Argentina lidera la morosidad en América Latina pese al bajo acceso al crédito

La cartera irregular alcanza el 7,3% en el país, más del doble del promedio regional. El dato contrasta con un nivel de crédito equivalente al 14,3% del PBI, el más bajo de América Latina. Los préstamos impagos suman $14 billones y alcanzan a unos 7 millones de argentinos.

 La Argentina atraviesa una particular contradicción en su sistema financiero: es el país con mayor nivel de morosidad de América Latina, pero al mismo tiempo tiene el menor nivel de crédito en relación con su economía.

El dato surge de un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que ubicó en 7,3% la proporción de la cartera crediticia argentina en situación irregular. El porcentaje más que duplica el promedio de la región, que se ubicó en 2,78%.

La situación adquiere mayor relevancia al observar el nivel de financiamiento disponible. En Argentina, el crédito representa apenas 14,3% del Producto Bruto Interno (PBI), frente a un promedio latinoamericano de 47,3%. Es decir, el sistema financiero argentino presta, en relación con el tamaño de la economía, casi tres veces menos que el promedio regional, pero registra una morosidad considerablemente superior.

Argentina, al frente del ranking de incumplimientos

El contraste también queda expuesto al comparar los indicadores con otros países de la región.

Mientras Argentina presenta una morosidad del 7,3%, Brasil registra 4,3% y Colombia 3,7%, completando el grupo de países con mayores niveles de cartera irregular.

En el extremo opuesto aparecen Uruguay, con 1,7%; El Salvador, con 1,4%; y República Dominicana, con 1,1%.

La tendencia general de América Latina también es de aumento de los incumplimientos. La cartera vencida regional creció 10% respecto de diciembre de 2025 y alcanzó en marzo de 2026 unos US$104.621 millones.

Sin embargo, el caso argentino se destaca por la magnitud del deterioro en relación con el volumen total de crédito existente.

Argentina lidera la morosidad en América Latina pese al bajo acceso al crédito

Los bancos tienen una cobertura menor al 100%

Otro dato que preocupa es la capacidad del sistema financiero para cubrir eventuales pérdidas derivadas de los préstamos en mora.

Según Felaban, Argentina presenta un indicador de cobertura del 84%, por debajo del 100% y entre los niveles más bajos de la región. Panamá es el otro país mencionado en el informe con una cobertura inferior a ese umbral.

La diferencia es significativa frente a otros mercados. República Dominicana alcanza una cobertura del 316%, Uruguay llega al 226% y Ecuador al 210%.

En otras palabras, la banca argentina cuenta con una cobertura menor para hacer frente a los créditos que podrían no ser recuperados.

$14 billones en préstamos irregulares

En términos nominales, los préstamos en situación irregular en Argentina alcanzan aproximadamente $14 billones.

El sistema bancario tradicional concentra casi dos terceras partes de esa cartera, mientras que el resto corresponde a fintech y otros proveedores de financiamiento no bancario, entre ellos cooperativas y tarjetas vinculadas a cadenas comerciales.

El incremento de los incumplimientos se produjo en paralelo con la recuperación del crédito al sector privado durante los últimos dos años.

La desaceleración de la inflación, una mayor estabilidad cambiaria y la reducción de la competencia de los títulos remunerados del Banco Central favorecieron la expansión del financiamiento. Pero ese proceso también generó un efecto secundario: más personas accedieron al crédito y, posteriormente, una parte comenzó a tener dificultades para afrontar sus compromisos.

El debate por los deudores

La situación abrió además una discusión política y económica sobre qué hacer con las personas que acumularon deudas.

Desde el Gobierno nacional sostienen que los compromisos asumidos por alrededor de 7 millones de argentinos constituyen "un asunto entre privados" y que el Estado no intervendrá.

En cambio, distintos analistas y sectores de la oposición plantean que el Banco Central debería adoptar medidas para asistir a los deudores y evitar que el aumento de la morosidad termine profundizando el problema.

El escenario deja así una paradoja: la Argentina tiene uno de los mercados de crédito más pequeños de América Latina, pero concentra el mayor nivel de incumplimiento. El desafío para el sistema financiero será determinar hasta qué punto la expansión del crédito puede continuar sin que el aumento de la morosidad termine convirtiéndose en un límite para el financiamiento de familias y empresas.

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