Las empresas giraron al exterior USD 2.600 millones en dividendos

La flexibilización del cepo cambiario impulsó el mayor volumen de distribución de dividendos para un primer semestre en más de diez años. Además, el Banco Central informó que ya se regularizó la mitad de la deuda comercial acumulada hasta fines de 2023.

La flexibilización del régimen cambiario comenzó a reflejarse con fuerza en los movimientos de las empresas. Durante el primer semestre de 2026, las compañías giraron al exterior USD 2.600 millones en concepto de utilidades, el monto más elevado para ese período en más de una década, en un contexto de mayor apertura para el acceso al mercado oficial de cambios.

El dato fue presentado por el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, quien destacó que el incremento responde al proceso de normalización del mercado cambiario para las empresas, aun cuando el contexto internacional presenta precios menos favorables para las exportaciones agropecuarias.

Según explicó el funcionario, actualmente las compañías cuentan con "libertad de pagos para las empresas de importaciones, deuda y de dividendos", además de un esquema que redujo los plazos para concretar esas operaciones.

Avanza la normalización de la deuda comercial

El Banco Central también informó que se registraron avances en la regularización de la deuda comercial privada acumulada durante los años de mayores restricciones cambiarias.

De acuerdo con los datos oficiales, ya se saneó el 50% del stock de deuda comercial correspondiente a obligaciones acumuladas hasta diciembre de 2023, principalmente mediante los pagos realizados con el bono para importadores (Bopreal).

Para la autoridad monetaria, este proceso permitió mejorar gradualmente la posición financiera externa de las empresas y reducir parte de los pasivos que se habían acumulado bajo el régimen de fuertes controles cambiarios.

Qué restricciones siguen vigentes

Desde el Banco Central sostienen que las limitaciones cambiarias que permanecen en vigor tienen un impacto acotado sobre la actividad productiva, ya que se concentran en operaciones financieras específicas.

Entre ellas figuran las operaciones apalancadas, el atesoramiento de divisas en el exterior y determinadas maniobras de arbitraje entre distintos mercados cambiarios, mientras que las operaciones vinculadas al comercio exterior y al pago de obligaciones corrientes cuentan hoy con mayores facilidades.

El actual esquema comenzó a tomar forma con la Comunicación "A" 8226 del Banco Central, emitida el 11 de abril de 2025 y vigente desde el 14 de ese mes. Esa normativa autorizó a las entidades financieras a canalizar a través del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) las transferencias de utilidades y dividendos al exterior.

Sin embargo, el beneficio alcanza únicamente a las ganancias obtenidas en ejercicios iniciados desde el 1° de enero de 2025. Los dividendos acumulados durante los años en que rigió el cepo cambiario continúan sujetos a las restricciones previas.

Del cepo total a una apertura gradual

El control cambiario para las empresas se había reinstalado el 1° de septiembre de 2019 mediante el Decreto 609/2019 y la Comunicación "A" 6770 del Banco Central, luego de las elecciones primarias de ese año.

A partir de entonces, la distribución de utilidades al exterior quedó condicionada a autorizaciones excepcionales, lo que dificultó durante varios años la repatriación de ganancias por parte de compañías extranjeras.

Ese escenario también modificó las decisiones de inversión de numerosas multinacionales. Algunas redujeron nuevos desembolsos en el país, mientras que otras optaron por reinvertir las utilidades localmente o mantener fondos inmovilizados ante la imposibilidad de transferirlos fuera de la Argentina.

La estrategia del Gobierno

El proceso de flexibilización comenzó con la llegada de la administración de Javier Milei en diciembre de 2023. La primera etapa estuvo enfocada en las personas físicas y, desde abril de 2025, eliminó el límite de compra de USD 200 mensuales, levantó restricciones vinculadas con subsidios y empleo público y permitió nuevamente el acceso al MULC para quienes habían operado previamente con dólar MEP o contado con liquidación.

En cambio, para las personas jurídicas el esquema continúa siendo más restrictivo.

En mayo de 2026, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, ratificó que la eliminación total de las restricciones para las empresas no constituye una prioridad para la entidad. "Nos preocupa más el funcionamiento del comercio exterior que la posibilidad de que las empresas puedan atesorar dólares. Nuestra prioridad es el funcionamiento de la economía", afirmó.

Actualmente, las compañías aún no pueden adquirir divisas para atesoramiento, enfrentan restricciones para cancelar deudas financieras con empresas vinculadas originadas antes de diciembre de 2023 -que en la mayoría de los casos deben canalizarse mediante el Bopreal- y deben respetar un plazo de espera de 90 días para cancelar servicios prestados por empresas relacionadas.

Asimismo, continúa vigente la denominada restricción cruzada: las empresas que acceden al mercado oficial de cambios no pueden operar con dólar MEP ni contado con liquidación durante los 90 días posteriores.

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