a estar obligados a seguir afiliados a la Obra Social provincial. En todas provincias los empleados del Estado, incluidas las más altas jerarquías, están obligados a estar afiliados y sus aportes se dirigen a esas instituciones.

La disposición del mandatario provincial, sin embargo, tiene una pequeña trampa. La disposición establece que los empleados pueden afiliarse a otra obra social y el gobierno dirigirá sus retenciones (5%) a la entidad que el empleado elija. Pero, el aporte patronal (7%) el gobierno lo retiene para financiar programas específicos de salud. En este caso, si la obra social o prepaga elegida por el empleado es más cara, el mismo deberá afrontar los costos del mayor valor con sus ingresos. La trampa es que nunca un empleado podrá pagar un seguro de salud sólo con su aporte personal, salvo que tenga un cónyuge que tenga otra obra social y puedan sumar ambos aportes.

Los gobernadores han comenzado a entender, también, que las tasas impositivas significan una señal de competitividad de su provincia para la atracción de inversiones. Quienes no se dan cuenta y mantienen un alto gasto público improductivo no solo no atraerán nuevas inversiones sino que verán cómo viejas empresas deciden cambiar de jurisdicción.

Esto vale también para los municipios. Hay que recordar que el Banco Nación, en su momento, decidió cerrar sucursales en distritos donde las tasas se habían vuelto abusivas y ninguna contaba como contraprestación sino, simplemente, como otro impuesto.

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