Así demuelen una vieja bodega en Mendoza: eutanasia para una factoría decrépita

En las inmediaciones de Urquiza y Rodríguez Peña, en donde asoma Coquimbito, en ese Maipú en donde las más antiguas construcciones porfían en mantenerse en pie, están forzando la desaparición de un conjunto de piletas que constituyeron una bodega.

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Hierros retorcidos y cemento que intenta (y no puede) volver al polvo y ya es piedra, escombros, como partes de un cuerpo en decadencia que alguna vez mostró su dinamismo a pleno, causando admiración.

En las inmediaciones de Urquiza y Rodríguez Peña, en donde asoma Coquimbito, en ese Maipú en donde las más antiguas construcciones porfían en mantenerse en pie, están forzando la desaparición de un conjunto de piletas que constituyeron una bodega. Un tanque de agua denuncia desde su sequía un nombre: "Don Gregorio", aunque no hay más rastros que ese.

Ya ni importa el pasado cuando el futuro apura a las maquinarias para instalar allí una nueva actividad comercial, que requiere del espacio que ocupan las moribundas torres que el tiempo dejó abandonadas a su suerte, y fue tan mala, que pronto, sin uvas ni caldos alimentándolas, se dejó agonizar y la empujan ahora con la eutanasia del progreso.

Quien pasa por allí, frena. Mira, toma una foto; hace una llamada. Entra y pregunta. Contrasta con los familiares más viejos, posiblemente, qué hubo y busca saber qué habrá.

No hay TNT como en las serie de demoliciones, solo el artesanal martilleo de una máquina con su conductor con los riñones a la miseria de tanto dibujar sobre las fachadas agujeros que fuerzan a romper aquello que parecía imposible de doblegar.

"Pudo haberse aprovechado, están intactas", suelta su optimismo un paseante que pasó, frenó y se puso la mano como visera en la frente para adivinar qué estaba pasando allí, aun con el Sol intentando cegarlo. Pero no hay tierra fértil para los sueños cuando no hay realidades con las cuales alimentarlo. Ya fue y pronto, ni siquiera será. Los hijos de los que pasan y frenan para ver, ni sabrán qué hubo allí, salvo por estas imágenes, que quedan como testimonio de lo que es una bisagra en el tiempo: