Irrigación clausuró el punto de vuelco de efluentes de un matadero frigorífico
La medida fue contra San Javier S.A., ubicado en Maipú, por reiterados incumplimientos en el funcionamiento de su sistema de tratamiento. La multa fue por $13.020.000.
Por medio de la Dirección de Gestión Ambiental del Recurso, el Departamento General de Irrigación llevó a cabo este viernes la clausura del vertido de efluentes que el establecimiento San Javier S.A. realiza hacia el ducto del canal Pescara, en el distrito de Luzuriaga, departamento de Maipú.
La medida fue dispuesta mediante la Resolución N.º 657/26, como consecuencia de reiterados incumplimientos detectados durante las tareas de fiscalización realizadas por el organismo, que evidenciaron deficiencias persistentes en el tratamiento de los efluentes generados por la actividad del frigorífico. Por esto se dispuso además una multa económica de $13.020.000.
Las inspecciones efectuadas por los equipos técnicos de Irrigación, junto con los análisis de laboratorio correspondientes, permitieron verificar que el establecimiento no alcanzaba los parámetros de calidad exigidos para el vuelco de efluentes, y tampoco mostró voluntad de cambio a pesar de los diversos apercibimientos y multas aplicadas en forma precedente.
Como resultado de este proceso administrativo y técnico, Irrigación resolvió clausurar el punto de descarga y aplicar la sanción prevista en la normativa vigente.
La empresa deberá ahora presentar una propuesta técnica integral que contemple la adecuación de su sistema de tratamiento de efluentes y garantice el cumplimiento de los parámetros establecidos para este tipo de vertidos.
La medida no implica la clausura del establecimiento, sino exclusivamente la prohibición de descargar efluentes al ducto del canal Pescara mientras no se acrediten las condiciones técnicas y ambientales exigidas por Irrigación.
San Javier S.A. desarrolla actividades de faenamiento y conservación en frío de carne vacuna, un proceso que genera efluentes con elevada carga orgánica y microbiológica. Cuando estos líquidos no reciben un tratamiento adecuado, pueden afectar la calidad del agua y representar un riesgo para el ambiente y para los usos aguas abajo del Pescara.
Este viernes, personal técnico y operativo de Irrigación clausuró el punto de vuelco mediante un sistema de sellado permanente. Y posteriormente se labró el acta correspondiente, en la que consta la ejecución de la medida.
Ésto se enmarca en un proceso firme de fiscalización de los establecimientos que vierten al Sistema Pescara, en la búsqueda de avanzar claramente hacia una mejora de la calidad del agua que conduce.
Si bien el sistema Pescara cuenta con una serie de perforaciones para mejorar la calidad del agua de los más de 30 establecimientos que vierten al ducto cerrado, es imprescindible que cada uno de ellos posea sistemas de tratamiento acordes a los niveles de exigencia impuestos por la normativa ambiental aplicable.