El Niño y su impacto en nuestra economía
Este evento puede generar múltiples consecuencias que afecten la economía provincia y nacional
Tal como se anunciaba, hace 10 días que nuestra zona está bajo una intensa tormenta de nieve en Cordillera, dejando acumulados de hasta 4 metros de nieve en Las Cuevas, paralizando los pasos fronterizos. Esta tormenta se extiende a lo largo de casi toda la cordillera andina y, según las previsiones, en los próximos días llegaría otro pulso que generaría nuevas nevadas hasta el 3 de agosto próximo.
En realidad, este fenómeno climatológico no es nuevo y ya lo registraban los pescadores peruanos en la zona del océano Pacífico, cuando las aguas comenzaban a calentarse. Esto se producía en el mes de diciembre, hacia las fiestas de Navidad y, por eso, lo bautizaron El Niño.
Las consecuencias eran cambios en los patrones climáticos tradicionales. Estos cambios implicaban problemas en todo el mundo ya que, en las zonas áridas generaba muchas lluvias y en las zonas húmedas venía acompañada de mayor cantidad de agua, generando inundaciones, aunque en otros sectores generaba sequías.
Este año, la previsión es de un Niño muy intenso, mucho mayor de lo que se ha conocido en antecedentes anteriores y, por eso, los meteorólogos están llamando a tomar previsiones para afrontar sus consecuencias. De todos modos, según relatan los especialistas, el fenómeno está en una fase inicial y todavía no ha mostrado toda su bravura.
En Mendoza, cada vez que hemos tenido Niño se han registrado fuertes nevadas y habrá que ver cuanto duran y hasta cuando se extienden. Luego en el ciclo veraniego es posible que también tengamos más lluvias de las habituales y, en este caso, las previsiones las deben tomar en las ciudades porque podrían producirse anegamientos de calles y casas de familias. Es fundamental mantener el estado de limpieza de los cauces.
En el sector agrícola también debería tomarse medidas para prevenir excesos de lluvias e, incluso, de granizo. Los productores deberán estar prevenidos para combatir excesos de humedad, riesgos de pudrición y todas las medidas adecuadas para asegurar la sanidad de sus cultivos.
Esta situación nos lleva a reflexionar antes de que se produzcan los eventos porque, dadas las dimensiones que se anuncian, el muy importante estar preparados. Estos eventos no se pueden parar, sólo se puede prevenir sus consecuencias. Es probable que todo el sistema hídrico esté en estrés, pero por exceso y no por escasez.
Estos eventos extremos, si se presenta como se anticipa, obliga a los gobiernos provinciales y municipales a tomar previsiones presupuestarias para atender situaciones extremas que se pueden manifestar en estas contingencias. Ya que están trabajando en los presupuestos del año 2027, sería bueno que refuercen las partidas para atender estos casos.
A nivel nacional, es posible que tengamos inundaciones en el litoral y en la zona de la Pampa Húmeda, donde nunca se hacen las obras para prevenir estos eventos.