De "El Juego del Calamar" al del botellero: opciones para ver quién gana y quién pierde

Operadores de la industria vitivinícola junto a autoridades de Mendoza analizaron la posibilidad de importar desde España botellas fabricadas en Túnez, pero le piden a la Nación que afloje con los derechos de importación. Una pulseada por sortear las medidas que impiden el normal funcionamiento del sector.

Hay una competencia en el Gobierno por ver quién consigue botellas para que la industria vitivinícola pueda funcionar, mínimamente. Uno de los participante es el gobierno de Mendoza, que puja ante el nacional, que es el dueño de las normas: es el que no permite importar, y si lo habilita, queda bien parado. Es como si quebraran personas y les regalaran las muletas.

Y está el provincial, que poco puede hacer más que reclamar, buscar posibles proveedores y rogar a todos los santos (y no tan santos) de las instancias nacionales que permitan cumplir el sueño de la industria de poder envasar lo que producen.

En esta disputa que no está en Netflix sino en la vida misma, los protagonistas que temen morir están de un solo lado y son los que producen o están en la cadena de industrialización y consumo. Allí no se trata solo de vino, ya que no hay vidrio para envasar ni una berenjena en escabeche, hoy por hoy.

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Tiene que ver con esto una infinidad de reglas del juego que parecen impuestas para "El Juego del Calamar" o alguna serie de perversidades: que a los fabricantes les conviene exportar en lugar de vender aquí, que a una parte del Gobierno (el nacional) no le gusta importar aunque tampoco promueve condiciones apropiadas para la mayor producción local y, en el medio, mucho blablá de buenas intenciones.

En concreto, hay gente que ofrece botellas y otra gente dispuesta a comprarlas. Después verán qué hacen con los mayores costos, pero el mercado sabe qué hacer desde que el primer hombre hizo el primer intercambio, allá en el principio de los tiempos y las relaciones humanas.

Y en el capítulo de hoy...

Además del pedido realizado al ministro de Economía de la Nación que hizo el titular de la cartera homónima local, Enrique Vaquié (ver aquí) hoy el vicegobernador Mario Abed, referente del mundo vitivinícola en la política, y los subsecretarios de Agricultura y Ganadería y de Industria y Comercio del Ministerio de Economía y Energía, Sergio Moralejo y Alejandro Zlotolow respectivamente, junto con el gerente general de Mendoza Fiduciaria, Hernán Norando, junto a los técnicos de ProMendoza Javier Rojas y Guillermo Martínez, se reunieron con representantes de la industria vitivinícola para analizar las muestras de botellas llegadas de España que podrían ser la salvación de las bodegas afectadas por el faltante de envases en Mendoza.

Señalaron en un counicado las causas del faltante de botellas: "La pandemia y el colapso de los puertos contribuyeron a que produjera un faltante global de botellas. Sin embargo, en Mendoza, el incendio de Verallia, una de las dos fábricas de vidrio de la provincia, encendió todas las alarmas", señalaron.

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Moralejo sostuvo que "ha habido un enorme esfuerzo por parte de ProMendoza para obtener muestras y fuentes que garanticen un flujo de botellas a través de la importación, por eso estamos charlando con representantes del sector vitivinícola para analizar las muestras, y si cierran en términos comerciales y también de cadena de producción. Mendoza Fiduciaria y ProMendoza harían la importación desde Túnez, que nos ofrece un stock y un flujo hacia adelante garantizado. Además, estamos esperando las muestras de China, que también gestionó ProMendoza y que llegarían en las próximas semanas. La idea es armar un pool de compras en función de las demandas de las bodegas hasta tanto uno de los proveedores de las dos empresas que tenemos en la provincia pueda garantizar el flujo habitual de botellas al sector".

Además, se informó que tras solicitarlo por nota al ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, el ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié, se reunió esta semana con el secretario de Agricultura nacional, funcionarios del Ministerio de Economía y Secretaría de Comercio, para solicitar la eliminación del 10% de arancel de importación, y también la tasa estadística de 3%, de modo tal que frente a esta emergencia las bodegas puedan importar con 13% menos y puedan mantener cierta competitividad en el exterior.

El director ejecutivo de Bodegas de Argentina, Milton Kuret, consideró que la propuesta de importación de botellas desde España"puede ser una opción frente a esta coyuntura, cuyo impacto final todavía no conocemos. Aportar soluciones diversas a esta situación del vidrio en Mendoza ayuda para paliar el problema". Además, agregó que "la calidad y el precio pueden funcionar, seguramente tendremos que renunciar a modelos de botellas especiales, nos estamos concentrando en pocas opciones que sirvan a la mayoría, y estamos verificando las dimensiones, porque la industria ya tiene cajas y otros insumos que tienen que ensamblarse con estas botellas. Con respecto a los precios que se están barajando, son costos más altos que los locales, pero adecuados ante esta situación de importación".

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Por su parte, Carlos Fantelli, dueño de la bodega que lleva su apellido y representante del Centro de Bodegueros y Viñateros del Este, aseguró que "la calidad de las botellas es óptima y los modelos son similares a los que se trabajan en Mendoza, por lo que creemos que la importación puede ser una solución. Los precios son más altos que los que tenemos en el mercado interno pero pueden ser competitivos para salvar este momento".

Algunas grandes empresas de la provincia, como Fecovita, RPV Baggio, Peñaflor y Bodegas Zuccardi, optaron por enviar a sus especialistas en la adquisición de insumos, quienes vieron viable la solución alternativa.

Tomás Borgo, gerente de Operaciones de Fecovita, dijo: "Creo que es un trabajo muy interesante. La industria está frente a un riesgo muy importante de desabastecimiento de botellas que va a pegar muy fuerte en el consumo final de año y es muy valioso el aporte que se está haciendo desde el Gobierno. Nos centramos en definir 4 o 5 que son los caballitos de batalla de cada uno de los segmentos: superalto, prémium, alto, medio, bajo, espumante y alguna variante en 500 cm3, abarcando toda la gama que usa el 95% de toda la industria de Mendoza para el mercado interno y externo".

Manuel Carmona, jefe de Desarrollo de Productos de Bodega Zuccardi, expresó: "Hemos visto que hay opciones de botellas que pueden servir al mercado, la calidad es buena. Eso es importante, porque se puede proveer un envase seguro a las bodegas que lo necesitan y vemos que hay opciones para trabajar. Los modelos y los precios hemos visto que parecen ser convenientes y que se pueden ajustar a las necesidades generales de las bodegas. Los tiempos de aprovisionamiento parecen ser adecuados. Creemos que se puede ayudar bastante al mercado a colocar los envases que están en falta".

Carina Gómez, responsable del Área de Gestión y Desarrollo de Proveedores de Bodegas Peñaflor, comentó: "Las soluciones que plantea la Provincia son positivas. Hay modelos que pueden funcionar. Estamos ahondando en los materiales como el vidrio blanco y la tapa a rosca, que estaría disponible y que para nosotros es una necesidad muy importante para cubrir".

Por su parte, los técnicos representantes de RPV Baggio manifestaron asombro ante "la velocidad de respuesta" desde el Estado para brindar ayuda a la industria frente a esta crisis. Sobre la calidad y el precio de las botellas, "es adecuado y competitivo frente a la crisis, y la rapidez de entrega es lo que podría marcar la diferencia".


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