Licitación clave del Tesoro: el AO29 debutará para atraer dólares del mercado local
La Secretaría de Finanzas realizará una nueva licitación de deuda con instrumentos a tasa fija, ajustados por inflación, vinculados al dólar y atados a la tasa TAMAR. El debut del Bonar 2029 (AO29) concentrará la atención del mercado, ya que será la principal apuesta del Gobierno para captar divisas y avanzar con su estrategia de financiamiento.
El Ministerio de Economía volverá este miércoles al mercado de deuda para refinanciar compromisos por casi $3 billones, en una operación que, si bien no representa un desafío en términos de liquidez, será observada de cerca por los inversores debido al lanzamiento del Bonar 2029 (AO29), un nuevo instrumento con el que el Gobierno buscará atraer dólares al mercado local.
La licitación, organizada por la Secretaría de Finanzas, recibirá ofertas entre las 10 y las 15, mientras que la liquidación de las colocaciones se concretará el 17 de julio. Además, el jueves se habilitará una segunda vuelta exclusivamente para el AO29, que permanecerá abierta hasta las 13 y permitirá adjudicar hasta u$s150 millones adicionales al precio de corte definido en la primera ronda.
Una oferta con alternativas para distintos perfiles
El menú de instrumentos incluirá opciones en pesos y vinculadas al dólar.
Entre los títulos a tasa fija se ofrecerá una reapertura de la Lecap S30N6, con vencimiento el 30 de noviembre de 2026. Para quienes busquen cobertura frente a la inflación, se licitará nuevamente el Boncer cero cupón TZXM8, que vence el 31 de marzo de 2028.
También estará disponible el bono TMG28, ajustado por la tasa TAMAR, con vencimiento el 31 de agosto de 2028, ampliando así la oferta para quienes prefieren instrumentos vinculados al rendimiento de los depósitos mayoristas del sistema financiero.
En paralelo, Economía volverá a ofrecer tres títulos dólar linked, que ajustan su capital según la evolución del tipo de cambio oficial aunque se suscriben y pagan en pesos. Se trata de la reapertura de la letra D31G6, con vencimiento el 31 de agosto de 2026, del bono TZVD8, que vence el 15 de diciembre de 2028, y de un nuevo bono cero cupón TZVY7, con vencimiento el 10 de mayo de 2027.
Con estos instrumentos, el Gobierno apunta a canalizar parte de la demanda de cobertura cambiaria hacia deuda del Tesoro, luego de las recientes intervenciones oficiales sobre la curva de bonos dólar linked.
El AO29, la gran apuesta para captar dólares
La principal novedad de la licitación será el estreno del Bonar 2029 (AO29), un bono en dólares con vencimiento el 31 de octubre de 2029, que pagará una tasa nominal anual del 6% y distribuirá intereses de manera mensual.
Al igual que ocurrió con los AO27 y AO28, las ofertas deberán integrarse en dólares estadounidenses. Sin embargo, a diferencia de aquellas emisiones, el Gobierno decidió no fijar un límite para la primera vuelta de colocación, aunque el programa contempla un cupo total de u$s2.000 millones.
La decisión busca captar parte de los dólares que quedaron disponibles en el mercado tras el reciente pago de capital e intereses de los bonos Globales y Bonares.
Hasta ahora, el Tesoro ya completó los u$s2.000 millones previstos para el AO27 y otros u$s2.000 millones correspondientes al AO28. Con el lanzamiento del AO29 intentará sumar los u$s2.000 millones restantes para alcanzar la meta de u$s6.000 millones en emisiones locales prevista por el Ministerio de Economía para cubrir los compromisos en moneda extranjera durante 2026.
El comportamiento del mercado frente a este nuevo título será seguido de cerca, especialmente el volumen de dólares que logre captar y el rendimiento que deba convalidar el Tesoro. La referencia más inmediata es el AO28, cuya tasa efectiva anual descendió al 7,56% en la última licitación.
Sin embargo, el AO29 presenta una particularidad: su vencimiento se ubica más allá del actual mandato presidencial, un factor que podría llevar a los inversores a exigir una rentabilidad superior.
Vencimientos manejables y liquidez suficiente
En cuanto a los compromisos en pesos, el escenario luce más holgado. De acuerdo con estimaciones de Portfolio Personal Inversiones (PPI), los vencimientos ascienden a alrededor de $3 billones, concentrados principalmente en la Lecap S17L6.
Además, el Tesoro contaba al 6 de julio con depósitos por $7,2 billones en el Banco Central, una posición que le brinda margen para afrontar la operación sin mayores tensiones.
Desde PPI señalaron que, pese a las intervenciones oficiales sobre la curva de bonos dólar linked, las tasas de corto plazo permanecen relativamente bajas y la liquidez del sistema financiero continúa siendo suficiente. En ese contexto, consideran que el mayor interés del mercado estará puesto en la composición de la oferta y en la demanda que reciba cada instrumento.
La licitación llega, además, después de la operación realizada a fines de junio, cuando el Tesoro recibió ofertas por un valor efectivo de $14,93 billones y adjudicó aproximadamente $14,44 billones, una cifra inferior a los vencimientos que debía afrontar. Esa diferencia dejó cerca de $3 billones circulando en el mercado.
Por ese motivo, más allá de la renovación de los vencimientos inmediatos, los analistas seguirán con atención cómo se distribuye el interés de los inversores entre los instrumentos a tasa fija, ajustados por CER, atados a la tasa TAMAR y vinculados al dólar. De todos modos, el resultado que obtenga el AO29 será el principal termómetro de la jornada, ya que mostrará cuántos de los dólares recientemente liberados permanecen invertidos en deuda argentina y cuál es el costo que deberá afrontar el Gobierno para seguir financiándose en moneda extranjera.