Si aspiramos a atraer capitales, la educación es lo más urgente a resolver
En el Coloquio de IDEA el tema de la Educación y su importancia para alcanzar el desarrollo fue uno de los temas de fondo
Esta semana se desarrolló el tradicional Coloquio de IDEA y, más allá de las informaciones financieras y las especulaciones políticas, hubo un tema que ocupó un lugar destacado por la preocupación que los asistentes mostraron por el mismo: la educación y su crisis en Argentina.
Una parte de las conclusiones del encuentro fue que "el talento en la Argentina se está agotando y la única vía para revertir ese declive es una transformación de raíz en la educación, un pilar insustituible para cualquier país que aspire a crecer de forma sostenida en los próximos 20 años". La contundencia de esta afirmación permite apreciar que es preocupante que este tema no forme parte de la agenda prioritaria de la clase política. Referentes del empresariado, la academia y la gestión pública coincidieron en un diagnóstico alarmante: el capital humano nacional entró en una zona de riesgo crítico.
Más allá de los resultados de las pruebas PISA, los panelistas dejaron datos muy contundentes como para que se tome conciencia. Las estadísticas sumaron más datos preocupantes: de cada 100 niños que ingresan al ciclo primario, apenas 10 logran terminar la escuela secundaria en tiempo y forma con los saberes fundamentales garantizados. Además, de cada 100 chicos, casi 60 no logran comprender un texto elemental a los 11 años o quedan fuera del sistema.
Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella alertó que "Se terminó el stock de talento que supimos construir; quedan apenas bolsones aislados. Además, con la pérdida del bono demográfico y la concentración de nacimientos en sectores donde el aprendizaje es más débil, el problema es inminente". El bono demográfico al que hace referencia el especialista era la tasa de nacimientos que tenía la Argentina hasta 20 años atrás y eso posibilitaba asegurar un futuro con mayor oferta de mano de obra calificada. Eso ya no ocurre y los nacimientos son menores y se producen en el sector socialmente más vulnerable.
Mientras tanto, Ricardo Torres, uno de los fundadores de Argentinos por la Educación, afirmó en forma contundente que "el tercio de mayores ingresos de la Argentina rinde educativamente al mismo nivel que el tercio más pobre de España". Por su parte, Verónica Cipriota, directora ejecutiva de Enseñá por Argentina, desmitificó la idea de que falten diagnósticos o voluntad comunitaria: "Hay que pensar en la educación y en el modelo de desarrollo. Vemos familias que mandan a los chicos a la escuela, escuelas en cada pueblo y más de un millón de docentes en el país que tienen vocación y quieren enseñar, pero necesitan condiciones y herramientas para hacerlo. No hay que depender de docentes extravagantes o heroicos, hay que estructurar la excelencia" afirmó.
El tema educativo, realmente, ocupó una parte importante porque, más allá de discutir temas coyunturales, se ocupó de un tema trascedente. Es muy posible que, si nos hubiéramos ocupado de estos temas en su momento, quizás hoy no estaríamos discutiendo las antigüedades en las que perdemos tiempo. Hubo una propuesta de IDEA con varias ideas que van en línea con una modernización de los sistemas de educación pero también de los sistemas de gestión.
La convulsión externa no pega de lleno
El mundo sigue viviendo tiempos tormentosos. El precio del petróleo se mantiene por arriba de los us$100 el barril y con ello aumentan los temores por una escalada inflacionaria a nivel global. La suba de las tasas está marcando una temperatura muy alta y comienza a preocupar, porque desde los bonos de Estado Unidos se está trasladando a las grandes economías del mundo.
El proceso hace que, ante este panorama, los inversores tomen el camino que en el mercado le llaman "flight to quality", o vuelo a la calidad. Es decir, ante cualquier temor, se refugian en bonos de de EE.UU. y esto trae problemas para todos. En principio, los datos de inflación están creciendo por la presión del valor del crudo. De sostenerse este proceso, los inversores no descartan una nueva suba de tasas de los bonos por parte de la Reserva Federal.
Esto en nuestro mercado adquiere otras dimensiones ya que los valores están muy influidos por las expectativas electorales. A medida que aparecen noticias, especialmente encuestas que ponen en duda el triunfo electoral de Milei en 2027, mayor es la compra de dólares en el mercado por parte de los particulares. En septiembre esas compras alcanzaron a us$2750 millones. De todos modos, algunos señalaban que la menor compra de dólares por parte del BCRA había sido la causa del crecimiento del riesgo país, aunque es posible que no haya una relación directa.
A pesar de ello, la autoridad monetaria aumentó la compra de dólares en los últimos tres días y alcanzó una cifra superior a los us$300 millones. Habían escuchado las autoridades la recomendación por parte de funcionarios del FMI y de muchos economistas profesionales en el mismo sentido aunque, justo es decir, para comprar divisas el BCRA debe emitir moneda y eso termina aumentando la base monetaria. Lo lógico sería que las compras las haga el Tesoro con el superávit fiscal, porque la deuda no es del BCRA sino del Tesoro.
No obstante, el dólar se ha mantenido con cierta estabilidad, aunque todos desconfían de que el BCRA esté recurriendo a operadores amigos para intervenir en el mercado de futuros, sabiendo que no puede hacerlo hasta que el valor del mercado alcance el techo de la banda de flotación, que el viernes estaba en $1921,49. Mientras tanto, las liquidaciones de exportaciones se mantienen firmes. Todavía se siguen liquidando exportaciones de maíz, que está en valores récord. Además, la provincia de San Juan alcanzó a colocar un bono de us$600 millones, una semana antes de la suba de tasas en EE.UU. y todo ayuda a que haya gran afluencia de divisas sin recalentar el mercado.
Los tiempos preelectorales se ha adelantado demasiado y la economía no puede estar paralizada más de un año por el miedo de algunos inversores. Pero el problema es cuando el miedo se transforma en cobardía y aparece el espíritu propio de los capitalistas, que son, esencialmente, cobardes.