Perina: "Decir que Argentina es racista es un disparate"

El director del Archivo General de la Nación sostuvo que la acusación "es un verdadero disparate", destacó el mestizaje como rasgo fundacional del país y recordó que la Argentina fue pionera en el proceso de abolición de la esclavitud.

En medio del debate generado en las redes sociales sobre presuntos actos de racismo en la Argentina, el director del Archivo General de la Nación, Emilio Perina, salió a cuestionar esa caracterización y aseguró que definir al país como una sociedad racista "es un verdadero disparate". Desde una mirada histórica, sostuvo que la conformación de la sociedad argentina estuvo marcada por el mestizaje, la integración de distintas corrientes inmigratorias y un temprano proceso de reconocimiento de derechos.

Durante una entrevista con el programa "A pesar las llamas" por Radio Post, el historiador advirtió que muchas de las polémicas actuales nacen en las redes sociales y terminan adquiriendo una relevancia que, a su entender, no tendrían en ámbitos académicos o periodísticos. "Le tenemos que bajar un poco el tono a las redes. Ahí aparece cualquier cosa. Ningún editor de una revista seria le daría trascendencia a este debate", afirmó.

"La Argentina nunca fue un país racista"

Perina fue categórico al rechazar las acusaciones que suelen aparecer desde distintos sectores sobre la supuesta falta de diversidad en el país. "No, de ninguna manera, eso es un verdadero disparate", respondió al ser consultado sobre si considera que la Argentina es una sociedad racista.

El historiador explicó que la organización del Virreinato del Río de la Plata fue muy distinta de la que desarrollaron las potencias anglosajonas en América y señaló que esa diferencia tuvo consecuencias profundas en la conformación social del país.

Según explicó, mientras en las colonias británicas existieron fuertes barreras entre los distintos grupos, en los territorios administrados por España predominó una sociedad "más plebeya, llana y republicana", donde el mestizaje fue una característica desde los primeros tiempos. "Acá la mezcla de sangre existió, mientras que entre los sajones no. Todos nos sentíamos iguales", sostuvo.

Para Perina, incluso la evangelización impulsada durante la conquista contribuyó a esa concepción igualitaria. "Los Reyes Católicos emprendieron la conquista con el compromiso de evangelizar a todos. Esa evangelización era para todos y eso tiene un igualitarismo de base", reflexionó.

El aporte afro en la historia argentina

Durante la entrevista también se abordó el legado de la comunidad afrodescendiente en la cultura nacional, desde el origen de palabras de uso cotidiano hasta su influencia en expresiones musicales como el tango, el candombe y el malambo.

En ese contexto, Perina recordó que la Argentina fue uno de los primeros países en iniciar el camino hacia la abolición de la esclavitud.

Destacó que la Asamblea del Año XIII, mediante la sanción de la libertad de vientres, marcó un punto de inflexión. "Somos, si no el primero, uno de los primeros países que tomó la decisión de iniciar un proceso para abolir la esclavitud", afirmó.

Sin embargo, aclaró que ese cambio no fue inmediato. "Había que cambiar mentalidades, pero también un sistema productivo. La humanidad llevaba siglos conviviendo con la esclavitud y modificar esa realidad implicaba transformar toda una estructura económica."

Inmigración e integración

Perina también repasó las distintas etapas migratorias que moldearon la identidad argentina.

En ese sentido, destacó el rol de Julio Argentino Roca en la consolidación del Estado nacional y recordó que, a partir de la presidencia de Nicolás Avellaneda y luego durante el gobierno de Roca, existió una política pública destinada a fomentar la inmigración europea. "Roca terminó de consolidar las fronteras y comenzó a construir el Estado nacional. Además impulsó una política para traer inmigrantes de Europa y se construyó el Hotel de Inmigrantes", explicó.

Según el historiador, ese proceso fue diferente al que se produjo después de 1930, cuando comenzaron a llegar al país personas que escapaban de la pobreza, la Guerra Civil Española, el comunismo soviético y la Segunda Guerra Mundial. "Todo eso contribuyó a convertir a la Argentina en un verdadero crisol de razas", sostuvo.

El peronismo y la integración

Perina también recordó que la integración de distintas colectividades alcanzó nuevos avances durante el primer peronismo.

Según explicó, los primeros funcionarios nacionales de origen judío y árabe que llegaron a ocupar cargos de relevancia lo hicieron durante los gobiernos de Juan Domingo Perón. "Cuando uno lee los trabajos del historiador Raanan Rein descubre que el peronismo desarrolló una verdadera política de Estado en materia de integración", señaló.

La polémica sobre los nazis

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la persistente idea de que la Argentina fue un refugio privilegiado para criminales nazis tras la Segunda Guerra Mundial.

Perina consideró que esa imagen también responde a una construcción exagerada. "Eso es una barbaridad tan grande como decir que la Argentina es un país racista", afirmó.

Si bien reconoció que algunos jerarcas nazis llegaron al país, recordó que situaciones similares ocurrieron en numerosas naciones. "También estuvieron en Estados Unidos, Francia, Alemania, la Unión Soviética, Suiza, Brasil y Paraguay", enumeró.

Además, sostuvo que los dirigentes nazis que ingresaron a la Argentina ocupaban posiciones secundarias dentro del régimen.

Como ejemplo mencionó el caso de Adolf Eichmann. "Más allá de haber creado una maquinaria de exterminio horrorosa, Eichmann no era más que un coronel. No era el centro del poder nazi ni alguien cercano a Hitler", explicó.

Un llamado a contextualizar la historia

Hacia el final de la entrevista, Perina insistió en la necesidad de analizar estos debates desde una perspectiva histórica y evitar interpretaciones simplificadas.

A su entender, la historia argentina demuestra que el país se construyó sobre procesos de mestizaje, inmigración e integración que lo distinguen de otras experiencias internacionales. "No tenemos que enroscarnos con esta historia. Es un país donde se vive en total libertad. Por supuesto que puede haber personas racistas, pero son minorías muy pequeñas y no representan a la sociedad argentina", concluyó.

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