Lo bonistas no aguantan una semana más sin definiciones de Alberto Fernández

Termina noviembre y los bonistas aún están a la espera de algún tipo de definición del mandatario electo. Se espera que los anuncios sobre el gabinete y el nombre que estará el frente de Hacienda se puedan calmar las aguas.

La primera cuestión de la que tendrá que ocuparse el nuevo Gobierno nacional, y que según especialistas ya debería haber iniciado, es la reestructuración de la deuda, algo que tiene nerviosos especialmente a los bonistas que tienen títulos de deuda argentinos y que no saben qué hará el presidente electo con esos compromisos.

Es que la incertidumbre está generando un ruido importante y las versiones que surgieron en los últimos días que indican que finalmente Guillermo Nielsen no estaría al frente del Ministerio de Hacienda, lugar al que llegaría Martín Guzmán, un economista cercano al premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, el cual fue traído por el kirchnerismo a disertar en 2013.

En los mercados, y directamente en Nueva York, están preocupados porque hay tantas versiones respecto a lo hará Fernández como nombres de ministros hay en la ronda de posibles. El problema es que no hay confirmación alguna de un nombre y eso genera incertidumbre y molestia, porque aparecen muchas personas de diferentes líneas hablando todas a nombre de Alberto, pero nadie sabe cuál será finalmente la que transmitió el mensaje verdadero.

Además, como a Guzmán no lo conocen los tenedores de bonos, lo analizan a partir de su relación con el nobel de Economía, cuestionado por sus pares luego de apoyar el modelo económico K, tanto así que -según indica iProfesional- en Manhattan coinciden en que el premio Nobel "dejó de hacer economía hace rato y se dedica a la política".

Por eso los expertos consideran que Fernández deberá dar prioridad a la negociación de la deuda pública con sus acreedores porque los vencimientos en la primera mitad de 2020 son muy elevados y la Argentina carece de recursos suficientes para atender los vencimientos.

De ahí, que adviertan que las señales y los nombres tienen que ser urgentes y no deben pasar de esta semana, por lo menos para que los bonistas sepan que versiones deben escuchar y cuáles no.

El economista Agustín Monteverde dijo que le parece "inevitable el default, entendido como una cesación de pagos", al tiempo que requirió a la futura Administración que "se ponga a trabajar para convencer a los acreedores por una postergación de los pagos o por una quita de deuda".

"Este tipo de negociaciones lleva tiempo porque no sólo hay que negociar con los fondos de inversión que tienen sus propios bonos sino que hay fondos que deben convencer a miles de ahorristas de aceptar una quita o una postergación", sostuvo.

Los fondos buitre

Además, y según comentó el economista José Siaba Serrate a Télam, los llamados fondos buitre tendrán poca chance de efectuar reclamos si la renegociación de la deuda externa llega a buen término y sin caer en default, aunque consideró que "están al acecho".

"El desafío es poder hacer esa renegociación, que es algo que va a llevar meses, y en el medio no caer en un default, algo que complicaría no solo al gobierno, sino al sector privado.", dijo a Télam el economista, quien agregó: "los fondos buitre van a estar mirando este proceso y según como se desarrolle, según los precios que tome la deuda, según el tipo de arreglo al que se llegue con el grueso de los tenedores, después van a poder tener un espacio para intervenir o no".

Siaba Serrate opinó que la deuda, desde hoy y "probablemente hasta el 10 de diciembre" va a "llegar en una situación corriente de pagos" y vaticinó que "sería muy complicado" administrar ante una eventual cesación de pagos y que el efecto sobre el nivel de actividad, sobre la capacidad de recuperación de la economía argentina sería "más negativo, más fuerte".

"Creo que no existe la intención de las nuevas autoridades de ir a un incumplimiento, diferencia de lo que fue 2001, cuando en el Congreso anunciaron a viva voz el default, ahora hay una intención que está en las antípodas", sostuvo al respecto.

Asimismo, cree que existe un cierto riesgo de default, aunque reconoció que "no existe la voluntad (política) de hacer default".

"El riesgo de default está, por supuesto, aunque creo que no existe la voluntad de hacer default, más bien de renegociar relativamente rápido. De manera tal de no tener ahí una discontinudad, un bache por donde se filtran problemas como el reclamo de los fondos buitres", explicó.

"Si uno está pensando en los que fueron los hold out, Paul Singer, etcétera, ellos entran en una instancia todavía posterior: primero tiene que haber un impago o tiene que haber un arreglo de la deuda que elija un flanco vulnerable, deuda que quede sin renegociar y ahí, digamos, es donde se van colando", remarcó.

Sostuvo, además, que esta situación debe estar "bajo análisis" y consideró que estos fondos entren a precios mucho más bajos en situaciones donde haya alguna vulnerabilidad de la cual ellos se van a hacer fuertes en las cortes".

Advirtió que hay que seguirlos "con atención", aunque, según su opinión, todavía "es una etapa todavía muy temprana".

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