La inversión extranjera se hundió 73% en Argentina, pese al megadeal del litio

 La CEPAL informó que el país recibió apenas US$3134 millones de inversión extranjera directa, un 73,1% menos que en 2024, y cayó al noveno puesto en la región. Pese al retroceso en los flujos y en los anuncios de nuevos proyectos, una compra millonaria en el negocio del litio sobresalió entre las mayores operaciones de América Latina.

La Argentina cerró 2025 con uno de los peores desempeños de América Latina en materia de inversión extranjera directa (IED). Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el país recibió apenas US$3134 millones, lo que implicó una caída interanual del 73,1% y lo dejó en el noveno lugar entre los receptores de capitales de la región, con una participación de apenas 1,6% sobre el total regional.

El dato contrasta con la dinámica general de América Latina y el Caribe, donde la IED alcanzó los US$194.233 millones en 2025, con un incremento de 1,7% respecto del año anterior. En ese mapa regional, Argentina apareció como una de las excepciones negativas junto con Colombia, mientras varias economías sudamericanas mostraron fuertes mejoras.

El informe "La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2026" remarca que la Argentina había exhibido un repunte marcado en 2023 y 2024, pero que esa recuperación no logró sostenerse durante 2025. La contracción se verificó en los tres componentes que conforman la IED: los aportes de capital, los préstamos entre compañías vinculadas y la reinversión de utilidades.

Los tres componentes de la IED quedaron en rojo o retrocedieron

De acuerdo con la CEPAL, los aportes de capital arrojaron en la Argentina un saldo negativo de US$259 millones, mientras que los préstamos entre empresas también mostraron un resultado negativo, por US$466 millones.

En este último rubro, el organismo explicó que el dato se vinculó con la cancelación de deudas de algunos sectores con sus casas matrices, en particular dentro del complejo oleaginoso exportador.

La reinvención de utilidades volvió a ser el principal sostén de la IED argentina, pero también retrocedió. En 2025 totalizó US$3859 millones, una baja de 29% frente a 2024. La CEPAL atribuyó parte de esa disminución a la elevada base de comparación de años previos, cuando las restricciones cambiarias limitaban el giro de utilidades al exterior y empujaban a las empresas a mantener ganancias dentro del país.

Aun con esa caída, la reinversión de utilidades continuó siendo el principal componente de la inversión extranjera tanto en Argentina como en la región. Para América Latina y el Caribe, ese rubro representó el 51% del total de la IED en 2025, por delante de los aportes de capital (34%) y de los préstamos entre empresas (15%).

Se derrumbaron los anuncios de nuevos proyectos

El retroceso argentino no se limitó a los flujos efectivamente ingresados. También se reflejó con fuerza en los anuncios de nuevos proyectos de inversión.

Durante 2025 se informaron en la Argentina proyectos por US$1373 millones, un monto muy por debajo del registrado en 2024, cuando el país había quedado inflado por un anuncio extraordinario de US$30.000 millones vinculado a un proyecto gasífero. Incluso si se deja de lado ese caso excepcional, la CEPAL calculó que el volumen anunciado en 2025 fue 80% menor al del año previo.

La caída fue especialmente fuerte en varios de los sectores que venían concentrando interés inversor. Los anuncios en productos químicos se desplomaron 96%; en metales y minerales, 92%; en la industria automotriz, 68%; y en alimentos y bebidas, 62%.

La baja argentina se inscribió, además, en un escenario regional de enfriamiento de los anuncios. En América Latina y el Caribe, los proyectos de IED anunciados sumaron US$114.100 millones en 2025, lo que representó una contracción de 34,3% frente a 2024. En cantidad de iniciativas, la merma fue de 10,2%.

Brasil y México concentraron el 78% del monto total anunciado en la región. En ese contexto, la CEPAL identificó a Guyana, Argentina, Perú, Colombia, México y Costa Rica entre los países con mayores caídas en el valor de los anuncios.

La excepción: una megacompra ligada al litio

A pesar del desplome de la inversión efectiva y de los nuevos anuncios, la Argentina quedó asociada a una de las mayores operaciones corporativas del año en la región.

La CEPAL destacó como la principal fusión o adquisición transfronteriza de 2025 la compra de Arcadium Lithium por parte de la australiana Rio Tinto, en una operación valuada en US$6700 millones. Se trató de una transacción vinculada a activos con presencia en la Argentina y concentrada en el sector de explotación de minas y canteras, en un contexto de creciente interés global por los minerales críticos.

El informe ubicó esa operación entre las más relevantes de América Latina justamente por el peso estratégico que ganaron los activos ligados al litio y a la transición energética.

Otra transacción vinculada a la Argentina que sobresalió en el relevamiento fue la compra de Despegar.com por parte de la neerlandesa Prosus, por US$1700 millones, dentro del sector de información y comunicaciones.

Para la CEPAL, las principales operaciones de fusiones y adquisiciones transfronterizas de 2025 en la región se concentraron en minería, energía, información y comunicaciones, transporte y almacenamiento. Dentro de ese grupo, el caso argentino más visible fue el de la operación ligada al litio.

Cómo quedó Argentina frente al resto de la región

El informe mostró un escenario muy dispar entre los países latinoamericanos. Brasil y México siguieron dominando la captación de capitales y concentraron por sí solos el 62% de las entradas de IED en 2025.

La inversión extranjera se hundió 73% en Argentina, pese al megadeal del litio

Brasil recibió US$77.676 millones y México US$43.221 millones. Más atrás se ubicaron Chile, Perú, Colombia, Guyana, Costa Rica y República Dominicana, mientras que la Argentina quedó relegada al noveno lugar.

En América del Sur, la comparación fue todavía más desfavorable para el país. Brasil incrementó sus ingresos de IED 4,8%; Chile, 13%; Perú, 73,5%; Ecuador, 191,3%; Uruguay, 128,4%; Paraguay, 7,6%; y Bolivia, 73,3%.

En contraste, Colombia mostró una caída de 16,2% y la Argentina registró el peor resultado relativo entre los países sudamericanos con datos disponibles, con un derrumbe de 73,1%.

La CEPAL aclaró, de todos modos, que los datos de 2025 son todavía preliminares y provienen de la información reportada por los organismos oficiales de cada país, por lo que podrían sufrir ajustes a lo largo de 2026 o incluso más adelante.

La advertencia de la CEPAL: atraer capital ya no depende solo de incentivos

Más allá del caso argentino, el informe incluyó una señal de fondo para toda la región. La CEPAL advirtió que el contexto internacional obliga a replantear las estrategias de atracción de inversión extranjera y recomendó políticas más activas, selectivas y coordinadas.

Entre las sugerencias, el organismo planteó la necesidad de alinear la política de IED con una estrategia de desarrollo productivo, fortalecer la formación de capacidades, promover la integración regional y vincular la llegada de capitales con objetivos de sostenibilidad.

También remarcó la importancia de contar con capital humano especializado en los sectores priorizados, revisar los regímenes de incentivos y mejorar la asistencia posterior al inversor, para que las empresas ya instaladas puedan expandirse hacia actividades de mayor complejidad y con más impacto local.

En ese marco, el caso argentino dejó una doble señal en 2025: por un lado, un fuerte deterioro en los flujos de inversión y en los proyectos anunciados; por el otro, la confirmación de que el litio y la economía digital siguen siendo focos de interés para operaciones de gran escala.

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