Por qué el streaming debe dejar de ser un canal para ser un medio en serio
Más allá del algoritmo y la moda: El boom digital y la tecnología nos hicieron creer que cualquiera con una cámara y conexión a internet ya tiene un medio de comunicación. Pero confundir el ruido del momento con un negocio real que se sostenga en el tiempo, es el primer error que cometemos hoy.
Mendoza. - Llevo más de treinta años metido en los medios. Empecé en la televisión tradicional, la de los cortes publicitarios fijos y las grillas que te decían qué tenías que ver y a qué hora. Pero hace unos nueve años, cuando hablar de "streaming" en el interior sonaba a locura o a un simple hobby, me di cuenta de que la cosa iba por otro lado. Dijeron que estaba loco y me llovieron críticas al principio por meterme de lleno en estas nuevas formas de comunicar. De todos modos la idea era clara y seguí apostando. Con errores y aciertos, a fuerza de trabajo, le fuimos encontrando la vuelta y hoy el resultado está a la vista: un medio digital nativo en la provincia. No fue una corazonada, fue ver cómo la gente cambiaba: cada vez había más pantallas y prestábamos menos atención a una sola cosa.
Siempre seguí de cerca lo que piensa Mario Pergolini. Coincido totalmente con él en que los formatos analógicos ya quedaron viejos y que la tecnología es simplemente el cable por donde viaja el mensaje. Pero los que hacemos cosas desde las provincias siempre chocamos con la misma pared. En Argentina, parece que Dios atiende solamente en Buenos Aires, dice el dicho popular. Es como si todo lo nuevo se tuviera que aprobar allá primero, y recién cuando se saturan, miran para el interior. Romper con esa actitud histórica desde Cuyo ha sido nuestra meta y, al mismo tiempo, nuestra ventaja.
De la moda pasajera a armar un medio real
Hoy vemos canales de streaming abriendo por todos lados. Una mesa, cuatro micrófonos, unas lindas luces y ya parece que nació el nuevo gran competidor de los medios. Pero seamos sinceros: muchos de estos proyectos se suben a una moda. Se sostienen por el entusiasmo de los primeros días o buscan hacer ruido rápido en las redes. Confunden tener muchas vistas un ratito o pegar un clip viral con tener un proyecto que funcione a largo plazo. Eso no es un medio de comunicación; es simplemente un canal que copia el viejo modelo del entretenimiento ligero, pero en internet.
La diferencia de fondo entre un simple "canal" y un "medio" en serio es clave. Un canal depende del algoritmo de turno, del escándalo del día o del famoso que traiga clics. Un medio, en cambio, construye una identidad, sabe de qué quiere hablar, tiene varias formas de generar ingresos y, sobre todo, arma una comunidad. Un medio no busca que lo vean millones de desconocidos por un día de casualidad, sino encontrar a su público fiel y darle valor.
Un canal depende del algoritmo y del clip viral del momento; un medio construye una identidad, piensa en ser sustentable y arma una comunidad a largo plazo.
El valor de hablarle a tu nicho
El entretenimiento es la puerta de entrada, lo más fácil de consumir. Pero lo que de verdad hace que una plataforma pise fuerte en su lugar es hablar de los temas que importan de verdad. Y no me refiero al noticiero tradicional (y aburrido) de las ocho de la noche. Hablo de poner sobre la mesa lo que le interesa a nuestra comunidad: cómo crecen nuestras industrias, la tecnología, la política, nuestra cultura y lo que pasa todos los días entre las empresas y el sector público.
Enfocarnos en públicos específicos con FloydTV no fue casualidad, fue una decisión pensada. Ese público es fiel, presta atención de verdad y es ideal para que las marcas se sumen de forma natural. Si a esos temas les sumamos información chequeada y una buena calidad de imagen - algo que traigo de mi experiencia en producción audiovisual-, logramos que la gente no solo mire, sino que participe. Dejamos de mirar cuántos "me gusta" tenemos para enfocarnos en la confianza y en perdurar en el tiempo.
Hacer ruido desde el interior
El gran desafío para los que lideramos proyectos desde el interior sigue siendo el mismo: demostrar que lo más moderno y avanzado no es solo propiedad de CABA. En Mendoza y en todo Cuyo tenemos el talento, las empresas y la madurez para consumir y hacer medios con calidad internacional, pero con nuestra propia mirada, sin depender de lo que dicten en Capital.
En más de treinta años de carrera aprendí que los medios cambian de formato, pero las personas no: seguimos buscando historias de la realidad, análisis en los que podamos confiar y espacios donde sentirnos parte de algo. Innovar en el streaming no es copiar la estética porteña; es usar las herramientas de hoy para construir el futuro de nuestra región. Ahí, en pasar de la moda a tener un medio con propósito, es donde nos jugamos todo en esta etapa de la comunicación