Ganarás el pan...

¡Cuántas veces hemos escuchado la cita bíblica "Ganarás el pan con el sudor de tu frente"! Y, al ver el mensaje escondido en ella, hemos aprendido que el vocablo ‘pan' tiene aquí el valor de "sustento, manutención".

Profesora Consulta por la Universidad Nacional de Cuyo

Al buscar el término en el diccionario académico, notamos que encierra muchas posibilidades de significado. En efecto, los primeros se relacionan con la hogaza, con el alimento que consiste en una masa de harina: "Hoy debo comprar pan porque ya no me queda nada".

Luego, advierto que también se denomina ‘pan' a la pieza de distintas cosas, con forma de pan: "pan de jabón", "pan de sal". También se denomina así al cereal, desde que nace hasta que se siega.

En frases diversas, el término que acompaña a ‘pan' define su característica o su utilidad; así sucede, por ejemplo, con ‘pan ácimo', ‘pan de azúcar', ‘pan de molde'. En otras ocasiones, la frase formada connota realidades conocidas por el usuario: ‘pan de la boda', por ejemplo, es el conjunto de los regalos, agasajos, parabienes, diversiones y alegrías de los recién casados; ‘pan de munición' es el que se da a los soldados y presos; ‘pan de perro' indica el castigo que se inflige a alguien; el ‘pan eucarístico' es la hostia consagrada; un ‘pan mal conocido' alude a un favor o beneficio no agradecido; un ‘pan perdido' o ‘pamperdido' es una persona que ha dejado su casa y se ha hecho holgazana y vagabunda.

Si vamos al campo de las locuciones, encontramos una gran riqueza: ‘al pan, pan, y al vino, vino', muy conocida por todos, nos da a entender que algo se dice claramente, en forma directa y sin rodeos; así, "Lo que me agrada es su sinceridad, no anda con vueltas y va al pan, pan, y al vino, vino".

Cuando alguien guarda un ayuno riguroso, usamos otra locución muy común: ‘a pan y agua'. Su significado es el de una dieta estricta, algunas veces, como castigo, otras, como penitencia, otras, como método para perder peso: "Está muerto de hambre, lleva varias jornadas a pan y agua".

Y ¿qué tienen en común ‘a pan y cuchillo' y ‘a pan y mesa/mantel/manteles'? Estas locuciones connotan que alguien está disfrutando de alojamiento y comida de manera gratuita: "Los chicos, en el intercambio, fueron a pan y cuchillo".

¿Cuándo se dice que una persona ‘busca pan de trastrigo'? No es una locución que escuchemos mucho en nuestro medio, pero su valor significativo es que ese sujeto va por cosas inconvenientes o a destiempo: "Despierta mi desconfianza porque siempre busca pan de trastrigo".

Una locución que nos resulta chocante por los términos usados es ‘coger (a alguien) el pan bajo el sobaco': con ella, lo que se desea comunicar es, coloquialmente, que se gana su voluntad, que se lo domina. Lo advertimos en "Fue muy hábil y rápidamente, le cogió el pan bajo el sobaco".

Con el verbo ‘comer' se forman locuciones como ‘comer (alguien) el pan de los niños' y ‘comer el pan de alguien'; no se relacionan entre sí ya que con la primera se da a entender que la persona tiene, por su edad, dificultades para comer y lleva a su boca comida blanda; con la segunda, en cambio, se expresa que una persona es mantenida por otra, como familiar o como doméstico.

Si una persona es lo suficientemente madura o adulta para valerse por sí misma, se dice que ‘come pan con corteza'; se usa también esta locución para indicar que alguien, que estaba enfermo, se ha mejorado y ya está bueno.

Los enamorados, para dar a entender que les importan poco las vicisitudes económicas, usan la locución ‘contigo, pan y cebolla', esto es, expresan que su manutención se efectuará con elementos muy básicos de subsistencia, sin lujo ni ostentación.

Hay ocasiones en que enfrentamos a alguien, pero queremos manifestar indiferencia frente a su accionar y a sus propuestas: entonces, coloquialmente y hasta en forma despectiva, exclamamos "¡Con su pan se lo coma!".

Indudablemente, para poder entender el valor de algunas locuciones, debemos saber de dónde provienen y cómo se pueden aplicar: ‘el pan/el pan nuestro de cada día' es una locución tomada de una plegaria que todos conocemos y da a entender que algo, un recurso o un hecho, se repite en forma permanente por ser habitual y frecuente: "Las protestas son ya el pan nuestro de cada día". Y cuando se dice ‘del pan y del palo' se expresa que, con lo útil y provechoso, se suelen recompensar el trabajo y la fatiga; se relaciona esta locución con la obra homónima de Lope de Vega, cuyos  personajes centrales son Regocijo y Buen Año. Regocijo encarna el placer y la alegría, mientras que Buen Año simboliza la prosperidad y la esperanza de tiempos favorables.

Hemos hallado locuciones en que predomina lo negativo: una, ‘hacer el pan como unas hostias/tortas' indica que las cosas se han hecho de modo que sus consecuencias son contrarias a lo que se pretendía; lo vemos en "¡Tanta alharaca con su proyecto y miren el resultado, si ha hecho el pan como una hostia!"; la otra, ‘negar el pan y la sal a alguien' va a significar que no se le quiere reconocer a esa persona ningún mérito: "No sea tan dura con la concursante, le está negando el pan y la sal".

También encierran connotaciones negativas las locuciones ‘no cocérsele (a alguien) el pan', que en forma coloquial significa que se está intranquilo hasta hacer, decir o saber lo que se desea; ‘¡ni qué pan caliente!', locución interjectiva coloquial que se destina a rechazar las excusas o propuestas de una persona; ‘no comer (alguien) el pan de balde', hoy poco usada, que manifiesta que no se recibe gratis alguna cosa, sino por su trabajo; ‘no haber pan partido entre dos o más personas' hace saber que hay entre ellas una estrecha amistad y confianza...

De la época de los romanos proviene la expresión ‘pan y circo' (también ‘pan y fútbol'/'pan y toros', que queda definida académicamente como "distracciones y alimentos que, como recurso político, se proporcionan a la población para que no cree conflictos". En el siglo I de la era cristiana, el poeta Juvenal crea, en su Sátira X, la frase "panem et circenses"; ella es una crítica irónica y despectiva a la pérdida de interés del pueblo romano por sus derechos políticos y su conformidad con la recepción de trigo gratuito y la asistencia a espectáculos como las carreras de carros o las luchas de gladiadores: "No hay genuina atención a las necesidades del hombre común y todo se reduce a ‘pan y circo' para mantenerlo distraído y contento".

Un modo de descalificar un asunto o tema es restarle su grado de dificultad y decir de él que ‘es pan comido', pues es muy fácil de lograr; por otro lado, ‘ser algo pan y miel' señala que resulta muy bueno y agradable: "No sé si su propuesta es pan y miel, pero sí puedo decir que resultó pan comido".

La alusión al pan en los refraneros es permanente; dejo algunas paremias para reflexión: el muy conocido ‘Pan para hoy y hambre para mañana' que censura las soluciones de corto alcance; ‘Quien hambre tiene, con pan sueña' que centra su contenido en las urgencias y necesidades.

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