La Argentina envejece: las personas viven más, pero la vejez sigue marcada por desigualdades

Un nuevo dosier del INDEC muestra cómo cambió la estructura de la población argentina y revela las principales condiciones de vida de las personas de 60 años y más. El informe destaca el aumento de la longevidad, las diferencias en el acceso previsional entre varones y mujeres, la creciente participación laboral y las desigualdades que atraviesan la vejez.

La Argentina atraviesa un proceso sostenido de envejecimiento poblacional, impulsado por el aumento de la esperanza de vida y la reducción de la fecundidad. Así lo señala el Dosier estadístico. Personas mayores 2026, elaborado por el INDEC con motivo del 36° Día Internacional de las Personas de Edad. El documento analiza la evolución demográfica y las condiciones económicas y de salud de la población de 60 años y más.

Uno de los cambios más importantes aparece en la longevidad. Entre 1880 y 2019, la esperanza de vida al nacer de las mujeres pasó de 33,3 a 80,2 años, mientras que entre los varones aumentó de 32,6 a 74,4 años. La diferencia también se observa entre quienes ya alcanzaron edades avanzadas: en 2019, una mujer de 60 años tenía una expectativa promedio de vivir otros 23,8 años, frente a 19,5 años para un varón.

El envejecimiento también se produce dentro de la propia población mayor. Entre 1980 y 2022, la proporción de personas de 75 años y más sobre el total de personas de 60 años y más pasó del 23,7% al 30,3%. Esto implica que no solo crece el peso de los adultos mayores en la población, sino también el de los grupos de edades más avanzadas.

Mujeres y varones atraviesan la vejez de manera diferente

El informe muestra una marcada feminización de la vejez. Las mujeres tienen una mayor supervivencia a edades avanzadas, lo que también se refleja en sus formas de convivencia. Entre las personas de 75 años y más, las mujeres presentan una mayor presencia en hogares unipersonales o multigeneracionales, mientras que los varones tienden a integrar hogares conformados exclusivamente por personas mayores.

Las diferencias también aparecen en la situación conyugal. En 2025, 66 de cada 100 varones de 60 años y más estaban casados o unidos, mientras que entre las mujeres de la misma edad la proporción era de 42 de cada 100.

En materia habitacional, los hogares cuyo jefe o cónyuge tiene 60 años o más presentan una proporción de propietarios superior a la del conjunto de los hogares. Sin embargo, el alquiler ganó peso: entre 2001 y 2022, la cantidad de hogares con personas mayores como jefe o cónyuge que alquilaban su vivienda aumentó 70%, del 6,6% al 11,2%.

Jubilaciones: una brecha marcada entre hombres y mujeres

La seguridad económica constituye otro de los ejes centrales del informe. En el tercer trimestre de 2025, el 71,6% de la población en edad jubilatoria vivía exclusivamente de su jubilación, mientras que otro 11,9% combinaba una jubilación con ingresos laborales.

El acceso al sistema previsional también presenta diferencias de género. En junio de 2026, el 51% de los varones con cobertura previsional accedía a través de sus aportes, mientras que entre las mujeres esa proporción era de apenas 20,6%. En sentido inverso, el 79,4% de las mujeres con cobertura lo hacía mediante moratoria, frente al 49% de los varones.

La brecha se observa además en los haberes. En promedio, por cada $100 que recibía un varón por una jubilación, una mujer percibía $72 en junio de 2026.

Al mismo tiempo, una de cada diez personas en edad jubilatoria no tenía cobertura previsional en el tercer trimestre de 2025. La cobertura alcanzaba al 89,4% del total, con una diferencia entre varones y mujeres: 90% y 89%, respectivamente.

Más personas mayores continúan trabajando

El mercado laboral también ocupa un lugar relevante. En 2025, la población en edad jubilatoria alcanzó las tasas de actividad y empleo más altas de toda la serie 2016-2025: 20,6% y 20%, respectivamente.

Pero la participación disminuye significativamente a medida que aumenta la edad. Entre quienes tienen hasta 74 años, la tasa de actividad era de 28,4%, mientras que entre las personas de 75 años y más bajaba al 6,5%.

El nivel educativo también aparece asociado a la permanencia en el mercado laboral. El INDEC señala que las oportunidades laborales y las credenciales educativas condicionan la participación de las personas mayores, además de las necesidades económicas.

Salud: cobertura casi universal y cambios en las causas de muerte

En materia sanitaria, la afiliación a algún sistema de salud es prácticamente universal entre las personas mayores y aumenta con la edad. El informe señala que el PAMI constituye una cobertura específica para este grupo e incluye también a personas de 70 años y más que no cuentan con jubilación.

Las enfermedades del sistema circulatorio constituyen la principal causa de muerte entre las personas de 60 años y más. Su participación sobre el total de defunciones de este grupo pasó del 26,9% en 2017 al 32,8% en 2024, un incremento de seis puntos porcentuales.

La edad también modifica el perfil de las causas de muerte. En 2024, los tumores explicaron cerca del 26% de los fallecimientos entre las personas de 60 a 74 años, mientras que entre quienes tenían 75 años y más adquirieron mayor relevancia las enfermedades respiratorias, responsables del 28% de las muertes.

La percepción del propio estado de salud también presenta diferencias por sexo. En 2022, el 63,4% de los varones de 60 años y más consideraba que su salud era buena o muy buena, frente al 57,5% de las mujeres. Además, casi dos de cada diez mujeres mayores habían consultado a un profesional por problemas vinculados con angustia, relaciones personales o depresión, más del doble que los varones.

El dosier del INDEC retrata, en definitiva, una sociedad argentina que vive más años y en la que las personas mayores tienen un peso demográfico creciente. Pero también muestra que la vejez está atravesada por diferencias de género, ingresos, acceso previsional, vivienda, trabajo y salud, dimensiones que adquieren mayor relevancia a medida que avanza el envejecimiento de la población.


Informe Indec, editó Carina Pérez

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