En meses, Noruega ya no venderá autos impulsados a nafta o gasoil

El objetivo del gobierno era dejar de venderlos en 2025, pero el propio mercado anticipó los planes: prácticamente nadie quiere comprar autos a combustión interna.

Si la tendencia de ventas de autos impulsados con motores nafteros y diésel se mantiene como en los últimos cinco años, el último vehículo de este tipo se venderá en Noruega en abril de 2022.

Esto es lo que se deduce del gráfico de tendencia de la NAF, la Asociación automovilística noruega. Una fecha que adelanta, por mucho, la fecha prevista por los gobernantes del país: 2025.

Que Noruega es el país del mundo que más ha adoptado la electrificación de su parque de automóviles es algo demostrado mes tras mes por los datos de ventas que se publican. 

Según las series históricas de los últimos diez años publicadas por Norwegian EV Association y la Agencia Reuters la progresión del mercado de vehículos electrificados, incluyendo los híbridos convencionales, los híbridos enchufables y los eléctricos puros, no deja lugar a dudas. 

En 2020, estos vehículos representan el 80% del parque automotor. De hecho, en julio de este año, los patentamientos de autos de gasolina y diésel cayeron por primera vez por de debajo de las 1.000 unidades.

La política noruega desde hace más de 20 años va encaminada a lograr el objetivo de convertirse en un país libre de emisiones para el año 2050. Uno de los pasos necesarios para lograrlo es frenar las ventas de vehículos diésel y nafta dando paso a los eléctricos.

Este plan pasa por prohibir la venta de vehículos de combustión a partir de 2025. Para dar ejemplo y como parte de este plan, a partir de 2022 las administraciones públicas solo adquirirán vehículos eléctricos.