Aunque el Paso sigue cerrado, la nevada no es récord
El corredor internacional cumple 22 días sin habilitación. Especialistas aseguran que las precipitaciones superan el promedio histórico, pero todavía están por debajo de los inviernos más extremos registrados en la cordillera.
El Paso Internacional Cristo Redentor cumplió este miércoles 22 días consecutivos cerrado como consecuencia de las intensas nevadas que afectan a la alta montaña mendocina. Mientras continúan las tareas de despeje sobre la Ruta Nacional 7, especialistas coinciden en que el fenómeno es significativo, aunque todavía no puede considerarse el invierno más nevador de la historia reciente.
Durante las últimas jornadas, equipos de Vialidad Nacional avanzaron con maquinaria pesada en la ampliación de la brecha abierta entre Puente del Inca y Las Cuevas, con el objetivo de restablecer la conexión terrestre con la villa cordillerana y asistir a las personas que permanecen en la zona. Además del traslado de residentes que decidan descender, el operativo contempla el abastecimiento de alimentos, insumos, colchones y frazadas para los habitantes de Polvaredas, Punta de Vacas, Puente del Inca y Las Cuevas.
Las autoridades buscan aprovechar una mejora temporal en las condiciones meteorológicas, aunque los pronósticos anticipan un nuevo ingreso de nieve entre el jueves y el sábado, lo que podría prolongar el cierre del corredor internacional.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la enorme acumulación de nieve en el sector del túnel internacional. En algunos puntos de Las Cuevas, la nieve alcanza la altura de los techos y cubre puertas y ventanas, dificultando las tareas para recuperar la transitabilidad.
Una temporada por encima del promedio
Especialistas en hidrología y nivología señalaron que las precipitaciones registradas este invierno se ubican por encima de los valores medios para la cuenca del río Mendoza, aunque aún están lejos de igualar los inviernos más extraordinarios registrados en las últimas décadas.
Las mediciones muestran acumulaciones comparables con temporadas muy nevadoras, como la de 2007, pero todavía inferiores a las registradas en 2005, considerado uno de los años con mayores niveles de nieve en la cordillera.
Además, remarcaron que el impacto visual de este invierno responde, en parte, a que durante los últimos años la región atravesó un prolongado déficit de precipitaciones nivales, por lo que eventos de esta magnitud se volvieron poco frecuentes.
La nieve llegó más tarde de lo habitual
Los especialistas también explicaron que otra de las particularidades de esta temporada es que las nevadas comenzaron con retraso. Mientras lo habitual es que las primeras precipitaciones importantes ocurran entre mayo y junio, este año la acumulación significativa recién comenzó durante julio.
El mayor aporte de nieve se produjo entre el 17 y el 22 de ese mes, impulsado por un fenómeno conocido como río atmosférico, que transporta grandes cantidades de humedad y favorece tormentas de nieve de gran intensidad.
Los pronósticos indican que durante agosto podrían registrarse nuevos episodios de precipitaciones, por lo que recién al finalizar el invierno será posible determinar si la temporada termina ubicándose entre las más importantes de los registros históricos.
Por el momento, Vialidad Nacional mantiene los trabajos de despeje y espera que una mejora sostenida de las condiciones meteorológicas, prevista para los próximos días, permita acelerar las tareas. Sin embargo, las autoridades aún no establecieron una fecha para la reapertura del Paso Cristo Redentor.