Miente, miente que algo quedará

Esa falsa idea de luchar contra "una cuarentena que coarta libertades" ha dado sus resultados para el Gobierno. Muchos mendocinos y mendocinas han llegado a pensar que tal cuarentena existe o existió en algún momento y en nombre de ella buscan la "ansiada libertad". Pero la realidad esconde otras cosas.

Daniel Urquiza

Todos sabemos que la situación sanitaria de Mendoza es muy delicada, no hay forma de disimular lo que pasa en cada hospital, centro asistencial, en cada guardia abarrotada de mendocinas y mendocinos pidiendo un poco de atención. Como tampoco se puede disimular lo que viven médicas, médicos, enfermeras, enfermeros y todo el personal afectado a la atención sanitaria que se encuentra no solamente "estresado" sino hastiado de ver cómo caen como moscas en busca de asistencia, teniéndose que poner el traje de héroes en una guerra desigual en la que carecen de insumos básicos e infraestructura adecuada. 

Mucho peor la pasan los contagiados que peregrinan por atención, mucho más quienes requieren acceder a una cama hospitalaria o un tubo de oxígeno -porque pensar en acceder a una cama UTI, es un lujo- y claro, nuestros muertos, porque son de todos a pesar de las responsabilidades primarias de quienes deciden, esos, nuestros muertos son los que más duelen, aunque a algunos pareciera no importarles.

Lo otro que quizás no todos saben, es que la política sanitaria del Gobierno de Rodolfo Suárez es un TOTAL FRACASO. No existe un solo indicador que demuestre que las medidas aperturistas del Gobernador hayan dado algún resultado, claro está, sobran estadísticas para demostrar que desde el mes de julio y con mayor virulencia desde agosto, la situación crece exponencialmente sin parar y nos adormecen con "amesetamientos" donde pretenden que naturalicemos que "600 o 700 casos y una docena de muertes diarias" está dentro de lo "normal", dentro de unos días nos dirán que 1.000 casos diarios es "algo normal" y así sucesivamente. Pero los resultados mandan, como en el fútbol, por lo que la gestión de Suárez cuenta con un sistema sanitario colapsado, 31.442 contagiados en total, 410 muertos y pronóstico que nada de bueno trae consigo.

Pero, ¿qué lleva al Gobernador a continuar con tremenda desfachatez? Seguramente su convencimiento de que mientras más rápido se contagie la mayoría, más rápido se saldrá de esta Pandemia, sin importar los "daños colaterales" que esta decisión provoque.

Aunque hay otros motivos menos científicos y nada vinculados a la salud, los motivos políticos. Los motivos políticos del Gobierno Provincial se encuentran estrechamente relacionados con la necesidad de pagar el menor costo político posible -sí, así miden éxitos y fracasos-, confrontar con el mensaje del Presidente de la Nación, Alberto Fernández, que sigue en la lógica de "privilegiar la vida por sobre la economía", aunque implique un costo político alto para él en esta coyuntura. Esta estrategia confrontativa que tiene su mentor, el Jefe Político de Suárez, el Diputado Nacional Alfredo Cornejo, que juega su otro partido, el de la disputa del poder interno en Cambiemos Nacional.

Esa falsa idea de luchar contra "una cuarentena que coarta libertades" ha dado sus resultados para el Gobierno, muchos mendocinos y mendocinas han llegado a pensar que tal cuarentena existe o existió en algún momento y en nombre de ella buscan la ansiada libertad. Es sabido por todos, que Mendoza es un "viva la pepa" hace tiempo, que el Gobierno, desde el caso 98 hacia aquí, no pudo, no supo o no quiso implementar ninguna cuarentena, fue más fácil jugar desde lo discursivo mediático con esa idea de confrontar con el Gobierno Nacional y responsabilizar a la sociedad, que ocuparse de la pandemia. Aquí, en Mendoza, a la Pandemia se la combate sin ocuparse de la Pandemia, se la combate construyendo un castillo de naipes que no tardará en caer, el único mensaje que asimiló esta gestión de gobierno fue el de lavarse las manos.

Para ello el Gobernador cuenta con mano de obra cara, muy cara por cierto. Legisladores nacionales como Luis Petri y Omar De Marchi, entre otros, se regodean a diario convocando a marchas anti todo, como una maquinaria que no descansa, tienen la tarea de "limar" al Gobierno Nacional y favorecer todo tipo de propagación del Virus, instalando Fases y restricciones inexistentes y caos apocalípticos, aunque en el camino terminen desgastando al propio Gobernador Suárez y sus aspiraciones de construir poder propio, porque cuando los mendocinos y mendocinas den cuenta del resultado de todo esto, pasarán factura a una sola persona.

Está claro que el camino elegido es una gran decisión política del Gobierno Provincial, tomada conscientemente, sabiendo que Mendoza no tiene mucho destino en términos económicos. La situación económica que recibiera el actual Gobernador fue muy mala, ya sea por lo que le dejó su Jefe Político y ex Gobernador o por la que dejó su otro Jefe Político y ex Presidente, Mauricio Macri entre las que encontramos más de 40% de pobres y altos niveles de desempleo. La creatividad del Gobierno seguramente estará muy fina para afrontar lo que viene en términos discursivos -pues su única tarea es construir relatos-, mensajes y acciones orientadas a privilegiar la economía, la apertura como dinamizador de la misma, puentes rotos con el poder central y una economía que no arrancará porque no hay un plan serio en ese sentido. Para entonces, quizás, la culpa sea de la cuarentena nuevamente, la cuarentena que en Mendoza no existió por decisión de ellos mismos.

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