Ahora multiplican dólares y revolean deuda al próximo gobierno

Ante el atraso cambiario el ministro Massa propone diversos valores a distintos sectores mientras prorroga deuda para después de las elecciones. La columna de Rodolfo Cavagnaro.

Rodolfo Cavagnaro

La gestión del ministro Sergio Massa ha conseguido una ventana de expectativas favorables. En función de esa ventana han podido frenar el vuelco a dólares aumentando muy fuerte la tasa de interés que les pagan a los ahorristas y a los inversores. Con los anticipos de algunas consultoras, que prevén que la inflación de agosto se ubicó en un rango entre 6,5 y 7%, se cree que el Banco Central volverá a aumentar las tasas y las llevaría al 100%.

No obstante, el problema lo tiene para conseguir dólares. Lo más aconsejable sería liberar el tipo de cambio antes que el mercado lo haga explotar, pero tiene una prohibición absoluta de Cristina Fernández de recurrir a ese mecanismo. Massa se había comprometido a conseguir unos 7.000 millones de dólares que vendrían de liquidaciones anticipadas de exportaciones y de préstamos de organismos internacionales. Pero no ha conseguido nada.

Las negociaciones con los exportadores de soja no avanzan dado que el atraso del tipo de cambio, sumado a las retenciones, hacen que lo que le queda al productor es muy poco. Por eso tratan de esperar lo más posible para vender a efectos de utilizarlo como capital de trabajo para la próxima siembra. Tampoco han respondido muy bien las mineras, que piden eliminar retenciones.

Massa hace recortes discutibles mientras no puede juntar dólares

En un intento casi desesperado, porque el Banco Central sigue perdiendo reservas, el ministro habla con los distintos sectores y a cada uno le va ofreciendo un dólar distinto. En unos casos poniendo un valor arbitrario al tipo de cambio (se habla de un "dólar soja a $200), de una reducción de retenciones a mineros, de exenciones especiales a las automotrices. Todos artilugios para no tocar el tipo de cambio.

Lo real es que, hasta ahora, el ministro no ha tenido respuestas. Sólo algún pequeño préstamo de organismos internacionales, pero lejos de lo volúmenes que imaginaba. Y el tema es preocupante porque los niveles de las reservas del BCRA están tocando fondo, ya no hay saldo positivo de la balanza comercial porque muchos sectores, por el atraso cambiario, han perdido competitividad.

Frente a las pocas posibilidades de acrecentar las reservas, el secretario Gabriel Rubinstein ha reflotado su viejo proyecto para desdoblar el tipo de cambio, en uno comercial y otro financiero y turístico. Dado el avanzado estado del atraso cambiario, muchos especialistas opinan que no daría resultado dado que los exportadores seguirían cobrando con un dólar muy atrasado y eso no recuperaría la competitividad internacional. Este mes de agosto el dólar oficial se devaluó un 5,7%, igual a la tasa de interés, pero inferior a la inflación esperada.

La deuda y las tasas

El gobierno está tratando de contener la demanda de dólares en los mercados paralelos y para eso aumentó muy fuerte la tasa de interés Por lo visto el jueves pasado, el blue bajó a $286 y esto es resultado de las mayores colocaciones en plazos fijos y en títulos públicos. El Tesoro salió a colocar bonos con vencimiento después de las PASO y debió pagar 100% de tasa, con lo cual consiguió una gran cantidad. De todos modos, como se mantiene el déficit, entre renovación y bonos nuevos deberá conseguir unos 2 billones de pesos hasta fin de año.

Siempre dicen que hay un momento en que la avaricia supera al pánico. Por eso, ante las grandes tasas, muchos inversores prefieren volcarse a tasas porque no prevén una gran devaluación, mientras siga este gobierno. Massa se aprovecha de este costado de la sicología inversora y aprovecha para patear vencimientos. Por ahora el mercado acepta como plazo máximo unos días después de las PASO y ahí tomarán decisiones según sean los resultados.

Lo que se ve claramente es que el ministro se ha propuesto postergar al máximo posible los vencimientos porque, además, tiene que emitir nueva deuda y no tiene recursos para cancelar los anteriores. Por ahora, tasas altas mediante, lo está consiguiendo mientras espera que los aumentos de tarifas (por quita de subsidios) y algunos ajustes de gastos, le permitan disminuir el déficit como para cumplir con el FMI.

De todos modos, con las tasas actuales, Massa conseguirá duplicar la deuda en términos nominales para que se divierta el próximo ministro o él mismo, si le tocara seguir. Esto de revolear deuda a futuro puede ser muy riesgoso. Lo más aconsejable sería hacer un ajuste mayor, pero tiene serios problemas políticos. Se comenta que en el gobierno le han dicho "Muy bien Sergio, pero con la mía no te metas". Esta frase, atribuida a ministros, gobernadores e intendentes es una fuerte presión. Habrá que la convicción y el temple del ministro para seguir avanzando.

La situación es grave. Cuando se conozca la tasa de inflación de agosto volverán a repartir culpas a cualquier lado y seguirá diciendo que la emisión no tiene nada que ver con este proceso. Pero la inflación obliga a mirar la tasa de devaluación e impacta en los dólares paralelos, pero también lo hará sobre las tasas de interés. Un problema muy complejo.


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