La industria textil profundiza su crisis: la producción cayó 25,6% y ya cerraron 330 fábricas en un año

Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas advirtió que el sector acumula una fuerte retracción de la actividad, pérdida de empleo, caída de las inversiones y un avance de las importaciones de prendas terminadas, mientras las plantas operan con menos de la mitad de su capacidad.

La industria textil continúa atravesando uno de los momentos más complejos de los últimos años. De acuerdo con un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción del sector se desplomó 25,6% interanual en mayo, una caída que supera ampliamente el retroceso del 2,5% registrado por el conjunto de la industria manufacturera.

El deterioro también se refleja en el acumulado del año. Entre enero y mayo, la producción textil registró una baja del 26,5%, mientras que el Índice de Producción Industrial (IPI) retrocedió 3,1%, ampliando la brecha entre el desempeño del sector y el promedio de la actividad industrial.

Entre las ramas más afectadas se encuentran la producción de hilados de algodón, que cayó 35,3% interanual en mayo, y el segmento de tejidos y acabado de productos textiles, que acumula una contracción del 38,6% en los primeros cinco meses del año.

La menor actividad también impactó en el funcionamiento de las plantas. Durante mayo, la utilización de la capacidad instalada alcanzó apenas el 42,2%, ubicándose 16,2 puntos porcentuales por debajo del promedio de la industria nacional, que fue del 58,4%. Además, ese nivel de utilización resultó 5,2% inferior al registrado en igual mes del año pasado.

El escenario recesivo también aceleró el cierre de empresas. Según FITA, al mes de abril permanecían en actividad 3.626 establecimientos textiles, lo que implica la desaparición de 330 fábricas y talleres en los últimos doce meses. Si se toma como referencia diciembre de 2023, cuando comenzó la actual gestión nacional, el sector perdió un total de 383 establecimientos productivos.

El empleo tampoco escapó a esta tendencia. El informe señala que el rubro "textil, confección, cuero y calzado" registró en abril de 2026 un total de 95.094 puestos de trabajo formales, lo que representa una pérdida de 15.468 empleos respecto del mismo mes del año anterior. Desde diciembre de 2023, la reducción supera los 25.600 puestos laborales.

La inversión también muestra señales de fuerte retracción. Durante el primer semestre del año, las importaciones de maquinaria para la industria textil alcanzaron los US$60,2 millones, un 28% menos que en igual período de 2025. Las mayores caídas se observaron en la compra de telares planos, con una baja del 75%, y de equipos para procesos de acabado, que retrocedieron 50%.

En paralelo, el comercio exterior exhibe una dinámica dispar. Mientras disminuyeron las importaciones de insumos como hilados y tejidos, en línea con la menor actividad local, el ingreso de prendas terminadas aumentó 65% en volumen durante el acumulado anual, incrementando la competencia para la producción nacional.

En contraste con este escenario, el informe destaca que la indumentaria fue uno de los rubros que menos presionó sobre la inflación. En junio, los precios de prendas de vestir y calzado aumentaron apenas 0,4% respecto de mayo y acumularon un alza interanual de 11,9%, muy por debajo de la inflación general, que alcanzó el 1,9% mensual y el 33,5% anual.

Por el lado de las exportaciones, la cadena textil mostró un desempeño positivo. Las ventas al exterior crecieron 57% en valor durante el acumulado de 2026, impulsadas principalmente por el segmento de hilados, que registró un incremento superior al 300% en volumen exportado. Sin embargo, desde FITA advierten que ese desempeño no alcanza para compensar la fuerte caída de la demanda interna, la pérdida de inversiones y el avance de las importaciones de productos terminados.


Editó Carina Pérez

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