Récord petrolero: la producción superó los 900.000 barriles diarios
La extracción superó por primera vez los 900.000 barriles diarios y creció 19,6% interanual. El shale ya aporta el 69% del crudo nacional, mientras el sector energético acelera su aporte de divisas y proyecta un fuerte crecimiento de las exportaciones.
La industria petrolera argentina alcanzó un nuevo récord en mayo al superar, por primera vez, la barrera de los 900.000 barriles diarios de producción. Según datos de la Secretaría de Energía, la extracción llegó a 903.700 barriles por día, lo que representa un incremento del 19,6% respecto del mismo mes de 2025 y marca el mayor volumen registrado en la historia del país.
El crecimiento estuvo impulsado casi exclusivamente por el desarrollo de Vaca Muerta, que actualmente explica el 69% de la producción nacional de petróleo, consolidándose como el principal motor de la actividad hidrocarburífera y uno de los sectores con mayor capacidad para generar divisas.
El nuevo máximo supera el récord alcanzado en octubre de 2025, cuando la producción había llegado a 859.500 barriles diarios, y confirma el fuerte cambio estructural que experimentó la industria en los últimos años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el desempeño del sector y afirmó que "la energía sigue consolidando su rol estratégico para el país", al tiempo que remarcó el creciente peso de Vaca Muerta dentro de la producción nacional.
Un crecimiento sostenido
En los últimos cinco años, la producción de petróleo aumentó 76%, impulsada por la expansión del shale oil de la cuenca neuquina. Ese avance permitió revertir décadas de estancamiento en la extracción convencional y posicionó al país en una nueva etapa de desarrollo energético.
El salto en la producción también comenzó a reflejarse en el comercio exterior. Según un informe de la consultora Econviews, el complejo de combustibles y energía exportó en mayo US$ 1.745 millones, un incremento interanual de 167%, impulsado principalmente por las ventas de petróleo crudo.
Entre enero y mayo, las exportaciones del sector acumularon US$ 6.182 millones, cifra que representa una mejora de 44,7% respecto del mismo período del año pasado.
La consultora dirigida por Miguel Kiguel explicó que ese resultado respondió tanto a un mayor volumen exportado como a mejores precios internacionales. Las cantidades comercializadas crecieron 32,6% interanual, mientras que los precios avanzaron 6,8%, favorecidos por la suba del crudo durante el conflicto en Medio Oriente, cuando el Brent llegó a cotizar cerca de US$ 100 por barril.
Con la disminución de las tensiones geopolíticas, el mercado comenzó a estabilizarse y el Brent retrocedió hasta la zona de US$ 70, cerrando este martes en torno a US$ 73,2 por barril, un valor que sigue siendo considerado favorable para sostener las inversiones y el crecimiento de las exportaciones argentinas.
La meta del millón de barriles
El exsecretario de Energía Daniel Montamat consideró que la producción ya se estabilizó alrededor de los 900.000 barriles diarios y proyectó que la Argentina podría alcanzar el millón de barriles por día entre fines de 2026 y comienzos de 2027.
Esa expansión dependerá de la entrada en funcionamiento de la primera etapa del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), una obra que sumará inicialmente 180.000 barriles diarios de capacidad de transporte y permitirá aliviar uno de los principales cuellos de botella que enfrenta actualmente la industria.
Proyecciones para la próxima década
Las perspectivas de crecimiento continúan siendo optimistas.
Un estudio de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) estima que, incluso bajo un escenario moderado, la producción argentina podría superar 1,5 millones de barriles diarios a comienzos de la próxima década.
En ese escenario, el petróleo no convencional pasaría a representar más del 80% de la producción nacional, impulsado por nuevas inversiones y por la ampliación de la infraestructura de transporte.
Entre las obras estratégicas sobresale el oleoducto Vaca Muerta Sur, cuya capacidad podría ampliarse entre 550.000 y 700.000 barriles diarios adicionales hacia el final de la década, según el ritmo de desarrollo de los proyectos.
Las proyecciones también son favorables para el gas natural. La CEPH prevé que, con la construcción de plantas de licuefacción y una mayor exportación a los mercados regionales, la producción podría crecer entre 54% y más del 100% hacia 2035, consolidando al shale como la principal fuente de energía y de generación de divisas de la Argentina.