Paso Cristo Redentor: crece la presión para reabrirlo tras 24 días de cierre

El tránsito internacional continúa interrumpido y el transporte de cargas reclama una respuesta de Vialidad Nacional. Chile ya despejó la ruta hasta la boca del túnel y ofreció sus máquinas para colaborar del lado argentino. Más de 1.500 camiones permanecen varados en Mendoza.

A 24 días del cierre del Paso Internacional Cristo Redentor, todavía no hay una fecha confirmada para la reapertura del principal corredor terrestre entre Argentina y Chile. La falta de definiciones de Vialidad Nacional genera creciente preocupación entre las empresas de transporte de cargas, mientras del otro lado de la cordillera las autoridades chilenas aseguran haber despejado el camino hasta la boca del túnel.

La situación mantiene paralizada la circulación internacional y afecta especialmente al sector del transporte mendocino. Según estimaciones de la Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), más de 1.500 camiones permanecen a la espera en la provincia, mientras que cientos de unidades regresaron a sus bases ante la prolongación del cierre.

Chile despejó su tramo y ofreció ayuda

Mientras Argentina todavía no informó cuándo podrá liberar la Ruta Nacional 7, Vialidad de Chile avanzó con las tareas de despeje utilizando maquinaria especializada. Sergio Salazar, jefe de la Unidad de Pasos Fronterizos del vecino país, señaló que el camino se encuentra completamente despejado desde el lado chileno hasta la entrada del túnel.

Carabineros y personal de Vialidad de Chile   

Carabineros y personal de Vialidad de Chile   

El funcionario explicó que, si las tareas terminan durante este fin de semana, Chile estaría en condiciones de colaborar con el despeje del tramo argentino, siempre que las autoridades nacionales lo soliciten.

La posibilidad está contemplada en los acuerdos de cooperación existentes entre ambos países. Según Salazar, el ofrecimiento fue recibido favorablemente durante reuniones mantenidas con funcionarios argentinos en Buenos Aires.

El hielo, el principal obstáculo en la Ruta 7

Del lado argentino, una de las mayores dificultades se encuentra en sectores como la Curva de la Soberanía, donde imágenes registradas durante los últimos días muestran una importante acumulación de hielo sobre la calzada.

El problema representa un desafío adicional para las máquinas de despeje, ya que remover hielo requiere mayores esfuerzos y tiempo que retirar nieve. Por eso, aunque las condiciones meteorológicas mejoren, la liberación de la ruta no depende únicamente de que finalicen las nevadas.

La falta de información oficial sobre los trabajos y los plazos de despeje incrementó el malestar entre los transportistas.

APROCAM cuestionó la falta de maquinaria

Desde APROCAM señalaron que realizaron gestiones ante los organismos responsables para solicitar que se aceleren las tareas y se permita la reapertura del túnel internacional.

La entidad advirtió además que, una vez anunciada la habilitación, se producirá una fuerte concentración de vehículos: se estima que unos 4.000 camiones podrían dirigirse hacia el Paso Cristo Redentor en los primeros momentos de la reapertura.

En ese contexto, la asociación cuestionó el estado del equipamiento disponible para afrontar los operativos de alta montaña y puso el foco en las inversiones realizadas años atrás para garantizar la transitabilidad del corredor.

Desde el sector reclamaron conocer qué ocurrió con los campamentos y con la maquinaria adquirida para estas emergencias, entre ellas máquinas barre nieve, motoniveladoras, camiones, topadoras, palas cargadoras y equipos destinados al riego salino.

El costo económico del cierre

La prolongación del cierre también tiene un fuerte impacto económico sobre las empresas de transporte. De acuerdo con APROCAM, cada día de inactividad representa una pérdida aproximada de US$450 por camión, mientras que el costo asciende a US$600 diarios para las unidades equipadas con sistemas de refrigeración.

El perjuicio no se limita a las empresas: la paralización de los vehículos afecta directamente la actividad de los choferes y genera costos adicionales para las compañías que deben mantener sus estructuras laborales mientras esperan la reapertura.

Con el tramo chileno prácticamente liberado y la posibilidad de asistencia ofrecida por las autoridades del vecino país, la presión queda ahora concentrada sobre Argentina, que todavía debe resolver el despeje de la Ruta 7 y establecer cuándo podrá volver a habilitarse el Paso Cristo Redentor.

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