El vino blanco gana espacio y cambia el gusto de los consumidores

Los datos del INV muestran un crecimiento sostenido de los varietales blancos y una fuerte expansión de las opciones dulces y endulzadas. Torrontés Riojano y Chardonnay lideran las preferencias, mientras el consumo interno continúa en retroceso.

El vino blanco atraviesa una transformación tanto en la producción como en los hábitos de consumo. Los últimos datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) muestran una mayor presencia de los varietales, un marcado crecimiento de los vinos dulces y una expansión de formatos alternativos, en línea con una tendencia internacional que favorece bebidas más frescas, livianas y de menor graduación alcohólica.

En 2025, los vinos blancos representaron el 23% del volumen total de vino comercializado en Argentina. Sin embargo, ese volumen cayó 7% interanual. La baja estuvo relacionada principalmente con el mercado interno, que absorbió el 85% de las ventas y retrocedió 8,8%, mientras que las exportaciones crecieron 4,2%, compensando parcialmente la caída.

Menos superficie, pero una producción que comienza a recuperarse

La evolución de los blancos también se refleja en los viñedos. En los últimos diez años, la superficie total cultivada con vid en Argentina disminuyó 12%, mientras que las variedades destinadas a elaborar vinos blancos y vino base para espumosos registraron una reducción todavía mayor: 23%.

Tres variedades concentran actualmente el 66% de la superficie de uvas blancas: Pedro Giménez, con el 26,5%; Torrontés Riojano, con el 21,4%; y Chardonnay, con el 18,4%.

La producción de uvas blancas también tuvo una caída durante la última década. En 2023 alcanzó su nivel más bajo del país y desde entonces comenzó una recuperación moderada. De acuerdo con los datos provisorios del INV, la producción de 2026 ya supera en 6% a la de 2025.

El consumidor busca blancos más dulces

Dentro del mercado interno, los blancos representaron el año pasado el 23% del volumen total comercializado. De ese segmento, el 85% se destinó al consumo interno y el 15% restante a la exportación.

Entre los blancos vendidos en Argentina, el 65,8% correspondió a vinos sin mención varietal, el 21,7% a varietales, el 11,8% a espumosos y el 0,7% a otras categorías.

La principal transformación aparece en los varietales, que vienen ganando participación. En 2016 representaban el 13,8% de los blancos despachados, mientras que en 2025 llegaron al 21,7%.

En términos de volumen, los varietales blancos acumularon un crecimiento del 25,2% en diez años y del 13,6% en el último año. En paralelo, los blancos sin mención varietal y los espumosos perdieron participación.

El cambio más significativo se observa entre las opciones dulces. Frente a 2016, los vinos blancos dulces crecieron 225,3%, mientras que los vinos endulzados aumentaron 70,4%. El resto de los varietales, en cambio, registró una caída del 18,2%.

La evolución más reciente también confirma esta tendencia: los blancos dulces sin mención varietal crecieron 59,8%, los varietales dulces 86,1% y los varietales endulzados 23,1%.

Torrontés, Chardonnay y Chenín, al frente

Dentro del mercado interno, el Torrontés Riojano es el varietal blanco más comercializado, con el 42% del volumen. Le siguen Chardonnay, con 17,9%; Chenín, con 13,8%; Sauvignon Blanc, con 10,6%; y Pedro Giménez, con 7,7%.

El comportamiento de los espumosos también refleja un cambio en las preferencias. Mientras disminuyeron los despachos de espumosos secos y compuestos, aumentaron las ventas de variedades dulces, demi-sec, frutadas y frisantes.

En cuanto a los envases, las ventas de blancos en botella descendieron 3,4% durante el último año. La caída fue mayor en tetra brick, con 15,3%, y en damajuana, con 10,2%.

En sentido contrario, crecieron los despachos en lata, 1,4%, y especialmente en bag in box. Aunque este formato todavía representa apenas el 0,1% del total, registró un salto interanual de 134,2%.

Qué pasa con los blancos argentinos en el mundo

En el mercado externo, los vinos blancos representaron en 2025 el 17% del volumen total de vino exportado por Argentina. Aunque esa participación es menor que la registrada en 2016, el INV señala que el volumen exportado viene creciendo durante los últimos dos años.

Las exportaciones de blancos estuvieron compuestas en un 65,5% por vinos varietales, un 22,9% por vinos sin mención varietal, un 11,6% por espumosos y un 0,02% por otras categorías.

También en este segmento hubo comportamientos dispares. Los vinos blancos sin mención varietal aumentaron sus ventas externas 43,8%, mientras que los espumosos avanzaron 10,3%. Los varietales, por el contrario, retrocedieron 5,8%.

Dentro de estos últimos, el Chardonnay concentró el 43,8% de las exportaciones por volumen, seguido por el Torrontés Riojano, con 20,2%.

Los principales destinos para los vinos blancos argentinos durante 2025 fueron Brasil, con el 16,9% del volumen; Estados Unidos, con el 10,9%; Canadá, con el 9,8%; y Reino Unido, con el 7,1%.

Los números del INV muestran así un mercado en transformación: mientras el consumo general continúa condicionado por la caída de las ventas internas, los blancos encuentran nuevos espacios a partir del crecimiento de los varietales, las opciones dulces y endulzadas y formatos como la lata y el bag in box.

Con información del INV

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