La crisis educativa argentina

Junto a otros países de América Latina, Argentina participó en dos de sus tres ediciones, la primera realizada entre los años 2000 y 2001, y la segunda en el año 2006. En las dos ocasiones el rendimiento de los argentinos fue muy bajo. En términos generales, sus puntuaciones se situaron a una distancia de aproximadamente 100 puntos de la media internacional fijada en los 500 puntos.

Eduardo Da Via

Confieso estar sinceramente sorprendido por la secreta robustez y tremenda fuerza física de Mauricio Macri dos particularidades que lo transforman al ex presidente prácticamente en un mitológico Atlante.

Para refrescar vuestra memoria les recuerdo que en la mitología griega, Atlante o Atlas (en griego antiguo , 'el portador', de tláô, 'portar', 'soportar') era un joven titán al que Zeus condenó a cargar sobre sus hombros el cielo y cuya tradicional imagen artística es la escultura que se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Milán, dentro de la colección Farnese.

Solamente así se concibe que pueda el ex presidente, soportar el tremendo peso de todas las culpas endilgadas por este gobierno y que recaen exclusivamente sobre él, como si hubiese gobernado absolutamente solo, en una especie de anacoretismo gubernamental.

Entre otras numerosas cargas hoy soporta, según opnión del actual Ministro de Educación de la Nación Jaime Perczyk, la de ser responsable del pésimo desempeño de los estudiantes argentinos al someterse a la prueba PISA del 2019, y cuyos resultados se supieron recientemente.

Como mínimo, más días de clase

Para ubicarnos mejor digamos queEl Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, PISA por sus siglas en inglés, es una de las más recientes experiencias de evaluación del rendimiento escolar.

Coordinado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tiene por propósito valorar, cada tres años, el grado de formación de los alumnos de quince años en tres áreas básicas de conocimiento: Lectura, Matemáticas y Ciencias. Particularmente, dicho programa aspira a examinar cómo los estudiantes que están por finalizar la educación básica y obligatoria aplican sus conocimientos en situaciones de la vida real.

Junto a otros países de América Latina, Argentina participó en dos de sus tres ediciones, la primera realizada entre los años 2000 y 2001, y la segunda en el año 2006. En las dos ocasiones el rendimiento de los argentinos fue muy bajo. En términos generales, sus puntuaciones se situaron a una distancia de aproximadamente 100 puntos de la media internacional fijada en los 500 puntos.

Los resultados de PISA mostraron también que algo más de la mitad de los estudiantes del país no logró resolver satisfactoriamente los ejercicios más básicos de las pruebas, que sólo requieren aplicar simples operaciones matemáticas, comprender literalmente textos escritos e interpretar problemas científicos de escasa complejidad.

A modo de ejemplo, en PISA 2006 el 54% de los argentinos no alcanzó el nivel básico en la competencia científica, y el 65% en la competencia lectura y matemática.

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Llamativamente, las puntuaciones tampoco fueron positivas para los estudiantes que proceden de sectores favorecidos de la estructura social, ni para aquellos que asisten a las escuelas del sector privado.

Perdón pero tengo dudas de si en el 2006 gobernaba Macri o Néstor Kirchner, sucedido por su esposa.

En el 2019, los resultados fueron aún peores y como todavía gobernaba Macri, pues la culpa fue de él y fundamentalmente debido a una reducción del 1.3% en el presupuesto para educación.

Analicemos el curriculum de Jaime Perczyk, actual Ministro y acusador de Macri, para evaluar la legitimidad de sus opiniones en materia educacional:

Anteriormente fue jefe de asesores de gabinete del ministro de Educación Alberto Sileoni (2009-2011), director nacional de Políticas Socioeducativas (2007-2009). Es especialista en ciencias sociales y humanidades por la Universidad de Quilmes (2010), licenciado en educación física por la Universidad Nacional de Luján (2000) y profesor nacional de educación física por Instituto Nacional de Educación Física "Prof. Federico W. Dickens"

Pareciera que su mayor preparación está en el área de la Educación Física, pero le alcanza para opinar sobre el complejo problema de la educación en Argentina y aceptar la responsabilidad de ocupar el cargo de mayor envergadura en el área de ese conocimiento.

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Impresiona como que el anterior ministro no tuvo nada que ver en cuanto a la pésima situación actual de la educación en Argentina.

Para quienes no lo recuerdan se trata de Nicolás Trotta ministro de Educación de Argentina desde el 10 de diciembre de 2019 hasta el 20 de septiembre de 2021.

Un pantallazo a su currículum demuestra a las claras que de educación sabe poco o nada, veamos:

Se inició en la gestión pública en 1997 como Jefe de Asesores de la Presidencia de Bloque de Nueva Dirigencia en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Entre agosto del año 2000 y febrero de 2002, se desempeñó como Director de la Comisión de Desarrollo Económico, Mercosur y Políticas de Empleo de la Legislatura. Durante 2003 fue Secretario Administrativo del Bloque Justicialista. Dirigió la Escuela Nacional de Gobierno, dependiente del INAP - SGP de Jefatura de Gabinete de Ministros desde agosto de 2004 a enero de 2008.5 6 Entre 2008 y 2009 fue Subsecretario de Tecnologías de Gestión de la Secretaría de la Gestión Pública (Jefatura de Gabinete de Ministros) a cargo de la Oficina Nacional de Tecnologías de la Información y de la Oficina Nacional de Contrataciones.7

En 2007 vuelve a ser candidato a legislador, sin tampoco lograr ingresar. En los años siguientes, apartado de la política, Trotta se mantiene en un segundo plano como consultor político y asesor del gobierno de Salta, pero vuelve en 2014 como Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), la universidad privada del sindicato SUTERH que conduce Santa María. Desde 2014 ocupa simultáneamente otros cargos en el Grupo Octubre/SUTERH (de Víctor Santa María), como Director General de la Editorial Octubre (la editorial del grupo), la Fundación UMETEC - Innovación y Desarrollo de Tecnologías para los Trabajadores, y el Centro de Investigación de los Trabajadores (CITRA), que funciona como unidad ejecutora de investigación científica junto al CONICET y realiza estudios para los sindicatos afiliados.

Trotta fue titular de la cartera educativa en el año de la pandemia covid-19, en el que se suspendieron las clases de manera presencial en Argentina. Generó una controversia con su decisión pausar las clases presenciales "hasta que no haya una vacuna contra el virus".

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Por cierto designado por Aníbal Fernández, carente de culpas también.

A los pocos meses de haber iniciado su gestión, Trotta fue denunciado en los medios por haber sido beneficiario de contrataciones directas que hizo la Secretaría de Comunicaciones a la empresa Qualitative LLC, domiciliada en Uruguay y Miami (EEUU), la que en principio se encontraba a nombre de su socio Rafael Prieto, pero a la que el ministro en funciones presuntamente seguía controlando.

Qué pena para el país que detrás de estos dos eminentes educadores, que hacían lo imposible para mejorar la calidad de la educación en la Argentina, se encontraba totalmente embozado el satánico Mauricio Macri, interfiriendo permanentemente con el accionar idóneo de los mencionados funcionarios

La primera reacción del actual Ministro fue encontrar un culpable, en este caso Macri, con los cual se despega del problema, y emite una serie de planes futuribles que seguramente nos devolverán el nivel que supimos tener.

Tercerizar las culpas es propio de cobardes e inútiles que no tienen las agallas para enfrentar el problema, no en busca de pasados supuestos culpable sino de soluciones actuales y venideras.

Muy distinta fue la reacción de nuestro Director General de Escuelas de Mendoza, José Thomas, quien empezó por reconocer los hechos que la irrefutable realidad nos muestran, y comenzar a efectuar acciones tendientes al menos en lo intencional a ir solucionando los problemas.

En un artículo publicado en Memo en el día, explica que es imprescindible aumentar el número de días de clases, muy difícil en la práctica por la absurda cantidad de feriados que los gobiernos demagógicos han instaurado y siguen haciéndolo, y por la absurda oposición de padres que argumentan ver perjudicados sus planes vacacionales por el adelanto en la fecha de inicio de las clases. Yo me pregunto si las vacaciones de un año son más importantes que la formación de sus hijos.

Pero Thomas tuvo la valentía de tomar las riendas, dándole algo de descanso a la dolorida columna vertebral de Macri y reafirmo que habrán 195 días de clases.

Mis felicitaciones y que se cumpla lo planificado.


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