Los jóvenes de hoy

La educación siempre ha sido una ciencia bastante misteriosa, en la que el pesimismo prevalece sobre el optimismo y abundan las quejas hacia las nuevas generaciones.

José Jorge Chade

La educación siempre ha sido una ciencia bastante misteriosa, en la que el pesimismo prevalece sobre el optimismo y se inundan las quejas hacia las nuevas generaciones". Hoy intentaré reflexionar sobre esto. Sin la intención de dar recetas, sino solamente algunos puntos que permitan reflexionar a los adultos y sobre todo a los padres y educadores en general.

Como dije anteriormente, la educación siempre ha sido una ciencia bastante misteriosa, en la que el pesimismo prevalece sobre el optimismo y abundan las quejas hacia las nuevas generaciones, generando un clima de desánimo generalizado y desconfianza hacia el futuro.

Es raro encontrar algún mensaje positivo y es aún más difícil encontrar a alguien que sepa infundir esperanza.

Franco Nembrini, docente y ensayista, demuestra ir en contra de la corriente al esforzarse por transmitir un significado diferente al problema de la educación de los jóvenes. El profesor es famoso, entre otras cosas, por algunas frases que ha recopilado sobre este mismo tema. Hay cuatro citas que ahora les informo:

El primero: "Nuestros jóvenes aman el lujo, son groseros, se burlan de la autoridad, no tienen respeto por los ancianos. Los niños de hoy son tiranos, no se levantan cuando un anciano entra en una habitación, responden mal a sus padres. En una palabra son malos ".

El segundo: "No hay esperanza para el futuro de nuestro país si los jóvenes de hoy toman el poder mañana. Esta juventud es insoportable, sin freno, terrible ".

La tercera: "Nuestro mundo ha llegado a una etapa crítica, nuestros hijos ya no escuchan a sus padres, el fin del mundo no puede estar lejos".

El cuarto: "Este joven está podrido en el fondo de su corazón. Los jóvenes son maliciosos y perezosos. Nunca serán como los jóvenes de antes. Los jóvenes de hoy no podrán mantener nuestra cultura ".

Parecen cuatro titulares de nuestros periódicos actuales. En cambio, tienen raíces muy diferentes. El primero se atribuye a Sócrates (filósofo nacido en 470 aC). El segundo es de Hesíodo (poeta griego de los siglos VIII-VII a. C.). El tercero pertenece a un sacerdote del Antiguo Egipto (2000 años antes de Cristo). El cuarto es incluso un grabado encontrado en una vasija de barro en la antigua Babilonia (3000 años antes de Cristo).

Al profesor Nembrini le gusta explicar estas frases así: 'Dejemos de hacernos daño. La educación es un 'lío', "un problema", no hay duda de esto, ¡pero ha sido así durante mucho tiempo! '

De esta manera es posible restar importancia al problema, tratando de eliminar todas las catástrofes inútiles del caso, concentrando en cambio las fuerzas en las acciones educativas reales a realizar.

Además, si lo pensamos bien, las grandes figuras educativas del pasado fueron personas llenas de dudas y dificultades, aparentemente no aptas para 'cambiar' la historia de los jóvenes.

Moisés liberó a su pueblo de la esclavitud egipcia y tartamudeaba. San Francisco se puso una túnica, porque entonces no había necesidad de que un clérigo fuera recibido del Papa llevando la ropa adapta que se exige hoy... y fue recibido. Cristóbal Colón llegó a América porque se aprende cometiendo errores. Blaise Pascal, filósofo y matemático francés, con sus pensamientos, nunca televisados, pesó en la sociedad de la época más que cualquier programa político de hoy. David ganó la guerra con una honda, una piedra y un taparrabos. Menenio Agripa, político de la Antigua Roma, trajo patricios y plebeyos a un acuerdo con su disculpa, sin necesidad de comprar votos y votantes. Abraham convenció a su tribu seminómada de reunir familias y ganado para emigrar desde Ur de Caldea, después de charlar con tres ángeles, bajo un árbol. El filósofo griego Diógenes, en su barrica, amaba más a los perros que a los hombres porque, a diferencia de sus contemporáneos que engañaban y eran engañados, los perros entendían instintivamente quién era amigo y quién enemigo . Gandhi no inventó ninguna paz armada, nunca alistó ningún ejército pacifista, las centrales nucleares no sabían lo que eran, predicó la no violencia y ganó perdiendo.

Así que no necesitas ser perfecto para convertirte en un buen padre ,en buenos maestros, solo necesitas realmente querer hacerlo. Por eso a continuación transcribo diez reglas de este profesor, para acompañarte en esa hermosa y única aventura que es la educación.

Y aquí están las "Reglas del educador:

1. Sea como lo hicieron sus padres: íntegro (también se dice de los caballos de pura raza), verdadero, genuino, íntegro. No tengas doble cara. No se deje absorber por el éxito y el poder.

2. Elija prioridades basadas en las necesidades del grupo. No te dejes fascinar por los trombones, por los astutos, por los narradores, por los que siempre saben todo de todos y de todo.

3. Traducir los sueños de nuestros jóvenes en signos concretos. Dale piernas a la esperanza, colores a los suburbios anónimos, sonrisas a las familias problemáticas.

4. Estimularlo a saber cultivar amistades, acuerdos, lecturas, silencio. Sea manso y humilde. Dar preferencia a lo que une y no a lo que divide. No se involucre en intrigas y subterfugios. Construye puentes internos y no muros de redes sociales.

5. No sean monaguillos de los "grandes" deportes. No venda sesos por un plato de lentejas y dignidad por una victoria.

6. Recuerda que los grandes problemas del mañana serán los adolescentes, los pobres, la inclusión, la ecología, el agua y las guerras religiosas.

7. Con la familia débil, la escuela superficial y el trabajo faltante, no hay democracia, civilización y futuro a escala humana.

8. Disfrute de lo que necesita. ¡Reduzca las necesidades del consumidor! El deporte, la música y el arte son también la búsqueda de nuestras partes más profundas.

9. Aprenda a comunicarse. Dar a las palabras la profundidad que se merecen. No confunda charlas triviales con palabras profundas, ni las relaciones humanas con palmaditas en la espalda y sonrisas falsas.

10. Termino con un proverbio: "Las horas de la mañana tendrán oro en tu boca, si has pasado las horas de la tarde y noche precedente con las personas que amas."