En primera persona: el relato de un empleado legislativo que quedó atrapado en el incendio

"En un momento tuvimos que romper puertas para poder llegar a los lugares en donde había fuego", relató Edgardo Sosa, empleados de la Legislatura de Mendoza que quedó atrapado en el edificio durante el incendio.

 "Fue tristísimo ver todo prendido fuego, teníamos mucho miedo y los manifestantes no querían dejarnos salir". El testimonio corresponde a Edgardo Sosa, quien se desempeña como chofer en la Legislatura de Mendoza hace 12 años y fue uno de los que estuvo en el edificio el viernes por la noche, cuando un grupo de violentos prendió fuego al edificio.

"Estábamos reunidos con el secretario Legislativo, Pablo Gómez, acabábamos de cerrar las paritarias de UPCN; cuando quisimos salir del edificio se empezaron a sentir ruidos de las piedras que golpeaban contra el edificio. Inmediatamente las fuerzas de seguridad que estaban en el interior nos dijeron que no podíamos salir", comentó Sosa.

Junto al personal de seguridad quedaron atrapados en el interior del edificio seis empleados. "Se empezó a ver el humo en la presidencia de Diputados y en la secretaría. En ese lugar se puso muy denso el ambiente, no se podía respirar, y todos tenían mucho miedo", explicó.

Según comentó Sosa, cuando intentaban apagar las llamas con los matafuegos, no podían continuar con ese trabajo porque recibían piedras desde el exterior de la Legislatura cuando los veían moviéndose por las oficinas.

"Después de 45 minutos todo el edificio ya estaba lleno de humo, no podíamos respirar, incluso muchos efectivos policiales tuvieron que salir al patio para poder recuperarse de esa situación", relató Sosa.

"En un momento tuvimos que romper puertas para poder llegar a los lugares en donde había fuego. Pedimos autorización y avanzamos descargando los matafuegos que hay en el edificio para evitar que las consecuencias del incendio fueran peores. Fue tristísimo ver que todo estaba prendido fuego, es la primera vez que veo esta situación tan grave y muy violenta. Cada vez que queríamos ingresar a ciertas oficinas para apagar el fuego, nos veían y nos lanzaban más piedras", agregó.

Finalmente, el empleados legislativo indicó que lo más grave de estos hechos fue que escuchó varias veces que los agresores afirmaban que no los iban a liberar, "no hubo intención para liberarnos, decían que no nos iban a dejar salir".

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