Dos hechos importantes despiertan al Peronismo en Mendoza
El autor, dirigente peronista reseña lo ocurrido este fin de semana en la Provincia donde se dio por sentado el inicio de la campaña electoral nacional de Axel Kicillof junto con la candidatura a gobernadora de Flor Destéfanis.
La apertura de la Casa de Axel en Mendoza, respaldada por dirigentes de peso cercanos al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, Gabriel Katopodis, Jorge Ferraresi y Hugo Yasky, viene a poner un punto de partida a la carrera presidencial del gobernador bonaerense en Mendoza.
Si bien Axel no ha explicitado su decisión de disputar la presidencia, buena parte del peronismo mendocino entiende que esta alternativa hay que construirla de abajo hacia arriba. Por ello es que surge una pregunta necesaria: ¿Qué le aporta Mendoza al proyecto de país que tiene que proponer Axel y cómo se comienza a problematizar la situación provincial para que sintonice con la sociedad mendocina y sus demandas?
En ese camino se encuentran tres de los siete intendentes peronistas (Santa Rosa, Lavalle y Tunuyán), el sector de Guillermo Carmona, las dos centrales de trabajadores (CGT, CTA), el legislador nacional Martín Aveiro, espacios con fuerte presencia territorial y referentes que se vienen midiendo en cada departamento, construyendo alternativas locales.
Cabe preguntarse si este incipiente armado en torno a la candidatura de Axel Kicillof puede transformarse en un espacio provincial capaz de sacar de la modorra al peronismo mendocino.
Florece la candidata
El otro hecho ocurrió ayer sábado 8, con la presentación del libro "Un sueño del interior, del interior. Vendimia del Poder", que presentó la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis.
Lo que parece más un hecho cultural se transforma en un hecho político de quien ha manifestado su voluntad de gobernar Mendoza. Y claramente su libro mezcla algo culturalmente trascendente para los mendocinos, como es la Vendimia, con su proceso histórico, personal, público y político.
A lo largo de siete capítulos nos introduce a su historia personal, su trayectoria política, pero también deja descubrir cuál es la Mendoza que anhela. La presentación del libro se enmarca en esa vocación por conducir los destinos de Mendoza y claramente va más allá de una simple expresión pública, pues la presencia de Katopodis y Ferraresi en la presentación indica que juega fuerte.
"La excusa del libro permitió identificar a muchos dirigentes, con las prácticas que ya no suman, con aquellas que llevan al peronismo mendocino a derrota tras derrota. La poda, el capítulo más político del libro, refleja ese diagnóstico, pero también invita a superar tanta frustración en una Flor de Esperanza. Pensarlo como dos hechos políticos distintos es necesario, por un lado Axel y quienes adherimos decididamente a su construcción y la aparición de Flor, que también adhiere a la anterior, pero que además aporta una expectativa provincial necesaria".