Malargüe: millones escondidos y un turismo en el abandono

Mientras la gestión argumenta una insólita "falta de fondos" para ausentarse de las principales vidrieras comerciales de la provincia, las planillas oficiales revelan partidas millonarias de destino indescifrable.

Horacio Marinaro
Exconcejal de Malargüe por el PD.

El contraste entre el esfuerzo del sector privado y la proliferación de "oscuras golondrinas" en el organigrama local.

La austeridad inteligente que propone el jefe comunal suena seductora en los spots, pero carece de nombres propios, plazos y precisiones técnicas. Aquí es donde el vecino para la oreja y se pregunta: ¿qué se prioriza y qué se posterga? La respuesta la encontramos en los hechos fácticos y en las planillas contables del propio municipio.

Mientras la gestión priorizó el ingreso de seis personas durante el primer trimestre de 2026, la tijera de la postergación cayó insólitamente sobre el sector turístico. Argumentando una supuesta escasez de recursos, el municipio se ausentó del 44° Workshop de AMAVYT en el Espacio Arizú a fines de mayo. Por no disponer de un millón y medio de pesos para costear el stand, Malargüe se quedó afuera de una vidriera estratégica desarrollada en el marco del Congreso de FAEVYT, el lugar exacto donde se definen los negocios turísticos de la provincia.

Sin embargo, el argumento de la miseria municipal se desmorona por completo frente a la frialdad de los números oficiales. Al 31 de diciembre de 2025, el municipio de Malargüe recibió pesos163.374.639, a los que se sumaron otros pesos 32.524.441,08 recibidos en el arranque de 2026. Un total de pesos 195.899.080,08 sobre el cual hoy reina un espeso cono de sombra, nadie en el departamento sabe a ciencia cierta en qué se gastaron o en qué se invirtieron.

Pero el escándalo de prioridades es aún mayor cuando se analiza el Presupuesto Municipal 2026, aprobado recientemente. En el ítem específico "Fondo de Promoción Turística", proveniente de los recursos que gira la provincia, se detalla la suma de pesos 181.053.393,22. La pregunta es inevitable y exige respuestas inmediatas: ¿Cómo se explica que, con más de 181 millones de pesos presupuestados con asignación específica para promoción, la gestión no haya podido rescatar un millón y medio para que el departamento tuviera presencia en el Espacio Arizú? ¿A dónde fue a parar esa plata que por ley no puede usarse para otra cosa?

Las contradicciones de esta supuesta austeridad se gastan con generosidad en la estructura que contiene la interna política y en alimentar el nido de las oscuras golondrinas, que son esos funcionarios que no funcionan, o los profesionales que llegan de afuera y copan el organigrama y no sufren las necesidades del pueblo, pero como contrapartida, sí se ahorra de manera contraproducente en el motor que dinamiza la economía local, el turismo

El desamparo estatal al sector es de tal magnitud que la propia comunidad comercial tuvo que salir al rescate de lo que el Ejecutivo abandona. En un claro contraste de voluntades, el Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el proyecto de Declaración de Interés Turístico, Económico y Productivo del portal Destino Malargüe (presentado por la concejal Laura Cecconato), reconociendo su aporte vital a la promoción integral del departamento.

Una paradoja perfecta y vergonzosa; mientras el Ejecutivo se esconde en las excusas, el sector privado debió elaborar y financiar en su totalidad una plataforma para sostener la actividad turística local ante la alarmante miopía gubernamental.

Gobernar no es abrir el paraguas de la crisis global para justificar la inacción local, ni mucho menos licuar fondos específicos en gastos indescifrables. Si el Ejecutivo no muestra las cartas y no aclara dónde están los millones del turismo, el Concejo Deliberante, el Tribunal de Cuentas y las cámaras empresariales locales están obligados a encender los reflectores sobre esas cajas negras antes de que las oscuras golondrinas emprendan el vuelo.

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