La construcción volvió a caer en julio, aunque acumula una leve mejora en el año
El INDEC informó que la actividad de la construcción se contrajo 4,5% interanual en julio y 4,6% frente a junio. Sin embargo, el acumulado de los primeros siete meses de 2026 todavía muestra una suba de 1,7%. Los datos sobre insumos, empleo y permisos de edificación muestran un escenario dispar para el sector.
La actividad de la construcción registró en julio de 2026 una nueva caída, de acuerdo con el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) elaborado por el INDEC. El índice retrocedió 4,5% respecto de julio de 2025, mientras que en la comparación con junio, la serie desestacionalizada mostró una disminución de 4,6%.
El dato de julio contrasta con el comportamiento acumulado del año. Entre enero y julio de 2026, la actividad de la construcción todavía registra un crecimiento de 1,7% frente al mismo período de 2025. Es decir, el sector mantiene una variación positiva en el acumulado, pero llegó al séptimo mes del año con una caída interanual y una fuerte baja mensual.
Además, la serie tendencia-ciclo -que permite observar la evolución subyacente de la actividad y quitar movimientos coyunturales- cayó 1,1% mensual en julio.
Qué mide el índice del INDEC
El ISAC funciona como uno de los principales indicadores para seguir la evolución de la construcción en Argentina. No se trata simplemente de contabilizar obras terminadas: el INDEC utiliza distintos indicadores vinculados con la actividad del sector, entre ellos el consumo aparente de determinados insumos para la construcción.
Por eso, los datos de julio permiten observar qué está ocurriendo en diferentes segmentos de la actividad y no solamente mirar el número general.
Fuerte caída en varios insumos
El comportamiento de los materiales utilizados en las obras muestra un panorama heterogéneo.
En julio, el consumo aparente de asfalto cayó 23,1% interanual, mientras que el yeso retrocedió 21,2%. También disminuyeron los ladrillos huecos (-12,9%), las cales (-9,8%), el hormigón elaborado (-9,5%), el cemento portland (-8,1%), las placas de yeso (-7,2%), los pisos y revestimientos cerámicos (-6,9%) y el hierro redondo y acero para la construcción (-2,4%).
Hubo, sin embargo, algunos productos que aumentaron su consumo. El grupo denominado "resto de los insumos", que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción, creció 22,8%. También subieron los artículos sanitarios de cerámica (7%), los mosaicos graníticos y calcáreos (0,7%) y las pinturas para construcción (0,1%).
Si se observa el acumulado de los primeros siete meses, el panorama también es mixto. El consumo de resto de insumos aumentó 23,8%, las pinturas 10,3%, los sanitarios 6,9%, el hierro y acero 4,6%, el hormigón elaborado 1,4% y las placas de yeso 0,8%.
En cambio, bajaron el consumo acumulado de yeso (-11,5%), pisos y revestimientos cerámicos (-9,1%), asfalto (-8,9%), mosaicos (-7%), ladrillos huecos (-5,1%), cales (-4,7%) y cemento portland (-3,3%).
El empleo todavía muestra una pequeña recuperación
Los datos laborales presentan una diferencia respecto del indicador de actividad.
En junio de 2026, último dato disponible para el empleo registrado en el sector privado, se contabilizaron 376.374 puestos de trabajo, lo que representó una mejora de 1,2% interanual. En el acumulado enero-junio, el aumento fue de 0,5% respecto del mismo período de 2025.
Esto muestra que la caída de la actividad de julio todavía no se trasladó de manera equivalente al empleo registrado, aunque los datos laborales tienen un mes de rezago respecto del ISAC.
Los permisos para construir muestran otro escenario
Otro dato relevante es el de las superficies autorizadas para nuevas obras privadas.
En junio, los permisos de edificación correspondientes a una muestra representativa de 246 municipios autorizaron 1.574.149 metros cuadrados, un 31,6% más que en junio de 2025. En el acumulado de los primeros seis meses del año, la superficie autorizada aumentó 8,9%.
Este indicador resulta interesante porque muestra que, aunque la actividad efectiva de la construcción cayó en julio, la superficie que se proyecta construir mantiene una evolución positiva.
Qué esperan las empresas para los próximos meses
La encuesta cualitativa incorporada por el INDEC muestra, además, cierta cautela entre las empresas del sector para el período agosto-octubre de 2026.
Entre las empresas dedicadas principalmente a obras privadas, el 75% espera que la actividad no varíe, mientras que el 14,4% prevé una disminución y el 10,6% espera un aumento.
En las empresas orientadas principalmente a obras públicas, el 57,3% considera que la actividad permanecerá sin cambios, el 25,8% anticipa una caída y el 16,9% espera una mejora.
Entre los factores que podrían impulsar la actividad aparecen el crecimiento de la actividad económica, la disponibilidad de crédito para la construcción, el abaratamiento del costo del crédito y, especialmente para las empresas de obra pública, los nuevos planes de obras públicas y el reinicio de obras.
Del otro lado, las principales razones que las empresas identifican para una eventual caída son la disminución de la actividad económica, los altos costos de construcción, la falta de crédito y los atrasos en la cadena de pagos.
Una foto con señales contradictorias
El informe del INDEC deja, entonces, una fotografía bastante desigual del sector.
Por un lado, julio fue un mes negativo, con una caída de 4,5% interanual y de 4,6% mensual. Además, varios insumos centrales para la actividad registraron fuertes retrocesos.
Pero, al mismo tiempo, el acumulado de 2026 continúa en terreno positivo, el empleo registrado creció levemente, y los permisos de edificación muestran un aumento considerable de la superficie autorizada.
Con informe del Indec, editó Carina Pérez