El Tesoro no logró renovar toda la deuda en pesos y quedaron $3 billones en circulación

El Ministerio de Economía cubrió el 81,3% de los vencimientos previstos en la última licitación de junio. Para captar fondos debió convalidar tasas más altas y dejó una importante masa de pesos en el mercado, en un contexto de mayor tensión financiera.

El Ministerio de Economía logró renovar parcialmente los vencimientos de deuda en pesos que enfrentaba este viernes. En una de las licitaciones más exigentes del año, el Tesoro adjudicó instrumentos por $13,2 billones, frente a compromisos que rondaban los $16 billones, alcanzando un nivel de refinanciación del 81,3%.

El resultado implicó que alrededor de $3 billones no fueran absorbidos por el Estado y quedaran circulando en el sistema financiero, lo que representa un alivio para la liquidez del mercado, pero también abre interrogantes sobre el destino que podrían tener esos fondos.

Según informó el Palacio de Hacienda, durante la licitación se recibieron ofertas por $14,93 billones, una cifra que incluso aceptando la totalidad de las propuestas no alcanzaba para cubrir todos los vencimientos.

Se trató del compromiso de deuda en moneda local más importante hasta diciembre, motivo por el cual el Gobierno había realizado previamente operaciones de canje para reducir el volumen de obligaciones que llegaban a esta instancia.

Predominaron los títulos de corto plazo

La mayor parte de las colocaciones correspondió a letras y bonos de corto vencimiento, particularmente una LECAP/BONCAP con vencimiento en noviembre de 2026, que concentró $4,18 billones.

También tuvieron una elevada demanda los instrumentos ajustados por tasa TAMAR y el bono dual CER/TAMAR, que en conjunto representaron más de $6 billones adjudicados.

La licitación incluyó además títulos indexados por inflación (CER), bonos atados al dólar oficial (dólar linked) y una reapertura del Bonar 2028, mediante la cual el Tesoro obtuvo US$266 millones con un rendimiento anual del 7,83%.

Tasas más altas para sostener el financiamiento

Distintos analistas coincidieron en que el Gobierno debió ofrecer rendimientos superiores a los que cotizaban los mismos instrumentos en el mercado secundario para asegurar el nivel de colocación alcanzado.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que el rollover del 81,26% se consiguió "con tasas superiores a las del mercado secundario en prácticamente todo el menú de instrumentos", una señal de que los inversores exigieron un mayor premio para renovar sus posiciones.

Para Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, el resultado muestra que todavía existe interés por financiar al Tesoro en moneda local, aunque con condiciones más exigentes.

"El mercado sigue dispuesto a convalidar duration en pesos, aunque exige premios reales positivos y cobertura cambiaria en algunos tramos", sostuvo.

El especialista también destacó el desempeño del Bonar 2028, al considerar que la colocación permitió captar divisas y evidenció un interés selectivo por la deuda soberana denominada en dólares.

Una semana de mayor tensión financiera

El resultado de la licitación llegó luego de una semana marcada por señales mixtas para la economía.

Desde la sociedad de bolsa Puente destacaron que los indicadores de actividad sorprendieron positivamente. Tanto el crecimiento del Producto Bruto Interno durante el primer trimestre como los datos de empleo resultaron mejores de lo esperado, mientras que el déficit de cuenta corriente mostró una reducción significativa respecto del año anterior.

Sin embargo, advirtieron que el frente financiero mostró mayores niveles de tensión. El tipo de cambio continuó con una tendencia alcista, aunque moderó su ritmo sobre el cierre de la semana; al mismo tiempo, el Banco Central redujo el ritmo de compra de reservas y las tasas de interés registraron un leve incremento.

En ese contexto, los analistas consideran que la principal incógnita pasa por determinar qué ocurrirá con los más de $3 billones que quedaron liberados tras la licitación.

Si esos fondos responden a una mayor demanda de dinero por parte del sector privado, el impacto sobre los mercados sería limitado. En cambio, si una porción significativa se dirige hacia la compra de dólares u otros activos financieros, podría incrementar la presión cambiaria en las próximas semanas.

Para el mercado, el desafío del Gobierno seguirá siendo sostener el financiamiento voluntario en pesos sin deteriorar el equilibrio entre tasas de interés, vencimientos y expectativas cambiarias, en un escenario donde la liquidez y la inflación continúan condicionando las decisiones de los inversores.

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