Siete bodegas que ratifican el potencial vitivinícola de Provincia de Buenos Aires

Este fin de semana se realizó en la localidad de Cardales la cuarta edición del Encuentro Vitivinícola Bonaerense.

Desde mediados de los '90, cuando se dejó sin efecto una ley de Agustín P. Justo en 1934 que impedía desarrollar la industria vitivinícola fuera de las provincias tradicionales, distintas bodegas fueron instalándose en territorio bonaerense.

Desde entonces, la Provincia de Buenos Aires, con la existencia de viñedos incluso muy cerca de Capital Federal, fue recuperando cierto protagonismo que había perdido con el cepo de 1934. Así lo refleja este lunes un informe del diario Ámbito Financiero.

El informe surgió a partir de que este fin de semana se realizó en la localidad de Cardales la cuarta edición del Encuentro Vitivinícola Bonaerense, que convocó a una docena de bodegueros de la provincia, más algunos de otras regiones aledañas como La Pampa y Río Negro. 

El encuentro se hizo en los viñedos la bodega Gamboa, que tiene 3 hectáreas cultivadas a pocos metros de la Ruta 9 Panamericana, en el kilómetro 65.

Bodega Gamboa.

Una demostración del potencial bonaerense es el interés que hace 15 años generó en el mayor productor y exportador de vinos de la Argentina: el Grupo Peñaflor. A través de su bodega Trapiche, desarrolló en Chapadmalal los vinos Costa y Pampa. 

Pero el fenómeno bonaerense atrajo también a una gran cantidad de bodegas boutique, algunas de las cuales participaron del encuentro del fin de semana. Por ejemplo, Bodega Al Este, ubicada en Villarino, cerca de Bahía Blanca. Fue la primera bodega que abrió en el año 2000 tras el levantamiento de la Ley Justo.

Uno de los varietales de Bodega Al Este.

Otra es Finca Don Atilio, ubicada a sólo 86 kilómetros de Capital Federal que elabora los Vinos Uribelarrea, en el partido de Cañuelas. Tiene sembradas 2 hectáreas. El 90% es tannat, el resto se reparte entre pinot noir, Merlot, Sauvignon blanc y Chardonnay.

Finca Don Atilio.

En Junín, está Finca Las Antípodas, tiene una línea de vinos elaborados con uvas propias y también produce en sociedad con el bodeguero Laureano Gómez vinos con uvas traídas de Mendoza.

Finca Las Antípodas, en Junín, Buenos Aires.

En Balcarce está desde 2013 Puerta del Abra, un proyecto personal de Jorge Pérez Companc, hijo de Gregorio. En Tandil funciona Cordón Blanco, una empresa familiar que comenzó en 2008.

Cordón Blanco, en Tandil.

Un elemento en común que tienen todas es el mencionado servicio de gastronomía y actividades guiadas para atraer el turismo. Allí buscan una rentabilidad que, de tener éxito en la convocatoria, genera ingresos más inmediatos que los tiempos que demanda la inversión en viñedos.

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