Retroceso: ya se perdieron más de 14.000 firmas en un año

Los registros oficiales muestran que marzo cerró con una nueva caída en el número de empleadores. Industria y comercio lideran las pérdidas, mientras empresarios reclaman alivio impositivo y medidas para enfrentar la competencia externa.

La reducción del número de empresas empleadoras en Argentina continúa profundizándose. De acuerdo con los últimos datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), durante marzo desaparecieron 2.011 firmas, lo que elevó a 14.203 la pérdida de compañías registradas en comparación con el mismo mes del año anterior.

El dato no solo confirma una tendencia negativa que ya acumula más de dos años, sino que además marca el vigésimo quinto mes consecutivo de retroceso interanual en la cantidad de empleadores registrados. Según distintos análisis privados basados en estadísticas oficiales, se trata de la contracción más pronunciada desde que comenzó esta secuencia de caídas.

Desde noviembre de 2023 hasta la actualidad, la disminución del entramado productivo se profundizó y alcanza a más de 26.000 empresas empleadoras. El fenómeno tiene un correlato directo en el mercado laboral formal, donde también se registra una importante reducción de puestos de trabajo registrados en el sector privado.

Los sectores más afectados por la caída son la industria manufacturera y el comercio. En el caso de la actividad industrial, la cantidad de empresas se redujo 4,5% en términos interanuales, lo que representa la desaparición de más de 2.100 establecimientos productivos. El comercio, por su parte, registró una merma de 3,5%, equivalente a más de 5.000 firmas menos que un año atrás.

El deterioro también alcanzó a otras actividades relevantes para la economía. El sector agropecuario mostró una baja cercana al 2,3%, mientras que la construcción retrocedió alrededor de 2,1%. El resto de las actividades económicas también exhibió resultados negativos, reflejando que la contracción alcanza a gran parte del universo empresarial formal.

En el ámbito industrial, las preocupaciones se concentran especialmente en la pérdida de competitividad y el avance de las importaciones. Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) advirtieron que la producción del sector continúa mostrando signos de debilidad. Durante mayo, la actividad metalúrgica registró una caída interanual del 5,1% y acumuló una retracción del 6% en los primeros cinco meses del año.

A ello se suma un nivel de utilización de la capacidad instalada inferior al 40%, uno de los registros más bajos observados por la entidad en los últimos años. Desde la cámara empresaria sostienen que la apertura comercial genera dificultades para competir con productos provenientes de países que cuentan con políticas de subsidios a las exportaciones.

En paralelo, las pequeñas y medianas empresas comerciales también enfrentan un escenario complejo. Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reclaman una reducción de la presión tributaria y mecanismos que permitan aliviar la carga financiera que soportan las pymes.

Entre los pedidos planteados al Ministerio de Economía figuran la suspensión de multas, una pausa en los embargos y la implementación de una nueva moratoria para regularizar deudas acumuladas. Según sostienen desde la entidad, la carga impositiva y la caída del consumo generan crecientes dificultades para sostener la actividad.

El impacto de la reducción empresarial también se observa en el plano territorial. Salvo Neuquén, que registró un leve crecimiento en la cantidad de empleadores, todas las provincias mostraron retrocesos durante marzo.

Retroceso: ya se perdieron más de 14.000 firmas en un año

En valores absolutos, la provincia de Buenos Aires concentró la mayor pérdida de empresas, seguida por Córdoba, la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe. Debido a que estos cuatro distritos reúnen cerca de siete de cada diez firmas del país, su desempeño tiene una incidencia determinante sobre el resultado nacional.

Las estadísticas también muestran fuertes retrocesos en algunas provincias más pequeñas. Entre las caídas relativas más pronunciadas aparecen La Rioja, Catamarca y Tierra del Fuego, que exhiben descensos de dos dígitos en comparación con noviembre de 2023.

Con más de 25 meses consecutivos de reducción en el número de empleadores, el comportamiento del sector empresarial se convirtió en uno de los indicadores que más preocupación genera entre economistas y empresarios, tanto por su impacto sobre el empleo formal como por las consecuencias que tiene sobre la estructura productiva del país.

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