La interna se va colando en la toma de decisiones y perjudica más a la maltrecha economía

Funcionarios que no se comunican ni coordinan entre ellos, mientras los mercados siguen alterados. El análisis político y económico de Rodolfo Cavagnaro.

Rodolfo Cavagnaro

El Gobierno vivió una semana con demasiadas tensiones para tener un día laborable menos. Porque se mezclaron varias cosas, algunas que ni siquiera se previeron. Esta semana los funcionarios se enteraron de que la corrida que hizo caer de forma estrepitosa el precio de los bonos ajustados por CER se debió a una venta muy fuerte que hizo Enarsa (manejada por La Campora) para comprarle dólares al Banco Central para importar gasoil.

Si bien toda la operación era entre entes públicos no hubo la más mínima coordinación para evitar que el mercado hiciera lecturas equivocadas, pero dado que hay un enfrentamiento entre la agrupación kirchnerista y los funcionarios de economía, no se pasan información y actúan en forma autónoma. Tanto fue que el presidente del BCRA salió a decir que habían notado maniobras especulativas y las habían cortado, pero sin dar detalles.

El Gobierno descubrió que gasoil se le escapaba por las fronteras. No valieron las advertencias que se hicieron desde entidades del campo, la oposición o los medios (todos enemigos). Pero les corrió un frío por la espalda cuando vieron videos de largas colas de camiones bolivianos para cargar en la frontera. Ahí reaccionaron y pusieron un precio diferencial al gasoil para camiones con patentes de países limítrofes.

Esta semana también autorizaron aumentar del 5 al 7,5% la mezcla de gasoil con biodiesel y autorizaron un aumento entre 12 y 20% en los surtidores. Se supone que ahora puede aparecer gasoil, pero no de forma inmediata. Por ahora los faltantes seguirán complicando las actividades económicas, sobre todo en el interior del país.

La inflación y un tardío blanqueo

El índice de precio del mes de mayo, de 5,1%, fue un poquito menos malo que los anteriores pero la mala noticia fue que el índice de precio mayoristas fue de 5,2%, lo que anticipa un índice más alto para junio. Los desequilibrios monetarios se mantienen y la emisión también, agregándole combustible a la máquina de precios.

La realidad es que este un mes donde el estado tiene que emitir porque debe pagar aguinaldos. Si a los que paga el Estado se le suman los de los privados, más los aumentos salariales que se van dando en las paritarias privadas, se encuentra la justificación por la que ya se detecta un aumento en las ventas en supermercados de personas que invierten este plus en comida para acopiar. Todo esto en medio de la llegada diaria de nuevas listas de precios a los negocios.

Pero también esta semana el gobierno sacó por decreto de necesidad y urgencia el Presupuesto 2022 y en él reconoció una inflación para todo el año del 62% (había comenzado con 33%, luego 48%). Este sinceramiento llega tarde y superado por los acontecimientos. Las consultoras privadas esperan que el año cierre como mínimo en 72%, aunque la cifra se revisa en forma permanente. Para que se cumpla el programa, haría falta que IPC no sea superior al 3% en los 7 meses que faltan, algo que nadie cree posible.

De ser una ventaja, la inflación se ha transformado en un monstruo que crece en forma silenciosa pero firme. Por ahora, las únicas decisiones pasan que por bajar el gasto están referidas a los subsidios a las tarifas de energía y gas. Pero ha hecho con un sistema muy complejo que obliga a que todos los argentinos se registren para solicitar el subsidio y, según el cálculo oficial, solo lo pagarían alrededor de 950.000 personas.

Todo el sistema diseñado es tan engorroso y tendrá un resultado muy magro porque solo alcanzaría al 10% de los usuarios y deja de lado muchas consideraciones. De todos modos, en la forma que han crecido los costos internacionales tano del gas y el gasoil, este pequeño aumento no bajará el monto total de los subsidios, sino que lo mantendrá muy elevado.

Tasas y dólar

Esta semana, además, la Reserva Federal de Estados Unidos concretó una nueva suba de tasas, acelerando más el ritmo al subir 0,75% la tasade fondos federales, para llevarla a 1,50. Todo esto generó grandes movimientos de capitales en el mundo, haciendo subir el valor del dólar frente al resto e las monedas. No obstante, el jueves y viernes esos valores bajaron. La suba de la tasa era un factor que ya estaba influyendo, ante de la guerrea entre Ucrania y Rusia, en la suba de los precios de las materias primas.

En Argentina, el Banco Central también aumentó las tasas, luego de conocerse los datos de la inflación de mayo, y llevó el nivel para colocaciones de personas de 48 a 53%, pero no generó ningún efecto en el mercado. Con este nivel de tasa, el rendimiento, si se capitalizan intereses, podría alcanzar a 63% anual, muy por debajo de una expectativa cercana al 72%.

También el dólar fue noticia después de un movimiento de deshacerse de bonos para comprar dólares para pagar importaciones de gasoil, y el dólar blue tuvo una escalada que lo llevó a subir más de 30 centavos en una semana para luego ceder terreno, pero las versiones bursátiles tuvieron una escalada muy superior. En lo que queda del mes es probable que estas cotizaciones tiendan a ceder ya que las empresas deben pagar sueldos y aguinaldos y deberán deshacerse de esas posiciones para pagar sus obligaciones.

No obstante, si el dólar sigue escaseando para el Banco Central, la autoridad monetaria tendrá que tomar algunas decisiones porque Está entrando en una espiral muy compleja. Esta semana no pudo acumular, a pesar de que compró muchos dólares, porque las demandas de importadores o de los organismos que compran gas y gasoil son cada vez más grandes.

En fuentes oficiales trascendió que habría serias limitaciones para los importadores y esto desató una demanda extraordinaria para adelantarse y otra ve cometen el error de anticipar medidas y dan tiempo a todos para prepararse. También se hablaba de la posibilidad de desdoblar el mercado cambiario, sobre todo para los gastos de turismo. Pero todo se sabrá la próxima semana.

Por ahora, el gobierno pasó una semana de mucho estrés, muchas presiones y el mercado aguarda señales claras. Por ahora, son solo parches para tapar agujeros, pero ningún cambio de fondo que pueda generar expectativas positivas.




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