En 2035 en Chile solo podrán comercializarse vehículos eléctricos

Se prevé que para ese año, el 100% de las ventas de vehículos livianos y medianos serán cero emisiones; el 100% de las ventas de transporte público (buses, taxis y colectivos) serán cero emisiones; y el 100% de las ventas de maquinaría móvil mayor también serán cero emisiones.

De acuerdo con lo establecido por la Estrategia Nacional de Electromovilidad, el gobierno de Sebastián Piñera anunció que en 2035 sólo se venderán vehículos eléctricos en Chile.

Se prevé que para ese año, el 100% de las ventas de vehículos livianos y medianos serán cero emisiones; el 100% de las ventas de transporte público (buses, taxis y colectivos) serán cero emisiones; y el 100% de las ventas de maquinaría móvil mayor también serán cero emisiones.

"Todo ello irá en directo beneficio de la calidad de vida de los chilenos", afirmó el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet de acuerdo con el reporte de Biobio.

En Chile más de un tercio del consumo energético pertenece a la actividad del sector del transporte, del cual sobre un 99% corresponde al uso de energía proveniente de derivados del petróleo.

La misión, sostuvo Jobet, "es seguir avanzando en consolidar a Chile como un país de energías limpias", lo cual aportará a la competitividad de las industrias.

2035, sólo vehículos eléctricos

El objetivo de la Estrategia de Electromovilidad es acelerar el desarrollo de la electromovilidad en Chile.

Alineados con las metas internacionales, a nivel nacional se están adquiriendo prácticas y experiencias para una masiva incorporación de la electromovilidad en el país.

Es por eso que la Estrategia impulsada por el Ministerio de Energía establece que al 2035 sólo se venderán autos eléctricos.

En ese contexto el subsecretario de Energía, Francisco López, resaltó que "nos hemos propuesto metas ambiciosas, pero estamos seguros de que podrán cumplirse, ya que el mundo público y privado está trabajando de manera coordinada (...)".

Así, al 2035:

-El 100% de las ventas de vehículos livianos y medianos serán cero emisiones.

-El 100% de las ventas de transporte público (buses, taxis y colectivos) serán cero emisiones.

-El 100% de las ventas de maquinaría móvil mayor que incluye camiones de extracción y maquinaria pesada minera, serán cero emisiones.

Al 2040:

-El 100% de las ventas de maquinaría móvil menor, que incluye maquinaria de construcción, agrícola y forestal serán cero emisiones.

Y al 2045:

-El 100% de las ventas de transporte de carga y buses interurbanos serán cero emisiones.

Esto se realizará con el apoyo de distintas iniciativas:

-Estándares de eficiencia para vehículos nuevos, implementado en la Ley sobre Eficiencia Energética.

-Programas de fomento en flotas de alto recorrido.

-Reconversión de vehículos a combustión por eléctricos. La reglamentación se publicará en noviembre para consulta pública.

-Nuevo proyecto de Ley de Transición Energética que prontamente ingresaremos al congreso.

Principales conceptos de la Estrategia Nacional de Electromovilidad de Chile

Fundamentos (textual): "Electromovilidad: un nuevo uso para la energía"

El mundo está en un proceso de cambio vertiginoso, y el mundo de la energía no está ajeno a ello. 

Hace 10 años, pocos hubieran pensado que la energía solar representaría casi el 10% de nuestra matriz de generación, y hace solo cinco años, pocos apostaban a que la penetración de las Energías Renovables No Convencionales lograran el nivel de penetración que hoy tenemos, y que ya alcanza al 19%. 

Este mismo fenómeno se repite hoy con la movilidad eléctrica y, nuevamente, estamos anticipándonos a la masificación de esta tecnología, de manera de convertirnos, una vez más, en líderes mundiales en el uso de tecnologías sustentables, durante los próximos años. 

A nivel internacional, la electromovilidad tiene hoy una baja participación, en torno al 1,1%, pero al igual que en el caso de los paneles solares, existe un fuerte apoyo internacional, a través de regulaciones y normativas que empujan a la industria automotriz a desarrollar tecnologías de transporte más limpias y eficientes. 

Hoy la penetración en Chile es baja, pero las proyecciones apuntan a un fuerte crecimiento en las próximas décadas. 

Durante los últimos años hemos visto reducciones significativas en el costo de los vehículos eléctricos y sus baterías y se estima que, entre 2025 y 2030, un vehículo eléctrico costará lo mismo que uno de combustión interna, esto, junto al impulso de la propia industria, donde varios de sus principales fabricantes han anunciado que abandonarán los vehículos a combustión en el corto plazo, seguramente dará el impulso para la masificación de esta tecnología. 

Esta estrategia permitirá masificar en forma segura y sustentable esta tecnología en los próximos años, impulsando la llegada de vehículos de mayor eficiencia energética y por lo mismo con menores emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). 

Esto permitirá por una parte cumplir con los compromisos en términos de políticas de cambio climático y metas de ahorro de energía y, al mismo tiempo, que el sector transporte del país sea más competitivo.

La estrategia busca también articular los esfuerzos públicos y privados en esta materia, con el fin de acelerar la introducción de tecnologías más eficientes en el parque vehicular del país y que Chile esté preparado para la llegada masiva de vehículos de propulsión eléctrica. 

El contexto en que se desarrolla esta estrategia es muy diferente al de hace una década. Hoy nuestra forma de generar electricidad es diferente, y seguirá cambiado en la medida que la penetración de las energías renovables se haga más y más profunda. 

Pero tenemos desafíos que es necesario abordar si queremos que la electromovilidad sea el canon en las próximas décadas, entre ellos, la formación de capital humano. Hoy no contamos con una masa crítica en ese sentido, por lo que es urgente formar técnicos y profesionales que en el futuro se puedan hacer cargo de las necesidades de este nuevo mercado. Esta Estrategia busca instaurar una hoja de ruta que detalle las líneas de acción, compromisos y actores involucrados, que permitan crear las condiciones necesarias para fomentar este mercado. 

Es un trabajo conjunto a los Ministerios de Transportes y Telecomunicaciones, que implementa planes piloto para integrar vehículos eléctricos en el transporte público urbano, y el de Medio Ambiente. 

Estas medidas, junto a otras consideradas en la estrategia, pretenden impulsar la movilidad eléctrica con el fin de cumplir con los compromisos adquiridos por Chile en cambio climático, donde el sector transporte es responsable de más de un 22% del total de emisiones nacionales de gases de efecto invernadero. 

De acuerdo a nuestras estimaciones al 2050, el parque de vehículos livianos en chile estaría conformado por un 40% de vehículos eléctricos, y la matriz de generación eléctrica se estima que esté compuesta por más de un 70% de energías renovables, por lo cual se proyecta que el ingreso de vehículos eléctricos evitará 11 millones de toneladas de CO2 al año y reducirá el gasto en energéticos del país en más de US$ 3.300 millones anuales, lo que equivale a cerca de un 1,5% del PIB del 2016, mejorando de este modo la productividad de nuestras empresas y la calidad de vida de las personas.

Andrés Rebolledo Smitmans, Ministerio de Energía

"Tecnología al servicio de las personas"

Hace sólo unos años pensar que vehículos eléctricos circularían por las calles de las ciudades de nuestro país, parecía algo lejano y con escasas posibilidades de concretarse. Hoy, esa tecnología llegó y para quedarse.

Nuestro Ministerio, bajo el mandato de la Presidenta Michelle Bachelet, tomó la decisión de avanzar con fuerza en mejorar la calidad del transporte público de todo el país, siendo la inclusión de la electromovilidad uno de los pilares que contribuirá a lograr dicho objetivo.

Hace un par de meses, luego de un proceso de más de 2 años de intenso trabajo, comenzamos la licitación para 6 nuevos operadores de Transantiago. En total, se renovará el 50% de la flota que circula por la capital, por lo que se abren oportunidades fundamentales para perfeccionar el sistema.

En este sentido, teníamos la convicción de eliminar barreras dentro de este proceso, promoviendo la competencia y la innovación. Por ello, decidimos incluir la electromovilidad como un factor clave dentro de la licitación. En efecto, a las obligaciones que se introducen con el fin de fomentar la regularidad y frecuencia, incorporamos una innovación con miras a la ciudad que buscamos construir, incluyendo como exigencia para los oferentes sumar, a lo menos, 15 vehículos 100% eléctricos en cada una de las 6 unidades de negocio.

Con esto contaremos con al menos 90 buses eléctricos en las nuevas flotas que comiencen a operar en el marco de la nueva licitación. La experiencia internacional nos demuestra que los vehículos eléctricos permiten incorporar mejoras en la calidad de los servicios de transporte ampliamente valoradas por las personas, tales como, ser amigables con su entorno, pues no generan emisiones contaminantes y tienen un bajo nivel de ruido.

Buscando que las personas accedan a los beneficios de esta nueva tecnología, desde el 14 de noviembre se sumaron de forma permanente, los primeros dos buses eléctricos a Transantiago, los cuales realizan un recorrido que va desde Maipú a Peñalolén, pasando por ocho comunas, integrando esta tecnología al día a día de miles de usuarios.

La incorporación de vehículos eléctricos al transporte público de la Región Metropolitana no es una medida aislada, sino que forma parte de una política de incentivo a dicha tecnología. Como ejemplo se han llevado adelante otras iniciativas, tales como eximir a los vehículos eléctricos de la restricción vehicular en la Región Metropolitana y del impuesto verde; se ha generado un subsidio de $6,5 millones por vehículo para el reemplazo de taxis colectivos eléctricos en regiones y se han realizado concursos de nuevos cupos de taxis, específicamente para vehículos eléctricos.

Lo hemos dicho, la electromovilidad llegó para quedarse y tenemos la convicción que ser parte de los pioneros dentro de Latinoamérica en este tipo de política pública, nos pone a la vanguardia y nos hace liderar cambios que serán parte de nuestras vidas a corto plazo.

La Política Nacional de Electromovilidad es una herramienta para continuar trabajando en conjunto con los ministerios de Energía y del Medio Ambiente, de forma de profundizar en estos avances, en conjunto con los actores involucrados. Todas las tecnologías debemos incorporarlas y potenciarlas, pero siempre con la mirada en nuestra prioridad: mejorar la calidad de vida de cada una de las chilenas y chilenos.

Paola Tapia Salas,  Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones

"Electromovilidad para ciudades más limpias y sustentables"

Como país, hemos dado un salto hacia una matriz energética más barata sustentable que hace pocos años era impensado, con un crecimiento inédito en materia de energías renovables no convencionales. Ese camino, que hemos transitado con éxito durante los últimos cuatro años, necesita hoy un correlato en el sector transportes.

En materia de descontaminación de las ciudades, el incremento del parque automotriz en Santiago y el aumento del uso del automóvil en las regiones ha terminado por impactar en los avances de reducción de emisiones que hemos logrado en el sector energético. Por ello hoy, con una matriz de bajo costo y menores emisiones, debemos trasladar el esfuerzo a reducir significativamente la contaminación de los vehículos.

Actualmente son varios los países y ciudades del mundo que le han puesto fecha de término al motor de combustión. China ya anunció que pondrá fin a la producción y venta de vehículos de combustión interna en fecha aún por definir; Francia prohibirá su venta en 2040, Alemania en 2030 y Holanda en 2025. Algunas marcas de autos también anunciaron el fin de producción.

Esto es una muestra de cómo la contaminación está afectando a estos países y de que las restricciones al uso del automóvil no bastan para frenarlo, pero también de un cambio profundo y de una necesidad urgente: para poder combatir realmente el cambio climático tenemos que ser cero emisiones hacia fines de este siglo, y reducir nuestros niveles en al menos un 80% hacia el año 2050.

Y para lograr esta meta, la única alternativa es reemplazar el transporte impulsado por combustibles fósiles por vehículos eléctricos e híbridos, y por un transporte público que siga ese camino. Ya estamos avanzando con fuerza en este último punto gracias a la exigencia de buses eléctricos en los nuevos contratos del Transantiago impulsados por el Plan de Descontaminación Atmosférica Santiago Respira, pero en los vehículos particulares queda mucho camino.

Hoy existen menos de 200 vehículos eléctricos e híbridos con recarga exterior recorriendo las calles del país. Necesitamos avanzar mucho más rápido si queremos cumplir con la meta que propone esta Estrategia Nacional de Movilidad: que un 100% de la flota de transporte público y el 40% de los vehículos particulares sean eléctricos.

Alcanzar este objetivo no solo nos permitirá cumplir las metas de reducción de emisiones comprometidas por nuestro país en el marco del Acuerdo de París, sino que ayudará a que Chile se beneficie de la economías del cambio climático. La agenda ambiental que promueve el uso de autos eléctricos, la energía solar y eólica, está impulsando una mayor demanda por cobre, litio, cobalto, sectores donde nuestro país tiene grandes ventajas.

Nuestro principal desafío es entonces traer los beneficios de las energías renovables de nuestra nueva matriz energética a sectores como el industrial, pero fundamentalmente el residencial y el de transportes, que es donde está el mayor crecimiento de las emisiones en Chile. La electromovilidad, la calefacción eléctrica, serán fundamentales para tener ciudades más limpias y mejor preparadas para el cambio climático.

Marcelo Mena Carrasco, Ministro del Medio Ambiente



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