Única y mensurable: así es la puesta en valor del arbolado urbano de Guaymallén

La suma supera los 24.500 ejemplares nuevos, con un promedio que indica 8 árboles plantados por cada uno erradicado.

Está en marcha el plan de recuperación, mantenimiento y mejora del arbolado del departamento. Esto permite expandirse sobre la base de la recuperación de antiguos sitios forestales mediante el destoconado y la plantación de especies. Justamente en este trabajo es que la iniciativa toma dimensiones únicas: las cifras indican que en Guaymallén hay 8 árboles nuevos por cada uno que fue erradicado. Además, desde 2016, se han colocado más de 24.500 ejemplares en distintos puntos.

El grueso de las erradicaciones se realiza por motivos de seguridad pública, como consecuencia de contingencias climáticas y, en última instancia y menor proporción, por la interferencia con el desarrollo de obras. En su mayoría, corresponden a árboles que son el resabio del antiguo esquema de urbanización agrícola que aún se mantiene en la zona de interfaz, es decir, entre el sector urbano y el rural. También, es numerosa la demanda por parte de los vecinos para inspeccionar los forestales de la calle por riesgos potenciales o problemas serios de convivencia con el arbolado. Luego de evaluar la situación, se determina qué camino tomar y si es meritorio proceder a erradicar el ejemplar o si se puede solucionar con otro tipo de acciones. En síntesis, la importancia de esta práctica radica en aspectos de seguridad y urbanismo: cualquier bosque urbano necesita un esquema de renovación continuo y paulatino para evitar que envejezca.

Por su parte, vale aclarar que el desrame o la poda invernal se realiza bajo la premisa de mantener un lapso de 4 años entre podas, a fin de darle tiempo al árbol para recuperarse y crecer adecuadamente; lograr un balance positivo entre los efectos vigorizantes y debilitantes de esta tarea; y proveer, durante ese periodo, un grado adecuado de convivencia del forestal con su entorno.

Además, para acompañar estas acciones, el municipio lleva adelante la construcción de nichos para ubicar los ejemplares, la permeabilización de las cunetas existentes y la implementación de modelos de acequias semipermeables. Estos complementos resultan fundamentales porque posibilitan un óptimo alojamiento de los árboles, además de un mayor y mejor acceso al agua de riego y de lluvias.

Este amplio plan de reforestación que se está llevando a cabo es factible gracias a que, previamente, se ejecutó un extenso y ambicioso proyecto de destoconado para recuperar gran cantidad de sitios forestales que estaban pendientes desde hace décadas.

Nuevo arbolado urbano en el Parque Costero

Es este marco, hoy empezó la forestación del Parque Costero de Guaymallén, el espacio verde nativo que construye el municipio en un sector muy postergado y abandonado del distrito El Bermejo, colindante con el departamento de Las Heras. Las tareas implican el arbolado de alineación frente a las propiedades orilleras que se encuentran en el lugar, con ejemplares de fresnos, acacias visco y celtis australis, una nueva especie que se incorpora; más la plantación de forestales autóctonos en las márgenes del canal Cacique Guaymallén. En este caso, los fines son paisajísticos.


Esto es parte de los avances de la obra, que se realiza con recursos, personal y maquinarias propias.


El predio tendrá una longitud total aproximada de 4,5 kilómetros, extendiéndose desde la Rotonda del avión hasta la calle Aristóbulo del Valle. Se distinguirá por ser nativo, ya que la idea es preservar el microclima junto a su flora y fauna por todos los beneficios ecosistémicos que aportan. Además, permitirá resolver un problema ambiental delicado gracias a la instalación de la red cloacal que reemplazará los llamados pozos sépticos. En este contexto, también debe mencionarse que el lugar afrontaba riesgos de usurpación y su estado de abandono favorecía a los hechos de inseguridad. Por eso, la infraestructura incluye iluminación; conectividad urbana tanto para peatones como para ciclistas, transporte público y privado; ciclovía diferenciada de la vereda peatonal; servicio de agua y cloaca; pavimentación; espacios de juegos y esparcimiento; más limpieza y mantenimiento. Todo esto conformará una renovada vía de circulación y recreación para vecinos y visitantes de Guaymallén.