El riesgo país vuelve a subir y supera los 500 puntos
El indicador de JP Morgan llegó a 511 puntos y acumula un aumento cercano al 15% en agosto. La suba combina un escenario financiero internacional más adverso con dudas sobre la economía argentina y una caída de los bonos soberanos.
El riesgo país argentino se ubico por encima de los 500 puntos básicos, después de haber transitado varios meses de descenso y quedar cerca de perforar la barrera de los 400 puntos.
El indicador elaborado por JP Morgan se ubicó en 511 puntos, con una suba acumulada de casi 15% en lo que va de agosto, en un contexto marcado tanto por factores externos como por nuevas señales de cautela entre los inversores.
La evolución representa un cambio respecto de la tendencia que había predominado durante buena parte del año, cuando la mejora de los bonos argentinos había permitido una reducción sostenida del riesgo país y alimentado las expectativas sobre un eventual regreso de Argentina a los mercados internacionales de deuda.
Un escenario internacional más complicado
Uno de los factores que explica el reciente deterioro es el cambio en las condiciones financieras globales.
La prolongación de la guerra en Medio Oriente incrementó la incertidumbre internacional y generó una mayor aversión al riesgo entre los inversores.
A esto se sumó el comportamiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Los títulos estadounidenses a 30 años registraron rendimientos superiores al 5%, un dato relevante para los mercados porque son considerados activos de referencia a nivel global.
Cuando aumenta el rendimiento de los bonos estadounidenses, los activos de países emergentes deben ofrecer mayores retornos para resultar atractivos frente a las alternativas consideradas más seguras. Esto puede traducirse en una mayor prima de riesgo para economías como la argentina.
Los bonos argentinos también pierden terreno
El deterioro del riesgo país también está relacionado con el comportamiento de la deuda argentina.
Los bonos soberanos acumulan bajas de hasta 4,3% durante agosto, una caída que impacta directamente sobre el indicador de JP Morgan.
El riesgo país mide, precisamente, la diferencia entre el rendimiento que ofrecen los títulos de un país y el que pagan los bonos del Tesoro estadounidense. Por eso, cuando cae el precio de los bonos argentinos y aumenta su rendimiento, el indicador tiende a subir.
La combinación de ambos movimientos -mayores tasas de los bonos estadounidenses y retroceso de los títulos argentinos- terminó presionando al alza el riesgo país.
También aparecen dudas sobre el frente local
A los factores internacionales se suman señales de cautela vinculadas con la situación económica y política argentina.
Los últimos indicadores sociales muestran deterioro en el empleo y los salarios, generando interrogantes entre los inversores sobre la continuidad del programa económico y político del Gobierno de Javier Milei.
Durante los meses de mejora del riesgo país, el Gobierno había comenzado a considerar la posibilidad de volver a acceder al financiamiento voluntario internacional. Una reducción sostenida del indicador hacia niveles inferiores a los 400 puntos podía facilitar ese objetivo.
Sin embargo, el reciente cambio de tendencia vuelve a poner el foco sobre las condiciones necesarias para que Argentina pueda emitir deuda nuevamente en los mercados internacionales a tasas razonables.
Por ahora, con el riesgo país en 494 puntos, el mercado vuelve a mostrar una postura más cautelosa frente a los activos argentinos, en medio de un escenario externo más exigente y de nuevas dudas sobre la evolución de la economía local.
Con información de NA, editó Carina Pérez