Datos duros, durísimos: qué dice tu bolsillo sobre si sos pobre, indigente o no

En términos interanuales se observa que la canasta básica alimentaria aumentó a 63,7%, mientras que la inflación se ubicó en 60,0%. El informe del Observatorio Económico Regional Urbano (OERU) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCUYO con datos se la DEIE.

El Observatorio Económico Regional Urbano (OERU) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCUYO, dio cuenta que según los datos publicados por la DEIE, en Mendoza las canastas básicas alimentaria y total, registraron un incremento del 3,1% y 4,0% respectivamente. 

En términos interanuales se observa que la canasta básica alimentaria aumentó a 63,7%, mientras que la inflación se ubicó en 60,0%. El dato de junio refleja el tercer mes con desaceleración de la variación de la canasta básica alimentaria. La canasta básica total también continua desacelerándose por segundo mes consecutivo. 

Al compararlo con la inflación de Mendoza del mes junio, se observa que la evolución en ambas canastas supera la variación en la inflación mensual (1,9%). Además, se destaca que la inflación interanual (60%) resulta menor a las tasas de variaciones interanuales de ambas canastas.

¿Cuánto requiere una familia para no estar debajo del umbral de indigencia o pobreza? 

De los datos publicados por la DEIE se desprende que un adulto equivalente (de 30 a 59 años de edad, con actividad moderada) necesitó $12.838 para no ser indigente y $32.096 para no ser pobre. 

En tanto que una familia tipo 2 compuesta por cuatro miembros, un jefe de 35 años, su cónyuge de 31 años, su hija de 8 y su hijo de 5, necesitó $39.671 para no ser indigente y $99.178 para no ser pobre.

Observatorio Económico Regional Urbano: Director, Pablo Salvador. Economista jefe, Sebastián Piña. Asistente de investigación, Tomás Orlando.

Esta nota habla de: