TanGo Energy acelera su apuesta por Vaca Muerta con respaldo de Vista
La petrolera reorganizó sus activos no convencionales mediante una nueva sociedad que operará tres áreas de shale. El plan contempla inversiones por US$ 1.000 millones, una producción de hasta 60.000 barriles diarios y la posibilidad de incorporarse al RIGI.
TanGo Energy dio un nuevo paso en su estrategia de expansión en Vaca Muerta al crear una sociedad específica para desarrollar tres concesiones no convencionales, una iniciativa que cuenta con un respaldo clave de Vista, uno de sus principales accionistas junto con Trafigura.
La nueva estructura permitirá concentrar el desarrollo de las áreas Charco del Palenque, Entre Lomas y Jarilla Quemada, tres bloques de shale que pasaron a formar parte de la compañía tras la adquisición de Aconcagua Energía en septiembre de 2025.
Para llevar adelante este proyecto, los accionistas constituyeron la firma Unconventional Resources, un vehículo de inversión destinado exclusivamente a acelerar el desarrollo de estos activos y de futuros proyectos no convencionales que puedan surgir en Vaca Muerta.
Como parte de la reorganización, Vista transfirió a la nueva sociedad el 50% de los derechos económicos que hasta ahora concentraba sobre esas tres concesiones. De esta manera, esos derechos quedaron distribuidos en partes iguales entre Vista y Unconventional Resources.
A su vez, la composición accionaria de la nueva sociedad replica la estructura de TanGo Energy: Vista controla el 50% y Trafigura el otro 50%, consolidando la participación conjunta de ambas compañías en el desarrollo del negocio no convencional.
Las 11 áreas restantes que integran el portafolio de TanGo Energy continuarán bajo control pleno de la empresa, tanto en lo que respecta a las licencias de explotación como a los derechos económicos.
De Aconcagua a TanGo
La actual TanGo Energy es el resultado de la transformación de Aconcagua Energía, compañía creada en 2015 por los exejecutivos de YPF Diego Trabucco y Javier Basso, con foco en la operación de campos maduros.
El vínculo con Vista comenzó a fortalecerse en 2023, cuando Aconcagua asumió la operación de activos convencionales pertenecientes a la petrolera fundada por Miguel Galuccio.
Hacia 2025, la empresa administraba 14 áreas distribuidas entre las cuencas Neuquina y Cuyana, con un plan para incrementar su producción desde 8.300 barriles diarios hasta 13.000 barriles por día entre 2027 y 2028, respaldado por un programa de inversiones estimado en US$ 260 millones.
Sin embargo, ese crecimiento quedó condicionado por una compleja situación financiera. La compañía enfrentaba vencimientos por alrededor de US$ 260 millones, compuestos por US$ 200 millones en obligaciones negociables y otros US$ 60 millones en préstamos bancarios. A ello se sumó el fracaso de una colocación internacional de deuda por US$ 250 millones, lo que agravó su delicado escenario económico.
Además, mantenía una deuda cercana a US$ 140 millones con Vista, originada en el acuerdo mediante el cual había adquirido activos convencionales. Como parte de ese compromiso, Aconcagua debía entregar a Vista el 40% de su producción de petróleo y la totalidad del gas natural hasta marzo de 2027.
El rescate y el nuevo rumbo
Frente al deterioro financiero, Vista y Trafigura -principales compradores de la producción de Aconcagua- impulsaron una reestructuración para evitar el colapso de la empresa.
La solución llegó a través de TanGo Energy, la compañía encabezada por Pablo Iuliano, exdirector ejecutivo de YPF, quien asumió la conducción de la firma en mayo de 2024.
La empresa ofreció una inyección de capital de US$ 36 millones a cambio del 90% del paquete accionario, operación que terminó con Iuliano al frente de la antigua Aconcagua y marcó el inicio de una nueva etapa para la petrolera.
Como parte de esa transformación, los fundadores Diego Trabucco y Javier Basso vendieron el 7% de las acciones que aún conservaban y dejaron de formar parte del capital de la compañía, mientras que Iuliano mantiene una participación accionaria en TanGo Energy.
Objetivo: multiplicar la producción
El desarrollo de los activos no convencionales representa ahora el principal motor de crecimiento de la empresa.
El plan estratégico prevé inversiones por US$ 1.000 millones para elevar la producción hasta 60.000 barriles diarios en un plazo de cinco años. En paralelo, la compañía analiza incorporar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de acceder a los beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros previstos para emprendimientos de gran escala.
Con esta reorganización societaria y el respaldo de Vista y Trafigura, TanGo Energy busca posicionarse como uno de los nuevos jugadores del desarrollo shale en Vaca Muerta y consolidar una etapa de crecimiento tras la reestructuración de la ex Aconcagua Energía.