Solo el 10% de las empresas familiares llega a la tercera generación

Las empresas familiares representan alrededor del 80% de las pymes del país, generan cerca del 70% del empleo privado y aportan cerca del 60% del Producto Bruto Interno (PBI). Tienen, además, una resiliencia particular: su expectativa de vida promedio oscila entre los 22 y 28 años, duplicando la de las empresas no familiares (que se ubica entre los 11 y 13 años).

Sin embargo, alcanzar la longevidad en este segmento puede ser una verdadera "carrera de obstáculos". Según datos del Instituto Argentino de la Empresa Familiar (IADEF) y la Universidad Siglo XXI, solo 1 de cada 3 pymes familiares logra sobrevivir al traspaso hacia la segunda generación, y la cifra cae drásticamente a un escaso 10% a 13% cuando se trata de llegar a la tercera.

Sorprendentemente, la coyuntura económica no es el principal enemigo: cerca del 70% de las firmas que desaparecen lo hacen por conflictos internos o falta de acuerdos entre los miembros de la familia.

Así, en un ecosistema donde la mayoría de los negocios familiares no logra traspasar el mando a la tercera generación, una histórica firma nacida en San Rafael desafía las estadísticas: va por su cuarta generación al frente y lanzó la primera red de franquicias nacionales del rubro librero.

Supervivencia Pyme: la librería sanrafaelina que va por su 4ta generación y apuesta por las franquicias

Fundada en 1938 por Julián Tabanera como "Imprenta Fénix" en la calle Pellegrini -donde se confeccionaban desde guías telefónicas hasta libros-, la librería Tío Fénix supo evolucionar al ritmo del mercado. El salto hacia la comercialización de artículos escolares y papelería lo dio la segunda generación.

Hoy, la conducción está al frente de Gustavo y Pablo Tabanera, junto a Giuliana, representante de la cuarta generación e Ingeniera industrial que aporta la visión moderna y estructurada del negocio.

La clave para sostenerse durante casi nueve décadas, dicen, radica en la solidez de sus pilares familiares y la flexibilidad para adaptarse a las transformaciones del país. "Hemos pasado todas las crisis imaginables: gobiernos militares y democracias de todo color. Siempre las tomamos como oportunidades. El secreto es el amor por lo que hacemos, mantener los valores de la familia bien consolidados y entender que el dinero es la consecuencia de hacer las cosas bien", reflexiona Gustavo.

La transición tecnológica también fue clave. De aquellos procesos artesanales de impresión se pasó a una estructura informatizada y profesionalizada que hoy emplea a más de 30 personas, combinando locales de juguetería, marroquinería y un gran centro de venta mayorista y minorista.

Lectura del mercado: consumo inteligente y marca propia

En el panorama económico actual, el comportamiento del comprador también cambió drásticamente. En el comercio minorista ya no prima el acopio anual de útiles ni los financiamientos largos; se impone el "consumo inteligente", donde el cliente adquiere lo justo y necesario a medida que surge la demanda.

Ante este escenario, las Pymes se ven obligadas a competir por valor agregado, atención y surtido. En ese sentido, la firma se anticipó a la tendencia desarrollando su propia marca de útiles escolares y comerciales (fabricados en Buenos Aires), que logró posicionarse como líder de ventas en rubros como cuadernos y blocks de repuestos en la región, ofreciendo calidad a precios altamente competitivos.

A esto se suma una tarjeta de fidelización propia con beneficios exclusivos y el desarrollo de una app para optimizar la experiencia de compra de manera omnicanal.

El salto a la franquicia: acortar caminos de aprendizaje

En un contexto de reconversión comercial, los modelos de negocio probados y con marcas consolidadas se posicionan como refugios atractivos tanto para inversores como para emprendedores que buscan mitigar riesgos. Bajo esta premisa, la firma sanrafaelina se convirtió en la primera franquicia nacional del rubro de librería y papelería.

El salto a este modelo responde a una visión de crecimiento ordenado. "La franquicia, en nuestro caso, le permite a un inversor acortar 87 años de camino: accede a la confianza que logramos con los proveedores, a nuestros volúmenes de compra y a una marca querida y posicionada", destaca Tabanera.

Actualmente, Tío Fénix cuenta con cuatro locales propios en San Rafael y proyecta su desembarco en la ciudad de Mendoza y en provincias como San Juan, San Luis y Neuquén de la mano de la consultora Suraci Franquicias. La propuesta apunta a un formato full que integra venta minorista, mayorista y corporativa.

Más allá de la inversión, lo que busca la firma son socios comerciales apasionados por la venta y capaces de transmitir la calidez de un comercio que nació hace casi un siglo y que resume su filosofía en una premisa: estar presente en cada momento importante de la vida de sus clientes, desde el primer juguete hasta el desarrollo profesional.

Contacto para inversores: WhatsApp: 2613901935 - Web: www.suraci.com.ar

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