DNU 736: qué cambia en los bancos y cómo funcionará el crédito en dólares para empresas

El decreto permite que las entidades destinen hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a financiar empresas que no generan ingresos en dólares. La medida busca ampliar el crédito al sector privado y podría sumar entre US$6.000 y US$10.000 millones de financiamiento.

El Gobierno nacional oficializó la flexibilización de las condiciones para que las empresas puedan acceder a créditos en dólares, una medida que había sido anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736, publicado en el Boletín Oficial.

La norma modifica el artículo 23 del decreto 905/2002, establecido después de la crisis de 2001 y que restringía los préstamos en moneda extranjera principalmente a compañías con capacidad de generar ingresos en dólares.

Con el nuevo esquema, los bancos podrán destinar hasta el 15% de los depósitos en dólares a financiar a empresas que no necesariamente tengan ingresos en esa moneda. Hasta ahora, el crédito estaba concentrado fundamentalmente en compañías exportadoras o vinculadas al comercio exterior.

El cambio apunta a aprovechar una mayor cantidad de dólares depositados en el sistema financiero y ampliar las alternativas de financiamiento para el sector productivo.

Qué establece el DNU 736

La nueva normativa mantiene la posibilidad de financiar a empresas con ingresos provenientes de manera directa o indirecta del comercio exterior, pero incorpora también a otras personas jurídicas, de acuerdo con las regulaciones que establezca el Banco Central.

El texto del decreto establece: "La constitución de depósitos en moneda extranjera en cuentas a la vista y depósitos a plazo. Los fondos provenientes de dichos depósitos podrán destinarse exclusivamente a la financiación a prestatarios que tengan ingresos habituales provenientes directa o indirectamente de operaciones de comercio exterior y actividades vinculadas, así como al otorgamiento de financiaciones a otras personas jurídicas, conforme a la normativa que a tal efecto dicte el Banco Central de la República Argentina".

De esta manera, el Gobierno busca ampliar el universo de compañías que pueden acceder a financiamiento bancario en moneda extranjera.

Sin embargo, la medida todavía requiere una reglamentación del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para comenzar a aplicarse plenamente. La comunicación correspondiente está prevista para el martes 18.

Los dólares de los préstamos deberán convertirse a pesos

Uno de los puntos centrales del nuevo esquema es qué deberán hacer las empresas con los dólares recibidos.

Caputo explicó al presentar la medida que las compañías que accedan a estos préstamos tendrán que liquidar los dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y convertirlos a pesos.

La intención oficial es que los dólares provenientes de los depósitos bancarios puedan transformarse en financiamiento para empresas dentro de la economía local, sin que la medida implique una habilitación para que las compañías acumulen esos fondos en moneda extranjera.

Según las estimaciones del Gobierno, la flexibilización podría generar entre US$6.000 millones y US$10.000 millones adicionales de crédito para empresas que no son exportadoras.

Qué cambia para quienes tienen dólares depositados en los bancos

El DNU no modifica las condiciones de los ahorristas que mantienen sus dólares en el sistema financiero.

La medida está dirigida exclusivamente a las personas jurídicas y no altera el derecho de los clientes a disponer de los fondos que tienen depositados en moneda extranjera.

El cambio se concentra en el destino que los bancos pueden darle a una mayor proporción de esos depósitos a través de préstamos al sector empresarial.

El Gobierno sostiene que la flexibilización permitirá mejorar la intermediación financiera y aprovechar un volumen creciente de dólares dentro del sistema.

Los bancos tenían cada vez más dólares, pero poca demanda para prestarlos

La modificación también responde a un reclamo que los bancos venían planteando desde hace tiempo. En particular, las entidades públicas señalaban que habían recibido un volumen creciente de depósitos en dólares, pero que las restricciones existentes limitaban la cantidad de empresas a las que podían prestar esos fondos.

El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó la evolución de los depósitos: pasaron de US$23.000 millones a US$40.000 millones.

Al mismo tiempo, los bancos utilizaban para préstamos alrededor del 60% de esos fondos, por lo que una parte significativa de los dólares permanecía sin canalizar hacia el crédito.

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