El Gobierno busca postergar vencimientos por USD 4.098 millones
El Tesoro ofrecerá dos nuevos instrumentos dólar linked para reemplazar una letra que vence a fin de julio. La operación apunta a reducir la presión financiera de corto plazo y medirá el interés del mercado por mantener cobertura cambiaria.
El Ministerio de Economía lanzó un nuevo canje de deuda en dólares vinculada al tipo de cambio oficial con el objetivo de refinanciar los vencimientos de fin de julio y extender el perfil de la deuda pública.
La operación alcanza a la LELINK D31L6, que vence el 31 de julio y representa compromisos por el equivalente a USD 4.098 millones. A cambio, el Tesoro ofrecerá dos instrumentos dólar linked con distintos plazos, uno de corto término y otro con vencimiento en 2028.
La licitación se realizará el martes 21 de julio mediante suscripción en especie, mientras que la liquidación quedó prevista para el viernes 24 de julio.
Dos opciones para refinanciar la deuda
Los tenedores de la letra podrán optar entre recibir la LELINK D31G6, con vencimiento el 31 de agosto de 2026, o el bono TZVD8, que expira el 15 de diciembre de 2028.
La primera alternativa permite postergar el vencimiento apenas un mes y mantener una estrategia de corto plazo, mientras que la segunda busca trasladar esos compromisos por más de dos años y ampliar la duración promedio de la deuda del Tesoro.
La recepción de ofertas se abrirá a las 11.30 y finalizará a las 15. Antes del inicio de la licitación se informará el precio de mercado ajustado de la D31L6. Los participantes deberán indicar el valor nominal que desean recibir y el precio ofrecido por cada USD 1.000 de los nuevos títulos.
Cómo será el proceso
El canje se realizará mediante un tramo competitivo para cada uno de los instrumentos.
Para determinar la cantidad de letras que deberá entregar cada inversor, la Secretaría de Finanzas tomará como referencia el valor nominal solicitado, el precio de corte del nuevo instrumento y el valor asignado a la letra elegible.
Los inversores que resulten adjudicados deberán transferir los títulos antes de las 17 del jueves 23 de julio desde sus cuentas en la Central de Registro y Liquidación de Pasivos Públicos y Fideicomisos Financieros (CRYL) del Banco Central hacia la cuenta de la Secretaría de Finanzas.
Quienes tengan los títulos depositados en Caja de Valores deberán trasladarlos previamente a una cuenta en la CRYL para completar la operación. Los nuevos instrumentos serán acreditados el 24 de julio.
Economía también fijó una penalidad para quienes no entreguen las letras comprometidas. En esos casos, se aplicará un débito en pesos equivalente al valor efectivo de los nuevos títulos, incrementado en un 20% y calculado al tipo de cambio de referencia A3500 correspondiente al 23 de julio.
Una prueba para el mercado
El resultado del canje será seguido de cerca por el mercado financiero porque permitirá medir el interés de los inversores por mantener posiciones atadas al dólar oficial y conocer cuánto de los USD 4.098 millones logra extenderse hacia plazos más largos.
La operación llega pocos días después de la última licitación del Tesoro, en la que Economía adjudicó $5,44 billones luego de recibir ofertas por $8,45 billones.
Como los vencimientos ascendían a cerca de $3 billones, el rollover alcanzó 1,83 veces, lo que permitió al Gobierno absorber aproximadamente $2,46 billones de liquidez del mercado.
En esa colocación, la LELINK D31G6 fue adjudicada con un rendimiento de dólar linked más 7,77% anual, mientras que el bono TZVD8 ofreció una tasa de dólar linked más 9,08% anual.
Cobertura cambiaria y estrategia de largo plazo
Durante la última licitación, los títulos ajustados por la evolución del dólar oficial captaron el equivalente a USD 967 millones, pese a que no existían vencimientos en ese segmento, un dato que los analistas interpretan como una señal favorable de cara al nuevo canje.
El mercado pondrá especial atención en la distribución de las órdenes entre ambos instrumentos. Si la mayor demanda se concentra en el TZVD8, el Tesoro logrará despejar vencimientos hasta diciembre de 2028 y mejorar el perfil de su deuda. En cambio, si predominan las colocaciones en la D31G6, la presión financiera simplemente se trasladará hacia fines de agosto.
La operación forma parte de la estrategia oficial para extender los plazos de financiamiento. En la última licitación, el 56% del monto adjudicado se destinó a instrumentos de mayor duración, lo que permitió elevar el plazo promedio de las colocaciones a 358 días.
Qué miran los inversores
Además del nivel de adhesión, los operadores seguirán de cerca los precios de corte que determine la Secretaría de Finanzas.
Actualmente, el bono TZVD8 opera en el mercado con un rendimiento cercano a 8,5% por encima de la evolución del dólar oficial, en un contexto en el que la brecha entre el tipo de cambio oficial y el contado con liquidación continúa elevada.
Esa combinación mantiene al bono entre las alternativas más atractivas para quienes buscan cobertura cambiaria sin dolarizar directamente sus carteras. Incluso, algunos analistas consideran que una estrategia posible consiste en adquirir la D31L6 antes del canje y presentarla a la operación para recibir el TZVD8, aunque la conveniencia final dependerá del precio asignado a la letra elegible y del valor de corte del nuevo bono.
Con información de Ámbito