El Banco Central cierra una etapa y no prevé nuevas emisiones de Bopreal

Tras cancelar una parte significativa de la deuda comercial heredada, la autoridad monetaria considera cumplido el objetivo del instrumento. Los últimos compromisos de capital vencerán en 2027.

El Banco Central decidió poner fin a las emisiones de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), el instrumento creado al inicio de la gestión de Javier Milei para ordenar los pagos pendientes que las empresas mantenían con proveedores del exterior. Según fuentes del mercado financiero, la entidad entiende que la herramienta ya cumplió gran parte de su misión y no contempla lanzar nuevas series.

La definición llega después de que el organismo abonara la semana pasada unos 1.028 millones de dólares correspondientes a la Serie 3 del programa. Con ese desembolso, ya se habría regularizado cerca de la mitad de la deuda comercial privada acumulada hasta diciembre de 2023.

Aunque las restricciones cambiarias para las empresas continúan vigentes y el levantamiento total del cepo corporativo no aparece en el horizonte inmediato, el esquema actual permite una mayor flexibilidad que la existente al comienzo de la gestión. En ese contexto, las compañías han podido retomar gradualmente el giro de dividendos y utilidades hacia sus casas matrices.

Durante una reciente exposición ante especialistas del mercado, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, destacó que la demanda de divisas para remisión de dividendos alcanzó los 1.800 millones de dólares en lo que va del año. Además, sostuvo que el pago más reciente de Bopreal permitió resolver aproximadamente el 50% del problema de deuda comercial privada heredado.

Especialistas del mercado coinciden en que la pérdida de protagonismo del instrumento responde a la normalización de los pagos al exterior. Alejandro Fagan, estratega de Balanz, señaló que las últimas colocaciones registraron una demanda reducida, una señal de que muchas empresas ya habían regularizado sus compromisos con proveedores internacionales.

Además de servir para ordenar obligaciones comerciales, los Bopreal también fueron utilizados como una herramienta monetaria en los primeros meses del gobierno. Según explicó el economista Federico Machado, permitieron absorber pesos del mercado y transformarlos en deuda nominada en dólares, contribuyendo a reducir presiones sobre el tipo de cambio en un contexto de alta inflación.

Pese al cierre de nuevas emisiones, los bonos seguirán vigentes en el mercado secundario. Los próximos vencimientos de capital están programados para abril y octubre de 2027. Parte de esos títulos fueron utilizados por empresas para cancelar impuestos de forma anticipada, por lo que el monto final a pagar dependerá del uso que se haya dado a ese beneficio. Estimaciones privadas calculan que aún quedarían alrededor de 3.700 millones de dólares por cancelar.

En paralelo, los envíos de utilidades al exterior continúan creciendo. De acuerdo con datos oficiales, en abril se registraron egresos por 365 millones de dólares, luego de que en marzo alcanzaran los 869 millones. Los sectores que lideraron esas transferencias fueron el complejo oleaginoso y cerealero, energía y la industria de metales comunes.

Con nuevas fuentes de financiamiento en negociación, entre ellas acuerdos de tipo REPO con bancos internacionales respaldados por organismos multilaterales, el Gobierno considera que ya no necesita recurrir a nuevas colocaciones de Bopreal. Así, un instrumento que marcó los primeros meses de la actual administración comienza a transitar su etapa final, con los últimos vencimientos previstos para dentro de poco más de un año.

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