La baja dinámica económica de Mendoza profundiza la brecha
¿Cuáles son los motivos del estancamiento económico de la provincia? Esa esa la pregunta base subyace del razonamiento del autor.
La economía de la provincia de Mendoza muestra un comportamiento con evidentes signos de rezago en relación a parámetros nacionales. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), permiten comparar la evolución del Producto Bruto Interno (PBI) nacional y el Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial, a precios de 2004. que medido de punta a punta entre 2015-2024, expone a una Argentina que registro un tenue crecimiento del 1,91% y Mendoza una caída del 1,72%.
Es claro que la provincia cuyana en los últimos años ha transitado un camino acumulando errores de diagnóstico y operativos, que conjuntamente con la implementación de una política económica nacional sin una estrategia consensuada anulo opciones de recuperación.
Los errores de las administraciones mendocinas
Para evaluar las diferencias entre nación y provincia, hay que situar primero la instrumentación de una política liberal desde nación a partir de 2016 con una interrupción entre 2019-2023 y que se potencio a partir de 2023, bajo el actual mandato presidencial, con un cambio de tono del discurso libertario, sin que por ello se modifiquen los objetivos del poder económico nacional e internacional. Las posturas políticas que rivalizan con este concepto de gestión no han logrado posicionar ideas y liderazgos concretos.
En Mendoza un segmento de la política ha concretado la continuidad de un concepto económico desde 2016 hasta la actualidad (preminencia de la gestión privada por sobre la gestión pública) esta propuesta necesita con urgencia eventos positivos concretos -mayor incorporación de proyectos de energía, concretar iniciativas minería a gran escala, mejoras edilicia y operativa en salud y educación- porque el desempeño productivo local no solo necesita de estabilidad sino también de incentivos para el desarrollo de grandes inversiones, promoción sectorial y beneficios fiscales para PyMEs
El proceso de retracción generalizada de la economía mendocina, se fundamenta en cuatro puntos específicos que profundiza la brecha que enfrenta la provincia.
1. Aumento de la dependencia de los recursos nacionales para el desempeño de la administración mendocina.
Los datos del Ministerio de Hacienda y Finanzas de Mendoza destacan el incremento de la participación de las transferencias automáticas y coparticipación de la Nación (más del 50% de sus ingresos totales), obligando al gobierno local a administrar un mayor ajuste del gasto y la búsqueda de instrumentos y acciones que otorguen más autonomía fiscal.
2. Desmantelamiento del financiamiento de la obra pública nacional y sus efectos en Mendoza.
A partir de enero de 2024 la nación restringió la asignación de recursos para la realización de la obra pública en territorio provincial, que obligó al gobierno local a redireccionar la planificación de la infraestructura vial, de energía y conectividad digital. Sin financiación de nación y con escasos incentivos para el sector privado, el ejecutivo mendocino no ha logrado identificar un esquema de obras prioritarias en función de la actual y futura matriz productiva.
3. Estancamiento económico
La industria y especialmente la agroindustria mendocina se encuentran en un proceso de caída de consumo interno y mermas en los mercados internacionales. El turismo perdió dinamismo como resultado de un tipo de cambio que encarece en dólares el alojamiento y la gastronomía a turistas internacionales y una menor capacidad de compra de los asalariados de Argentina que reduce las opciones del turismo interprovincial. Los sectores que habitualmente empujan la estructura económica general de la provincia han perdido fuerza para arrastrar al resto de los sectores.
4. Falta de preparación en la batalla de la IA.
La ausencia de una política consensuada (oficialismo y oposición) que coordine la incorporación plena de la inteligencia artificial se refleja en un déficit educativo y laboral, donde un alto porcentaje de los trabajadores actuales y futuros no contabilizan entre sus herramientas la actualización de conocimientos necesarios ante la evolución tecnológica. Las consecuencias de tal estado de situación reducen las opciones de empleo y seguramente provocara pérdida de competitividad a las firmas locales.
Mendoza en los inicios de 2016 incorporo un proyecto económico que independientemente de los efectos directos e indirectos de las medidas de la nación no logro posicionar a la provincia entre los principales referentes subnacionales. Ubicación geográfica estratégica, formación de nivel del capital humano, infraestructura aceptable pero no eficiente e importantes recursos naturales, no parecen ser condición necesaria y suficiente para revertir una brecha que condiciona el futuro de la sociedad mendocina.