El regocijo, una alegría excesiva

En el habla cotidiana, usamos palabras que consideramos equivalentes, pero que, a pesar de ello, encierran entre sí pequeñas diferencias. Hoy lo ejemplicaremos a partir de los términos que demuestran un estado de ánimo de festejo y animación.

Profesora Consulta por la Universidad Nacional de Cuyo

La primera que encabeza la lista es ‘alegría': se define como un "sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores". Así, decimos "La población se preparaba con alegría para los festejos patrios".

Coloquialmente, como una forma de metonimia, suele usarse el vocablo para expresar que una persona o cosa es causa de gozo o júbilo: "Un niño es siempre la alegría de una casa". Su etimología nos remite al adjetivo latino "alacer", que significaba "rápido, vivaz, animado"; de allí proviene el sustantivo "alacritas", cuyo valor significativo era "vivacidad, rapidez, entusiasmo".

Suele presentarse como equivalente el sustantivo ‘contento', dado que él expresa satisfacción: este sentimiento se explica porque se relacionaba, etimológicamente, con el verbo "continere", que traducimos como "contener" y como "estar satisfecho con lo que se tiene". Quien se demuestra contento lo hace porque tiene satisfacción interna: "Hay gran contento por los resultados logrados".

Si decimos que ‘júbilo' es sinónimo de ‘alegría', debemos acotar que es un tipo de alegría viva, que se manifiesta con signos exteriores: "Daba gritos de júbilo por la noticia recibida". En ese sentido, se equipara a ‘algazara' pues ella se define como el "ruido o gritería de una o de muchas personas juntas, que nace, por lo común, de alegría": "Había gran algazara entre la multitud".

La ‘algarabía', en cambio, es coloquialmente la "gritería confusa de varias personas que hablan al mismo tiempo": "Es imposible saber cuál es el motivo de tanta algarabía". Se asemeja al ‘alboroto', que es el vocerío o estrépito causado por una o varias personas: "En los recreos escolares, todo es alboroto".

Existe una gradación en el modo de exteriorizar la alegría y ella queda reflejada en el vocabulario; así, si decimos ‘alborozo', el término señala una alegría extraordinaria; también, su definición nos remite a ‘regocijo', que es siempre una alegría intensa, igual al ‘júbilo', ya mencionado, que se manifiesta visiblemente con risas, gritos y celebraciones: "Ante los regalos de Reyes, con regocijo, los niños mostraron su júbilo".

En varios himnos religiosos que muestran el júbilo de los fieles, aparecen el verbo ‘exultar', el adjetivo ‘exultante' y el correspondiente sustantivo ‘exultación': en ellos subyace, junto a la idea de alegría, el hecho de mostrarla con satisfacción: "Recibió, exultante, la noticia de su embarazo". En la himnodia y en la liturgia, aparece con frecuencia el verbo ‘exultar' que se liga a la profunda fe religiosa. Así, en tiempos de Pascua, se pueden encontrar varios himnos en que aparece expresada la idea "Exulte el cielo con cantos de alabanza".

Asimismo, en la gradación de la alegría, es posible hallar el sustantivo ‘entusiasmo': etimológicamente, este sustantivo significaba "inspiración o posesión divina, arrebato sagrado"; el diccionario nos lo define como "exaltación y fogosidad del ánimo, excitado por algo que lo admira y cautiva": "Ha abordado el estudio de ese tema con un entusiasmo increíble".

El vocablo no tiene hoy el sentido religioso antiguo, pero implica poseer una fuerza interior que lleva a abordar con energía una causa o un proyecto.

Nos sorprende, cuando escuchamos a hablantes españoles y también mexicanos, el uso del término ‘albricias': se utiliza en calidad de interjección que denota júbilo; así, por ejemplo, "¡Albricias, ya no hay vestigios de esa epidemia!"; originalmente, este vocablo de origen árabe, siempre usado en femenino plural, designaba un regalo, dado por alguna buena nueva a quien traía la primera noticia de ella.

Entre los posibles sinónimos de ‘alegría' se nombra la ‘euforia': ya en el valor etimológico es posible entender el significado actual. En efecto, nos dice el diccionario que su origen está en el griego "euphoría", equivalente a 'sensación de bienestar', 'fácil capacidad de aguante". Actualmente, el vocablo queda definido como "entusiasmo o alegría intensos, con tendencia al optimismo". También en medicina aparece explicado como un "estado de ánimo extremadamente optimista, que se manifiesta como una alegría intensa, no adecuada a la realidad": "A todos nos llama la atención la euforia que demuestra".

Una duda recurrente entre los hablantes es cómo se construye el verbo ‘alegrar'; nos encontramos con que hay una doble respuesta: si su significado es "causar alegría" y debo construir una proposición con ‘que' a continuación del verbo, no tendré que anteponer la preposición "de"; "Me alegra que hayan podido adquirir ese inmueble". "Me alegró que hubiera aprobado esa asignatura tan difícil". Como la causa de la alegría puede ser singular o plural, el verbo podrá ser ‘alegra' o ‘alegran': "Me alegran los cambios producidos". "Me alegra tu ascenso".

La otra posibilidad es que este verbo signifique "sentir alegría", en cuyo caso será el pronominal ‘alegrarse'; además, siempre con esta acepción, la persona "se alegra de algo"; por eso, si quiero colocar una proposición que comience con ‘que' debo obligatoriamente anteponerle la preposición "de"; es uno de los casos correctos del dequeísmo: "Se ha alegrado de que le otorgaran esa distinción". Además, puede llevar como sujeto cualquier persona gramatical, tanto del singular como del plural: "Yo me alegro de que estés aquí". "Vos te alegrás de que estemos reunidos". "Ellos se alegran de las novedades". "Usted se alegra de mi progreso".

Vamos a quedarnos pensando en el significado de algunos refranes que incluyen el vocablo ‘alegría': "Alegría amagada (apagada, secreta), candela apagada" significa que la alegría, si es auténtica y genuina, debe exteriorizarse y comunicarse; "Siembra y cría, y habrás alegría" es un estímulo para el que se dedica a la agricultura y ganadería, fuente de satisfacciones"; "Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría" constituye la alabanza de una vida metódica de trabajo para conseguir una vida llena de satisfacciones.

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