El 10% más pobre de Chile ya supera en ingresos al de Argentina

El ingreso diario del decil de menores recursos llegó en 2025 a US$8,16 PPA en Chile, contra US$5,16 en Argentina. La diferencia se invirtió desde 2014 y el debate apunta a la estabilidad macroeconómica, la inflación y la continuidad de políticas.

Una comparación de largo plazo sobre los ingresos de los sectores más vulnerables muestra un cambio profundo en la relación económica entre Argentina y Chile. Según datos del Banco Mundial y de la Poverty and Inequality Platform (PIP), difundidos por el investigador Daniel Schteingart, el 10% más pobre de Chile tuvo en 2025 un poder adquisitivo 58% superior al del mismo segmento argentino, medido en dólares ajustados por paridad de poder adquisitivo (PPA).

La diferencia surge de comparar el ingreso promedio diario del decil de menores recursos. El año pasado, el indicador alcanzó US$8,16 PPA en Chile, mientras que en Argentina llegó a US$5,16.

El dato adquiere mayor relevancia cuando se observa la evolución histórica. A comienzos de los años 90, la situación era prácticamente inversa: en 1990, el ingreso diario del 10% más pobre argentino era de US$3,90 PPA, frente a apenas US$1,59 en Chile.

Durante la década siguiente, la distancia se fue reduciendo hasta que ambos países prácticamente convergieron. En 2014, Chile pasó por primera vez a superar a Argentina y desde entonces amplió progresivamente la diferencia.

La evolución muestra también el impacto de las crisis argentinas. Mientras el ingreso del decil más pobre chileno llegó a US$8,01 en 2024, en Argentina se ubicó en US$4,99. Un año después, la brecha volvió a ampliarse.


Tres décadas de caminos diferentes

El gráfico difundido por Schteingart abrió una discusión entre economistas sobre las razones que explican el cambio.

Una de las interpretaciones más contundentes fue planteada por el empresario Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, quien vinculó la evolución de ambos países con sus diferentes modelos económicos y resumió su lectura bajo la idea de "35 años de Capitalismo vs Populismo".

En la misma línea, el economista Roberto Arias sostuvo que Chile logró construir una economía más próspera y con menores niveles de pobreza que Argentina a partir de una serie de políticas que atravesaron distintos gobiernos.

Entre los factores que mencionó aparecen el orden macroeconómico, la baja inflación, la estabilidad institucional, la apertura comercial y los incentivos a la inversión.

Para Arias, uno de los elementos centrales es que determinadas políticas tuvieron continuidad pese a los cambios de gobierno. Según su análisis, esa estabilidad también se refleja en infraestructura, educación, esperanza de vida y transporte público.

La inflación como una de las claves

Desde Chile, el economista Gustavo Díaz, del Instituto Libertad, interpretó la diferencia como el resultado de una divergencia acumulada durante más de tres décadas.

A su entender, una de las principales explicaciones está en la estabilidad macroeconómica. Chile mantuvo durante largos períodos una inflación controlada y reglas fiscales relativamente previsibles, mientras que Argentina atravesó sucesivas crisis cambiarias, procesos inflacionarios y fuertes deterioros del poder de compra.

Díaz también destacó la capacidad chilena para atraer inversiones, la estabilidad institucional y determinadas políticas sociales focalizadas. Según su análisis, esos elementos permitieron mantener un piso de ingresos reales más resistente frente a las crisis.

El contraste con Argentina aparece especialmente en los períodos de alta inflación y recesión, que afectan con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos y dificultan la consolidación del empleo formal.

El dato no significa que Chile sea menos desigual

El economista Pablo Muller, director del Magíster en Desarrollo Económico y Social de la Universidad Autónoma, introdujo una advertencia sobre la interpretación del gráfico.

La comparación se concentra exclusivamente en el 10% de menores ingresos, por lo que no permite concluir automáticamente que Chile tenga una distribución del ingreso más equitativa que Argentina.

Además, los valores están expresados en dólares ajustados por paridad de poder adquisitivo, una metodología que permite comparar cuánto pueden comprar los ingresos en cada país, pero que no representa dólares que las personas efectivamente reciben.

El dato sí permite observar una transformación significativa: Argentina pasó de tener durante los años 90 un ingreso considerablemente mayor entre sus sectores más pobres a quedar por debajo de Chile de manera sostenida desde mediados de la década de 2010.

La diferencia también queda expuesta en la serie más reciente: entre 2014 y 2025, el ingreso diario del decil más pobre chileno pasó de US$5,48 a US$8,16 PPA, mientras que el argentino retrocedió levemente, de US$5,32 a US$5,16.

Así, más que una fotografía aislada, los números muestran un cambio estructural en el poder adquisitivo relativo de los sectores de menores ingresos de ambos países, en una discusión que vuelve a poner en el centro el impacto de la inflación, la estabilidad económica y la continuidad de las políticas públicas.


Con información de Emol.cl

Editó Carina Pérez

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