Mendoza: entre la autenticidad del terruño y la magia de las burbujas

Como solemos expresar constantemente en esta sección de Vinos y Comidas, habitar Mendoza es sumergirse en una "epopeya" sensorial que invita a descubrir nuestra identidad a través de sus mesas y sus copas.

Mendoza no deja de consolidarse como ese "manso destino" que enamora a primera vista y conquista el paladar en cada rincón. Nuestra provincia, con la apuesta de emprendedores, pymes y empresas de primer nivel, sigue consolidándose como el escenario vibrante donde la historia de nuestra tierra y los sabores de autor se fusionan para recibir al turismo nacional e internacional con una oferta de experiencias simplemente inigualable. Como solemos expresar constantemente en esta sección de Vinos y Comidas, habitar Mendoza es sumergirse en una "epopeya" sensorial que invita a descubrir nuestra identidad a través de sus mesas y sus copas.

Dentro de las novedades de la agenda gastronómica y en el corazón de Agrelo, el Bistró Chandon ha presentado su flamante menú Otoño-Invierno. La Maison, que desde 1959 ha llevado la excelencia en espumosos a tierras inesperadas, propone ahora un nuevo capítulo de sabores de estación donde la creatividad no tiene límites. Es una invitación a explorar el espíritu de coraje y deleite que define a la bodega, conectando con nuestras raíces pero con la mirada siempre puesta en el horizonte. Así la nueva carta del menú otoño invierno de Bistró Chandon que permite a los comensales diseñar su propia experiencia, eligiendo entre platos como la burratina con jamón crudo y pickle de granada, o una trucha curada con aguachile y mandarina tostada. También destacan opciones audaces como el tartari de remolacha y naranja con mascarpone, el falafel de choclo con labneh, o los rolls de conejo en masa philo con higos. 

Mendoza: entre la autenticidad del terruño y la magia de las burbujas

Cada elección está pensada para maridar con el portfolio excepcional de la bodega, desde el pionero Extra Brut hasta la complejidad cítrica y cremosa del Cuvée Réserve Blanc de Blancs. Como siempre en un entorno único y con la maravillosa atención de todo el equipo de la Bodega, y la perfecta armonización entre los platos diseñados por Miranda Watson, chef ejecutiva del Bistró y los espumantes propuestos por Ana Paula Bartolucci, Chef de Cave de Chandon Argentina.

Para finalizar la recorrida por el menú en el momento del postre, la propuesta nos tienta con un lingote de chocolate al 70% acompañado de brioche de naranja y caviar de aceite de oliva, o unas peras pochadas con helado de nuez y canela. El maridaje puede completarse con opciones que van desde el especiado Apéritif, nota aparte nuestro predilecto totalmente aconsejable con una ramita de romero y una cáscaras de naranja, hasta la pureza de los Brut Nature y Brut Nature Rosé, reafirmando que las burbujas son el compañero ideal para cualquier etapa de una comida de alta gama. Es, en definitiva, una propuesta que celebra la vida y la identidad mendocina en cada copa, cuya experiencia recomendamos siempre especialmente por las opciones de precios accesibles en una gama de degustaciones para todos los gustos y alcances.

Mendoza: entre la autenticidad del terruño y la magia de las burbujas

Esta gran diversidad y cantidad de propuestas es hoy un gran activo enoturístico y gastronómico, que suma lugares y experiencias: desde la mística de los caminos del vino hasta la vanguardia de la gastronomía de ciudad, Mendoza ofrece una agenda que no da respiro. En este contexto el Club Gourmet Mendoza continúa su incansable labor de promover lo mejor de lo nuestro, manteniendo viva una tradición que nació en junio de 1998. 

En su última cena mensual, los "Caballeros de la Buena Mesa" se reunieron una vez más para explorar una propuesta que define a la perfección el concepto de cocina contemporánea: el Restaurante Auténtico, que sumamos como una de las experiencias, esta vez en pleno centro de la ciudad de Mendoza.

Ubicado a pocos minutos del centro, Auténtico se presenta como un refugio de "cocina del corazón", donde el respeto por el producto regional y el esfuerzo de los productores locales son los pilares de cada plato. La experiencia allí requiere tiempo, curiosidad y paciencia, ya que buscan evocar esa "querida nostalgia" a través de sabores actuales y osados que nutren tanto el cuerpo como el espíritu. Fue el marco ideal para una noche de camaradería donde, como es norma del club, se calificó cada detalle de forma anónima para garantizar la total objetividad de la puntuación.

La cena se desplegó en un menú de 5 pasos magistralmente armonizado por el Chef Gastón Perez y equipo, con los vinos de la familia Bressia, que fueron presentados por el propio Walter Bressia, con la experiencia y pasión que lo caracteriza. La recepción comenzó con un pan brioche con manteca de cenizas y el clásico vermucito de la casa, preparando el camino para el una croqueta de conejo confitado con chutney de durazno y alioli de ajo negro, que encontró su alma gemela en el frescor del Cóctel Silvestra Torrontés. 

Continuando con la versatilidad de las gírgolas en texturas (escabeche y paté de hongos con cebolla pickle y demiglacé de garbanzos), maridadas con la elegancia del Lágrima Canela, un exclusivo vino blanco blend de alta gama de la Bodega Bressia compuesto por 50% Chardonnay y 50% Semillón, que destaca por su crianza de 14 meses en barricas de roble, y que hemos valorado muy positivamente en otras ocasiones.

Mendoza: entre la autenticidad del terruño y la magia de las burbujas

El recorrido siguió subiendo la apuesta con un de gran conjunción entre la cocina típica argentina y un toque peruano, con las mollejas ahumadas con salsa anticuchera y papines, escoltadas por la estructura del Monteagrelo Syrah de la bodega. El plato fuerte consistió en un pastrón de marucha con tomates confit y coulis de pimientos, que se fundió en un abrazo perfecto con la complejidad del icónico Profundo 2021 que Walter destacó por su historia de 20 años y lo icónico de su nombre, un prestigioso vino tinto de tipo assemblage (corte), elaborado en Luján de Cuyo, compuesto por cuatro variedades de uva: Malbec (50%), Cabernet Sauvignon (30%), Merlot (10%) y Syrah (10%). Finalmente para el cierre, una mousse de queso de cabra y texturas de membrillo, fue coronando la noche con el brillo del Bressia Royale

Así la reunión concluyó en donde un nuevo encuentro de camaradería y charla corrida, es la excusa perfecta para poner en valor la cocina mendocina. Esta búsqueda de la excelencia es lo que ha convertido a la gastronomía de la provincia en uno de los polos enogastronómico del país.

Al cerrar este recorrido una vez más podemos confirmar que Mendoza atraviesa un momento de madurez enogastronómica envidiable, y que en este caso hemos tratado de brindar buenos ejemplos de la mano de la tradición del Club Gourmet y la innovación de propuestas como Auténtico y Chandon que conviven en perfecta armonía. Alzar la copa hoy es brindar por esta "mansa pasión" que nos une y nos proyecta al mundo como un destino de excelencia. Porque como siempre decimos nada mejor que un buen vino para contar una buena historia. ¡Salud por los buenos momentos y a disfrutar Mendoza!.

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