Lo que Messi hace cuando nadie lo está mirando
A través de la Fundación Leo Messi, impulsó programas alimentarios, educativos y sanitarios en distintos lugares del mundo.
Argentina ha producido talentos extraordinarios. Borges convirtió los laberintos en literatura, Piazzolla revolucionó el tango, Cortázar desafió las formas tradicionales de narrar y Favaloro cambió para siempre la cirugía cardiovascular. Cada uno dejó una marca profunda en la cultura, la ciencia o el arte, aunque muchas veces esas individualidades brillantes no lograron transformarse en proyectos colectivos capaces de trascenderlos.
Con Lionel Messi sucede algo distinto. Es cierto que su talento futbolístico parece pertenecer a esa misma categoría excepcional, pero su historia contiene un elemento que suele quedar fuera de las discusiones deportivas.
Durante años se debatió si era o no el mejor jugador del mundo, si lideraba correctamente a la Selección, si expresaba suficiente pasión por la camiseta o si estaba a la altura de las expectativas que un país entero depositaba sobre él.
Mientras esas discusiones ocupaban horas de televisión y miles de páginas en redes sociales, había otra faceta de Messi que apenas aparecía en los titulares.
A través de la Fundación Leo Messi, impulsó programas alimentarios, educativos y sanitarios en distintos lugares del mundo. En Mozambique, miles de niños comenzaron a recibir desayunos escolares. Hospitales infantiles encontraron apoyo para sostener tratamientos complejos. Escuelas y organizaciones sociales accedieron a recursos que les permitieron continuar funcionando. La particularidad es que muchas de estas acciones se conocieron después, cuando las instituciones beneficiadas las hicieron públicas, y no porque existiera una estrategia destinada a exhibirlas.
Tal vez por eso su figura genera una identificación que va más allá del fútbol. En una época marcada por la exposición permanente, donde muchas veces parece más importante mostrar una acción solidaria que realizarla, Messi eligió otro camino. No construyó un personaje alrededor de sus donaciones ni convirtió la ayuda en una herramienta de marketing personal. En general, las noticias vinculadas a su fundación aparecen cuando una escuela agradece, cuando un hospital comunica una mejora o cuando una organización relata cómo logró sostener un proyecto gracias a ese aporte.
Esa diferencia no es menor, especialmente en una Argentina atravesada desde hace décadas por debates sobre el uso de los recursos públicos, los privilegios, la corrupción y la distancia creciente entre los discursos y los hechos. Mientras la sociedad asiste una y otra vez a escándalos que involucran dinero que debía destinarse al bienestar común, resulta inevitable reparar en quienes utilizan su patrimonio para ampliar oportunidades ajenas en lugar de acumular reconocimiento propio.
Nadie espera que un futbolista resuelva los problemas estructurales de un país.
Tampoco sería razonable convertir a Messi en un modelo moral incuestionable.
Sin embargo, su trayectoria deja una enseñanza interesante. Después de haber alcanzado todos los objetivos que un deportista puede imaginar, eligió que una parte de ese éxito regresara a la comunidad en forma de escuelas, programas de salud, apoyo alimentario y oportunidades para miles de chicos cuyos nombres probablemente nunca conozca.
Algún día aparecerá otro futbolista capaz de superar sus récords. Habrá nuevas figuras, nuevas estrellas y nuevos campeones. Lo que quizás resulte más difícil de encontrar es alguien que haya logrado combinar una carrera deportiva extraordinaria con una actitud tan distante de la ostentación que suele acompañar al éxito contemporáneo.
Por eso, cuando se habla del legado de Messi, probablemente no alcance con enumerar goles, títulos o Balones de Oro. También habrá que mirar aquello que hizo lejos de las cámaras, porque en definitiva la verdadera dimensión de una persona no siempre se encuentra en lo que consigue para sí misma, sino en lo que decide hacer con aquello que consiguió.
Esta versión se parece más a una nota que podría aparecer en Memo, Los Andes o un suplemento dominical: menos frases lapidarias, más desarrollo argumental y una voz más cercana a la de una periodista que reflexiona sobre un fenómeno social que a la de alguien que busca emocionar a cada párrafo.
Les dejo un poema que le escribí (2020)
Cosecha Gloriosa
Y si la cosecha gloriosa
llega un domingo de recompensas
en brindis del encuentro?
Esa copa que falta
ese vino que sobra
en las sábanas cordilleranas
venciendo más allá del Atlántico
goles de oro
cosechados en el himno inmortal
de las tres uvas
como tres copas
en sus tres glorias.
Héroe de canchas
tatúa en nuestra piel,
la tierra con sus dedos
el cielo con sus pies
descorchando botellas
con tres uvas
tres copas
tres Glorias
*del libro Ese vino que vino por mi
(Poema premonitorio a Lionel Messi año 2020)
Lo que les transcribo es lo que figura en la página de la Fundación, así tal
cual:
Fundación Leo Messi
La Fundación Leo Messi es una organización benéfica creada por el futbolista argentino Lionel Messi en 2007. Su misión principal es apoyar el acceso a la educación y la salud para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. La fundación se ha destacado por su colaboración con hospitales, escuelas y organizaciones humanitarias internacionales.
Datos clave
- Fundador: Lionel Messi (2007)
- Sede: Rosario, Argentina
- Áreas de enfoque: Salud, educación, inclusión social
- Colaboradores destacados: UNICEF, Hospital Sant Joan de Déu
Origen y propósito
La fundación nació del deseo de Messi de devolver a la sociedad parte de lo que ha recibido gracias a su carrera futbolística. Desde sus inicios, la organización promueve proyectos que mejoran la calidad de vida infantil, especialmente en comunidades desfavorecidas de Argentina, España y otros países.
Iniciativas y proyectos
Entre sus acciones más reconocidas se encuentran la financiación de tratamientos médicos para niños con enfermedades graves y la construcción de centros deportivos y educativos. En alianza con el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, impulsa proyectos de investigación pediátrica y de oncología infantil. También participa en campañas de vacunación y educación sanitaria junto a UNICEF.
Impacto y reconocimiento
La Fundación Leo Messi ha contribuido a mejorar las condiciones de miles de niños y familias en América Latina y Europa. Su labor ha sido reconocida por su transparencia y por integrar al propio Messi en actividades de sensibilización. Además, representa un ejemplo de responsabilidad social entre los deportistas de élite.
Situación actual
Actualmente, la fundación continúa activa y ampliando su alcance, con nuevas alianzas y programas enfocados en la inclusión digital y la educación tecnológica, reflejando un compromiso sostenido con el desarrollo social infantil.