Primera lectura y reflexión sobre el Tercer Congreso de Inclusión Educativa y Social

Un resumen de lo ocurrido en el reciente Tercer Congreso de Inclusión Educativa y Social., que abordó "el valor de la relación educativa y la educación ambiental en la post pandemia". Su impulsor José Jorge Chade lo cuenta en esta nota.

José Jorge Chade
Presidente de la Fundación Bologna Mendoza

El escenario internacional avanza rápidamente hacia la promoción de una escuela inclusiva. En Argentina, esta realidad se enfrenta desde hace muchos años, pero las transformaciones y la comparación internacional han suscitado nuevas preguntas y reflexiones críticas. En particular, en nuestro Tercer Congreso de Inclusión Educativa y Social... "el valor de la relación educativa y la educación ambiental en la post pandemia", la atención se vió centrada en lo que, como se afirmó durante la Conferencia Internacional de la UNESCO (2013), se considera el factor clave en los procesos de integración e inclusión: la formación docente.

La atención de la investigación pedagógica se centra en los factores clave de los procesos de inclusión: la formación docente, el desarrollo y seguimiento de contextos educativos así como la producción e incremento de prácticas docentes inclusivas y la atención al medio ambiente considerando, que además de una adecuada gestión del desarrollo sostenible, se requiere una ecoformación que integre la educación tradicional y la educación ambiental junto con la educación para el desarrollo sostenible y junto con la educación para los derechos humanos y la paz. Otro importante tema que los docentes tienen que considerar y de la cual se debatió fue el abuso de sustancias que viene cruzando fronteras sociales, culturales, económicas y geográficas a nivel mundial, siendo otro de los desafíos que la actividad docente no debe ignorar.

El debate que se ha mantenido abierto desde nuestro primer Congreso sobre temas relacionados con el proceso inclusivo a nivel nacional representa el trasfondo desde el cual parte y se desarrolla la idea de los temas presentados en esta jornada de trabajo.

Primera lectura y reflexión sobre el Tercer Congreso de Inclusión Educativa y Social

Los problemas básicos que mi reflexión intentó analizar catalizando comentarios de docentes asistentes al encuentro y de los docentes relatores son esencialmente dos:

- si a través del análisis de las prácticas inclusivas es posible construir un repositorio de "prácticas potenciales" que permita a los docentes en servicio y futuros docentes en formación desarrollar habilidades analíticas sobre su propia acción inclusiva para comprender lo que funciona en educación y una expansión en el uso de lo mismo;

- cómo a través de la construcción de un Perfil Docente Inclusivo es posible llevar a docentes y futuros docentes a reflexionar sobre los valores que determinan una acción educativa verdaderamente inclusiva con el fin de crear una comunidad inclusiva en la escuela que permita que todos se sientan incluídos.

- investigar la evolución histórica, pedagógica y legislativa del concepto y de la educación inclusiva a través de un análisis cognitivo del marco existente;

- necesidad de crear un diálogo docente de prácticas inclusivas a través de la recopilación y el análisis de prácticas educativas realizadas por profesores en las escuelas , que sean válidos ejemplos de personalización educativa basados en las necesidades educativas de los estudiantes;

- Varios docente para entender mejor cómo desempeñarse solicitaron construir el Perfil del Maestro /Profesor Inclusivo (como ya se ha logrado en otros países europeos)con el fin de resaltar los valores que debe poseer un docente inclusivo. Impulsados por el desarrollo de los temas, donde la discusión, que comenzó hace cuarenta años, sigue siendo objeto de estudio y debate.

En este Congreso hemos querido planificar las ponencias con el objetivo de dar a los operadores escolares, actuales y futuros, herramientas destinadas a medir y diseñar perspectivas inclusivas, para implementar su reflexividad en acción. Partiendo del supuesto de que existe un derecho al respeto de las diferencias personales en el aprendizaje y el comportamiento escolar que debe combinarse con la igualdad de oportunidades para todos, quisimos ver cómo esto es posible en la práctica educativa que apunta a la inclusión, y, sobre todo teniendo en cuenta que la inclusión necesita atraversar un camino en el tiempo para desarrollarse y existir.

La orientación de la investigación es la de Educación Basada en la Evidencia, una orientación de investigación basada en la pregunta "¿Qué funciona en educación?", partiendo del supuesto de que en la investigación educativa es necesario hacer explícita la aceptación de algún valor o enunciado científico, de metodologías y criterios específicos, para poder presentarse como visible, compartible y comparable, por ello se traslució esto en varias de las ponencias

Con la metodología de formación y con algunas de las herramientas propuestas en el Congreso , se trató de estimular a los docentes en formación y en servicio y a todos los presentes a enfocar y pensar en la personalización del proceso de inclusión, activando y promoviendo procesos de autoevaluación y reflexión que los involucraran efectivamente..

Se pudo observar que cuanto más reflexiona un docente sobre la inclusión y sobre su propia manera de actuar en relación con ella, más mejora la calidad inclusiva de la comunidad escolar en la que trabaja.

Evitar el desarrollo de las desigualdades, contener la marginalidad y eliminar la exclusión social son tareas fundamentales que una sociedad que quiere constituirse democrática e inclusiva, a través de todos los órganos e instituciones que la componen, deben saber recibi, abordar.y acompañar.

Como es sabido, el reconocimiento en la sociedad de necesidades cada vez más plurales y comunes e individuales constituye un verdadero desafío para todos los organismos que se ocupan de la formación, ya que tienen la tarea de hacerla defensora de los valores que regulan tanto la "acogida" que la convivencia.

La construcción de una sociedad inclusiva no puede, por tanto, partir sino de una escuela inclusiva, ya que ésta, como comunidad educativa que nace de la sociedad y está inmersa en ella, sólo puede regresar a ella como promotora de cambios innovadores y mejoradores. La escuela constituye, una vez más, un centro de transformaciones y cambios: emerge con fuerza la afinidad entre la promoción de la escuela como comunidad educativa inclusiva y el desarrollo de una sociedad auténticamente consciente y protectora.

En varias de las ponencias pudimos escuchar reflexiones referidas a que vivimos en una época caracterizada por el cambio, un fenómeno que define nuestra sociedad al igual que lo hace la información, la tecnología o el conocimiento. Sin embargo, hay que puntualizar que ese cambio es recurrente y, aunque parezca que es el momento perfecto para evolucionar, precisamente lo que nos envuelve es un entorno inestable de constante generación de información y proliferación descontrolada de propuestas de mejora. Hoy todo el mundo se apunta al cambio: youtubers con aspiraciones de influencers que dan consejos sobre cómo introducir la innovación en el aula o bloggers que se convierten en expertos en Aprendizaje Basado en Proyectos, Flipped Classroom o cualquier otro movimiento educativo o tuiteros con hashtags ingeniosos que hacen correr como la pólvora asuntos como la insufrible temperatura en las aulas, el bullying o el estrés de los maestros y profesores.

Aunque parezca que es el momento perfecto para evolucionar, lo que nos envuelve es un entorno inestable de constante generación de información

El papel educativo de la escuela, que se convierte en un lugar privilegiado para la promoción de valores y habilidades inclusivas, poniendo a la persona en el centro de su sistema y teniendo como objetivo educativo el diálogo, la igualdad y el compartir, ofrece la posibilidad de lograr, hoy, a un modelo centrado en la diversidad como recurso y no como límite. Esta evolución remite a la necesidad de reflexionar sobre la necesidad de educar respetando la dignidad personal y las diferencias, pero también sobre la necesidad de proporcionar oportunidades de formación adecuadas

a los docentes como agentes responsables de la educación de las generaciones futuras. Los docentes están obligados a realizar una inversión educativa que renueve su forma de reflexionar y planificar, con el fin de innovar para la creación de itinerarios educativos cada vez más flexibles y personalizables, que se conviertan en el ancla de un proceso de inclusión común y social.

El panorama que emerge ve la inclusión ya no conectada sólo a la discapacidad y las necesidades educativas especiales sino, con una mirada más amplia, como un principio que sitúa a la persona y la diversidad en el centro como elemento constitutivo a potenciar y no a contener y reducir. Su radio de acción se amplía para incluir todas las formas de exclusión y aislamiento, convirtiéndose en leitmotiv para la promoción de la justicia, la igualdad y la igualdad de oportunidades, fundamentando y desarrollándose en el ámbito de los derechos humanos, civiles y sociales.

La creación de una sociedad y una escuela inclusivas trae consigo la necesidad ineludible de una renovación cultural, que tiene sus orígenes en los estudios pedagógicos y la investigación científica, ofreciendo definiciones claras y responsables para la promoción del cambio en políticas y prácticas.

En este Congreso como los anteriores emerge la visión y la necesidad de un proceso de formación inclusivo, cada vez más dinámico y en continua evolución, para poder recibir de manera significativa y efectiva la pluralidad. de solicitudes de nuestros alumnos. Se intentaron realtar y profundizar precedentes definiciones hasta llegar a la inclusión y, también las opciones educativas y didácticas a través de las cuales los docentes pueden materializar el desarrollo de procesos inclusivos.

Puedo pensar que para el próximo congreso estaremos contruyendo una nueva modalidad organizando un Congreso Taller, donde las herramientas, los instrumentos educativos puedan facilitar a las profesiones docentes organizar con menos esfuerzo sus propuestas inclusivas para toda clase respetando las originalidades de cada uno y dirigiendo la mirada a comprender que las diferencias dentro del aula son analizadores de toda una situación de enseñanza aprendizaje.

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