El dólar retoma la volatilidad y el IERAL atribuye la suba al escenario global

Un informe del instituto sostiene que el fortalecimiento internacional de la moneda estadounidense y una mayor búsqueda de cobertura cambiaria impulsaron el alza en Argentina. Pese al repunte, el mercado sigue descontando un ajuste gradual del tipo de cambio y descarta una devaluación brusca.

La reciente suba del dólar en Argentina rompió la estabilidad que había marcado el inicio del año. Este aumento se debe, principalmente, a cambios en el panorama financiero internacional y a una mayor demanda de cobertura cambiaria por parte de los inversores, según un análisis del sector privado.

Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) señaló que el movimiento fue impulsado por el fortalecimiento global del dólar, el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos y algunos factores específicos de la demanda interna.

De acuerdo con IERAL, el Banco Central intentó frenar la suba del dólar usando sus herramientas financieras, interviniendo en el mercado de futuros y llevando a cabo "ventas agresivas" de bonos atados al dólar. El informe señala que esta estrategia ayuda a mantener las reservas mientras exista confianza en el mercado, pero no sustituye la necesidad de tener un nivel suficiente de reservas líquidas. Además, sostiene que en la práctica se está implementando un esquema de "flotación sucia" o administrada.

Aunque el tipo de cambio subió recientemente, el dólar oficial sigue estando un 8% por debajo del techo de la banda cambiaria y, en términos reales, apenas regresó a los niveles vistos en marzo.

Bajo el subtítulo "El dólar global cambió el escenario", el trabajo sostiene que el principal motor de la aceleración cambiaria fue el contexto internacional: el fortalecimiento del dólar a nivel mundial, más que desequilibrios monetarios internos. Desde mediados de mayo, el Dollar Index avanzó 3,2%, mientras que otras monedas de la región también se depreciaron; el real brasileño, por ejemplo, perdió 5,3% frente al dólar en ese mismo período. 

Según el Ieral, el cambio en las expectativas de la Reserva Federal fue clave. La percepción de un sesgo más contractivo por parte de la FED se apoya tanto en el Dot Plot publicado en la última reunión del FOMC como en un estilo de comunicación menos explícito adoptado por el nuevo presidente del organismo.

"Ante estos factores, el mercado construyo su propio diagnostico mirando sobre todo la inflación y muy poco el otro lado del mandato y los inversores recalibraron sus estrategias al descontar que la tasa de referencia permanecerá elevada por más tiempo", indican desde el Ieral.  

Además, agrega que "esto impulso el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro, mientras que los inversores ya asignaban una probabilidad cercana al 50% a una suba de25 puntos básicas de la tasa de referencia a partir de septiembre".

El informe señala que el contexto externo coincidió con un aumento en la demanda privada de dólares en el mercado doméstico.

"Por el mecanismo de paridad de tasas este movimiento elevo el retorno requerido por los inversores para mantener sus posiciones en pesos, ante este nuevo umbral, diversos agentes optaron por desarmar sus carteras en moneda local para migrar hacia activos de cobertura, indican.

En este sentido, evalúa que ese proceso tiende a retroalimentarse ya que la mayor presión sobre la cotización convalida ex post la decision de dolarizarse. Adicionalmente, la plaza cambiaria asimilo compras de compañías del sector energético destinadas al giro de dividendos al exterior al tiempo que la liquidación d el sueldo anual complementario inyecto un volumen adicional a la demanda minorista, subraya el informe.

Peso al repunte del dólar, el Ieral sostiene que le mercado espera un ajuste gradual del tipo de cambio.

"La curva de futuros convalidad la expectativa de un reordamiento gradual del tipo de cambio para la segunda mitad del año, descartando escenarios de un salto devaluatorio discreto", afirma el Ieral.

Por último, "los contratos con vencimientos en diciembre proyectas que el dólar cercano 1642 pesos es consistente con un ritmo de depreciación administrado y lejos de una corrección abrupta".

El informe también destaca que el Banco Central mantiene una posición solida en materia de compra de divisas.

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